Kiko Rivera, en su entrevista en '¡De Viernes!'.

Kiko Rivera, en su entrevista en '¡De Viernes!'. Mediaset España

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Las lapidarias palabras de Kiko Rivera en 'De Viernes' sobre las madres de sus hijos: "No me hacen bien. Me la pelan las dos"

Este viernes, el DJ ha roto su silencio y ha regresado a los platós de Telecinco para hablar de su madre y sus exparejas.

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Kiko Rivera ha vuelto a ocupar el centro del foco televisivo en una de las entrevistas más intensas y emocionalmente cargadas de los últimos meses.

Su regreso al programa De Viernes no solo ha servido para actualizar su situación personal, sino para abrir de nuevo un auténtico frente múltiple dentro de su entorno familiar y sentimental, dejando titulares que prometen seguir alimentando la conversación televisiva durante días.

La entrevista, marcada por un tono cambiante entre la reconciliación y la confrontación, arrancaba con un gesto inesperado: el DJ confirmaba su acercamiento a su madre, Isabel Pantoja, y el perdón hacia la tonadillera tras años de distanciamiento.

Un movimiento que también alcanza a su tío, Agustín Pantoja, con quien asegura haber recuperado cierta paz tras un periodo de tensión prolongada. Sin embargo, ese aparente clima de entendimiento familiar se ha visto rápidamente eclipsado por el duro tono con el que se ha referido a sus exparejas.

Porque si algo ha quedado claro en su paso por televisión es que, mientras unas heridas comienzan a cerrarse en el entorno Pantoja, otras siguen completamente abiertas en el plano sentimental.

Kiko Rivera no ha dudado en señalar directamente a Irene Rosales y a Jessica Bueno, a quienes ha situado en el mismo bloque emocional: el de la ruptura total y la ausencia de comunicación.

"No tengo comunicación con ninguna de las dos. No me hacen bien", sentenciaba el DJ en el adelanto emitido por el programa, dejando claro que cualquier posibilidad de acercamiento está, por ahora, completamente descartada.

Más contundente aún fue al añadir: "Son las madres de mis hijos pero me la pelan las dos" Una frase que refleja un distanciamiento emocional absoluto, especialmente en un contexto en el que la televisión ha sido escenario habitual de intentos de reconciliación pública.

El conflicto con Irene Rosales gira principalmente en torno a la custodia y la organización del tiempo con sus hijas. Kiko ha explicado en el espacio de De Viernes que su intención siempre ha sido compartir al 50% el cuidado de las menores, algo que, según su versión, no ha podido materializarse.

También ha hecho referencia a un acuerdo económico previo que, asegura, firmó para facilitar la estabilidad de su expareja durante un año, aunque ahora cuestiona cómo se está gestionando ese dinero.

En uno de los momentos más tensos de la entrevista, el DJ lanzó una acusación directa que elevó el tono del programa: "Sé que lo único que te interesa es el dinero".

Una frase que marca un punto de no retorno en la relación televisada entre ambos y que refuerza la idea de ruptura total más allá del plano privado.

Pero el impacto de la entrevista no se ha limitado a su relación con Irene Rosales. Jessica Bueno también ha salido salpicada tras la intervención, especialmente después de un reciente reencuentro televisivo entre ambas exparejas en el mismo programa.

Aquella imagen de cordialidad pública ha sido desmontada por Kiko, que asegura que la relación no es tan fluida como se ha mostrado.

"Montaron un numerito", afirmaba con dureza, cuestionando incluso la relación entre ambas mujeres y poniendo en duda la narrativa de entendimiento que habían proyectado en pantalla.

En definitiva, el paso de Kiko Rivera por De Viernes ha vuelto a demostrar el poder de la televisión como altavoz de conflictos personales.

Una entrevista que, lejos de cerrar capítulos, ha abierto nuevos interrogantes dentro de uno de los clanes más mediáticos del país y que confirma que, en su caso, la paz familiar todavía está lejos de convertirse en una realidad estable.