El rey Harald de Noruega.
La Familia Real noruega se desplaza al hospital para arropar al rey Harald: de Mette-Marit al chamán Durek Verrett
El soberano, ingresado desde el pasado 17 de agosto por complicaciones en su tratamiento de anemia hemolítica, sufre una bacteriemia.
Más información: Empeora la salud de Harald de Noruega: la Casa Real comunica que padece una infección bacteriana en la sangre
Máxima preocupación en torno a la salud del rey Harald V de Noruega (89 años). El monarca permanece ingresado en el Hospital Nacional de Oslo desde el pasado lunes 17 de agosto, un internamiento que se ha complicado seriamente durante las últimas horas.
Un comunicado urgente emitido por el Palacio Real confirmó la presencia de una infección en el torrente sanguíneo que está siendo tratada con antibióticos intravenosos: "El estado de salud de Su Majestad el Rey empeoró durante el fin de semana".
"Su Majestad está recibiendo antibióticos para tratar una infección bacteriana en el torrente sanguíneo". La gravedad de la situación ha derivado en un constante goteo de visitas al centro sanitario de la capital.
Harald de Noruega.
"Personalmente, soy bastante realista. Le deseo lo mejor al rey, sabiendo que es un hombre mayor. Inicialmente, se trata de una situación grave, pero según la información disponible, es una situación que se puede solucionar", ha confesado a VG un hematólogo.
"En principio, es grave. Una infección causada por bacterias en la sangre suele ser mortal sin tratamiento, pero incluso con tratamiento no está exenta de riesgos", ha agregado este profesional, de nombre Sigbjørn Berentsen.
Durante todo el fin de semana, la totalidad de los miembros de la Casa Real noruega se ha trasladado al hospital para acompañar al jefe de Estado, en una imagen de cohesión que refleja la delicadeza del momento que atraviesa la Corona.
La comitiva familiar ha estado encabezada por la reina Sonia (89), quien no ha separado su atención del monarca. Junto a ella, la princesa Astrid, de 94 años y hermana del soberano, acudió también para mostrar su apoyo.
Asimismo, los príncipes herederos, Haakon (53) y Mette-Marit (53), han acudido al hospital en reiteradas ocasiones.
La presencia de la princesa Mette-Marit ha resultado especialmente significativa para la opinión pública, ya que supone su reaparición tras haberse sometido recientemente a un trasplante de pulmón.
Acompañando a sus padres, los príncipes Ingrid (22) y Sverre (20) también han acudido al recinto ataviados con ropa deportiva para estar al lado de su abuelo.
Parte de la Familia Real, en Oslo.
El listado de familiares que ha acudido al centro médico se ha completado con la princesa Marta Luisa (54) y su marido, el chamán Durek Verrett (51), junto a dos de sus tres hijas, Maud Angelica y Leah Isadora.
La confluencia de todos los integrantes de la dinastía en las instalaciones hospitalarias ratifica la gravedad del proceso patológico.
Cuadro clínico
El desencadenante inicial del ingreso del soberano el pasado 17 de agosto residió en los efectos secundarios de su tratamiento farmacológico habitual.
Harald de Noruega padece anemia hemolítica, un trastorno sanguíneo caracterizado por la destrucción prematura de los glóbulos rojos.
El rey Harald.
Esta patología acorta la vida útil de dichas células, derivando en recuentos sanguíneos anormalmente bajos y provocando síntomas recurrentes como fatiga severa, cefaleas, mareos, palpitaciones y dificultad respiratoria.
Para contener la enfermedad, el monarca venía siendo tratado con dosis de cortisona que le provocaron una severa retención de líquidos en el organismo, cuadro que hizo inevitable su hospitalización supervisada.
El posterior brote infeccioso en la sangre ha agravado el diagnóstico inicial, obligando a prolongar su baja médica y a mantener la jefatura del Estado en manos de su hijo, el príncipe Haakon, en calidad de regente.
Este nuevo revés clínico se suma a una serie de episodios hospitalarios que vienen debilitando la salud del Rey.
Harald V ya estuvo de baja varias semanas en febrero y marzo debido a una infección en una pierna que requirió su ingreso en un hospital en Tenerife (España), donde estaba de vacaciones.
El monarca de mayor edad de Europa ha atravesado distintos problemas de salud en los últimos años, con varias hospitalizaciones por infecciones de diverso tipo.
A Harald V ya le extirparon un tumor en la vejiga en 2005 y, años después, se le implantó una válvula en el corazón y fue operado también de un ligamento en la rodilla.