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Dani Olmo, 28 años: "A los 16 me fui a vivir a Croacia con mi madre. Estábamos solos, hubo momentos complicados"
Siendo adolescente, el futbolista cambió la comodidad del FC Barcelona por la incertidumbre. Una etapa de soledad y sacrificios lejos de España.
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Con apenas edad para decidir entre estudiar un bachillerato de Ciencias o de Letras, Dani Olmo (28 años) tomó una decisión radical que cambiaría el rumbo de su vida: abandonar la comodidad de La Masia del FC Barcelona para armar las maletas rumbo a Croacia.
Con solo 16 años, el atacante de Terrassa puso rumbo al Dinamo de Zagreb, el club más laureado del país balcánico, que apostó de forma decidida por su talento cuando aún era un adolescente.
El proyecto deportivo y el peso de precedentes ilustres terminaron de convencerle. Pero aquel cambio vino acompañado de un importante sacrificio familiar: el de la separación.
Él y su madre se trasladaron a miles de kilómetros de casa, mientras que su padre permaneció en España, junto con su hermano.
Dani Olmo: 9,5
"Era un cambio grande y poco común, pero el Dinamo había demostrado que quería apostar por mí y tenía el ejemplo de muchos jugadores que habían salido de allí y que son referentes a nivel mundial, como Luka Modrić", explicó el futbolista en una entrevista concedida a la revista ICON.
Aceptar aquel reto no solo supuso un desafío profesional, sino también un profundo sacrificio personal que dividió a su familia. Mientras su padre y su hermano permanecieron en Cataluña, Olmo se trasladó a la capital croata acompañado únicamente por su madre.
"Hubo momentos complicados, porque significaba salir de la zona de confort (...) Estábamos un poco solos, mi madre y yo. Bueno, si hablas con ella seguro que podrá contarte muchas cosas, pero todas serán positivas. Siempre que hablamos de aquello, se le escapa alguna lagrimilla", recordó el internacional español.
Aquel periodo de aislamiento y adaptación fortaleció de forma indestructible la relación entre ambos. "Solo ella y yo sabemos lo que vivimos en esos años", confesó el jugador, quien destaca cómo, a base de apoyo mutuo, lograron aclimatarse a una cultura y un país completamente diferentes.
Dani Olmo aplaude a la grada.
Madurar antes de tiempo
Aquella aventura aceleró su crecimiento tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Aprendió a hablar croata con fluidez, se convirtió en el mejor jugador de la liga con solo 20 años y asumió responsabilidades impropias de su edad. "Tuve que aprender y madurar más rápido de lo habitual", afirma.
Más allá del ámbito deportivo, su estancia en los Balcanes le permitió tomar conciencia de las profundas heridas dejadas por la guerra de los noventa.
Sus viajes con el equipo para disputar partidos de la Copa de Croacia, entre ellos su debut en Vukovar, urbe fronteriza con Serbia devastada por el conflicto, le impactaron profundamente.
"Veías a personas que aún estaban profundamente afectadas", ha recordado sobre el impacto social del que fue testigo entonces.
"A partir de ahí, comencé a interesarme e informarme, aunque los croatas no suelen compartir mucho sobre ese tema", ha revelado sobre la huella que le dejó el contexto histórico del país.
Su vida personal
En el plano sentimental, Dani Olmo mantiene una relación con la influencer alemana Laura Schmitt, aunque procura preservar su vida privada con el máximo celo.
En un entorno tan expuesto como el del fútbol de élite, el catalán se apoya en los pilares de siempre: conserva intacto el grupo de amigos de su infancia en Terrassa, los mismos que le acompañaban cuando era un niño en la cantera azulgrana.
"En el fútbol de élite hay mucha gente que puede acercarse por interés. Mi grupo de amigos es muy pequeño. Conoces a gente nueva, te mueves... pero el círculo sigue siendo muy cerrado. Al final, te presentan a muchas personas, pero los de siempre son los que van a estar", sentencia una de las grandes figuras de la Selección Española.