Aisha Esbhani, 13 años, paquistaní, una misión: leerse un libro de cada país del mundo.

Aisha Esbhani, 13 años, paquistaní, una misión: leerse un libro de cada país del mundo.

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Una niña pakistaní de 13 años con una misión: leerse el mundo

Aisha Esbhani se dio cuenta de que sólo leía a autores norteamericanos y británicos y dijo 'hasta aquí'. Ahora, con la ayuda de otros usuarios, ha creado un proyecto en el que aspira a leerse, al menos, un libro de cada país del mundo.

Aisha Esbhani tiene 13 años y es pakistaní. Recuerda cómo hace unos meses, en una tarde aburrida en su casa de Karachi, echó un vistazo al panorama de su habitación y se detuvo en sus estanterías. Se dio cuenta de que estaba lleno sobre todo por libros de autores norteamericanos y británicos. Torció el gesto. ¿Leer sólo a escritores de nacionalidades muy determinadas es sesgar el ojo lector, que aspira a una mirada panorámica? Se puso entonces a sí misma un reto ambicioso: leer, al menos, un libro de todos los países del mundo “y de algunos territorios adicionales”.

No sabía por dónde empezar, así que abrió una página de Facebook -Reading Books From Every Country- para contar su idea y solicitar recomendaciones. En Lithub preguntan a la niña en qué momento se convirtió en una lectora feroz, y ella contesta que, siendo más pequeña, su madre le compraba libros como La Bella y la Bestia o Cenicienta, pero que, en realidad, ella estaba obcecada con las películas, que le eran más ágiles, y los cuentos no despertaban su interés.

Foto de la estantería de Aisha Eshbani.

Foto de la estantería de Aisha Eshbani.

“Hasta que mi hermano me prestó un día Una serie de catastróficas desdichas, de Lemony Snicket [pseudónimo de Daniel Handler], y por esa serie comenzó mi viaje por la lectura”. Dice que ya no se siente sola.

Libros no traducidos al inglés

Las sugerencias empezaron a rodar. “Me enviaron una traducción inédita de La Kaafir de Karthala, de Comoras, del que se dice que es el único libro en inglés del país”, explica. “La traductora Allison Charette me va a enviar también, en pocas semanas, la copia elaborada de un libro de Madagascar. Robi Gottlieb, de Luxemburgo, y Karlis Verdins, de Letonia, me mandaron versiones tanto electrónicas como impresas de sus libros -que no estaban disponibles comercialmente en inglés”. Hasta el ex presidente de Nigeria, Goodluck Johathan, le ha pasado su lista de recomendaciones.

Ya ha leído libros de 80 países, pero aclara que aún necesita ayuda: tiene una lista de 197 entre los que ya ha leído y los que está planeando leer, además de los lugares de los que aún no ha encontrado ninguna obra publicada en inglés

Ya ha leído libros de 80 países, pero aclara que aún necesita ayuda: tiene una lista de 197 entre los que ya ha leído y los que está planeando leer, además de los lugares de los que aún no ha encontrado ninguna obra publicada en inglés. ¿Por qué esta fijación por abarcar el mundo agarrada al arma de la literatura? “Hay muchos autores del planeta que han escrito obras maestras, pero no reciben el reconocimiento que deberían”, asegura.

“Uno de mis objetivos es invitar a la gente a unirse a mí para ‘leer el mundo’ y valorar a aquellos escritores a los que aún no se les ha valorado el trabajo. Me he dado cuenta de que los escritores del continente africano pasan mucho tiempo describiendo su país, y que los occidentales son más introspectivos, escriben más sobre sus pensamientos”, relata.

Amigos y autoestima

“Pero no se pueden identificar estas características y diferencias sin llegar a conocer la literatura de diferentes culturas. Por eso invito a la gente a intentar leer libros de distintas naciones, estoy segura de que si empiezan con unas pocas, enseguida se sentirán motivados para leer libros de todo el mundo”.

¿Cómo le ha influido personalmente el proyecto? “He notado una serie de cambios en mí misma. He conectado con muchas personas nuevas, de todo el mundo, gracias a esto. Y me he vuelto más segura -siempre fui una niña muy tímida-. ¡Es sorprendente!”, responde. “Al final, los libros me han convertido en una persona más positiva y me han hecho identificarme más conmigo misma. Eso es lo que más he notado: el poder de las palabras”.

En Lithub le preguntan unas cuantas recomendaciones. ¿Cuáles son los que más le han gustado hasta ahora? A long way gone, de Ishmael Beah (Sierra Leona). “Es uno de los más desgarradores que he leído. Es la historia real de un niño soldado de Sierra Leona”. Girl at war, de Sara Novié (Croacia-EEUU): “Me gusta mucho la ficción militar y bélica, también la no ficción. "Ésta es una novela muy bien escrita que me mantuvo enganchada del principio al final”. Miguel Street, de V.S. Naipaul (Trinidad y Tobago); Girls of Riyadh, de Rajaa al-Sanea (Arabia Saudí) -”la autora probó a no tener miedo y eso es lo que más me gusta del libro”- y The Forty Rules of Love, de Elif Shafak (Turquía).