La presentadora Lara Álvarez.

La presentadora Lara Álvarez. GTRES e iStock

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La playa donde desconecta Lara Álvarez: cercana a un barrio declarado Conjunto Histórico-Artístico y de casi 2 kilómetros

De vez en cuando, la que fue presentadora de 'Supervivientes' desde Honduras pausa su apretada agenda para descansar en este lugar.

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Merce Moreno
Publicada

Lara Álvarez ha dejado claro en no pocas ocasiones que su Asturias natal ocupa un sitio especial en su vida. Es el lugar al que suele acudir para parar, respirar y reconectar con lo esencial.

Cuando necesita descansar, la concursante de la próxima edición de El Desafío se refugia en Gijón. Y es bien sabido que le gusta estar en contacto con el mar y dar largos paseos con su padre, Raúl.

Por ello, es habitual verla pasear por la playa de San Lorenzo, uno de los símbolos de la ciudad. Con casi 2 kilómetros de longitud, el arenal urbano se extiende desde la escalera 0, llamada La Cantábrica, junto a la iglesia de San Pedro, hasta la escalera 16, en la desembocadura del río Piles.

Históricamente, los gijoneses la veían como inhóspita por sus fuertes mareas y vientos. En 1867, se impulsó el plan de ensanche de Gijón sobre sus arenas, originando el barrio de La Arena.

Gaspar Melchor de Jovellanos propuso el muro de contención, construido entre 1907 y 1916, con reformas posteriores como La Escalerona, en 1933. Fue testigo de romanos, batallas y balnearios desde 1874.

Catedral de Gijón.

Catedral de Gijón. Turismo de Gijón

Esta playa urbana ha evolucionado de zona peligrosa a espacio recreativo central, paralela al Paseo del Muro. Su amplitud la hace ideal para paseos, surf y eventos. Limitada por el Cerro de Santa Catalina, conecta con sendas costeras hacia otras playas, como El Rinconín.

Más allá de la playa de San Lorenzo, el municipio asturiano alberga un rico patrimonio monumental, como la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, conocida como 'La Iglesiona'.

Este templo neogótico y modernista fue construido entre 1918 y 1922 por los jesuítas frente al Instituto Jovellanos. Sirvió como prisión en la Guerra Civil y sufrió un incendio en 1930.

Una visita a Gijón debe incluir sí o sí un paseo por el barrio de Cimadevilla, declarado Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural en 1975.

Este núcleo se remonta al siglo I d.C. y concentra joyas como la Casa-Museo de Jovellanos, del siglo XV; el Palacio Valdés, estancia barroca del XVI, una muralla romana; la Torre del Reloj y Palacio de Revillagigedo, con su colegiata de San Juan Bautista.

La experiencia gijonense debe acabar probando los manjares propios de la zona: una buena fabada, caldereta gijonesa de pescados y mariscos -con bogavante, cigalas y percebes-, chorizo a la sidra, cachopo, el pastel de cabrocho o el bollo preñao.

Y, para poner la nota dulce, nada mejor que una tarta gijonesa, una tarta Charlota, las Princesitas o las Florentinas, entre otros deliciosos postres.