Marc Giró

Marc Giró

Bluper

Los desconocidos orígenes de Marc Giró: su pasado como jinete, el despertar sexual y su confusión como niña

La infancia del presentador en Cataluña le influyó directamente en el estilo irónico y singular que posee hoy en día.

Más información: Todas las claves (y secretos) del sonado fichaje de Marc Giró por Atresmedia: "Su actitud con RTVE ha sido intachable"

Publicada
Actualizada

Marc Giró creció en el seno de una familia acomodada de Barcelona, en un entorno cultural que marcaría profundamente su personalidad y su forma de ver el mundo.

Su padre era arquitecto y su madre fue profesora de dibujo en el colegio Garbí Pere Vergés. Además, el comunicador creció junto a sus tres hermanas en un ambiente creativo y bastante libre.

Aunque su vida se ha desarrollado principalmente en la ciudad, Giró asegura que siempre ha sentido una conexión especial con la naturaleza. Parte de su familia procede de las montañas pirenaicas, algo que, según él mismo ha contado en una entrevista en El Mundo, ha influido en su carácter.

"Gran parte de mi familia viene de las montañas pirenaicas, tiene ese punto salvaje, y algo de eso llevo en los genes".

Además, de sus hobbies destaca su afición por los caballos. De hecho, es socio del Real Club de Polo de Barcelona.

Durante su infancia también estuvo muy presente el espíritu viajero de su familia. Su padre, que había sido boy scout, prefería evitar los hoteles y optaba por recorrer Europa de camping.

Aquellas vacaciones improvisadas marcaron su niñez. "Fui un niño muy viajado, hijo de la Transición en una familia que me dio un entorno de paz. Soy consciente de haber tenido una infancia privilegiada y feliz", recordaba en una entrevista en ABC.

Marc Giró, en la mesa de su 'Late Xou'.

Marc Giró, en la mesa de su 'Late Xou'.

En casa el ambiente era progresista y muy politizado, algo que él mismo ha recordado con humor en distintas entrevistas. "Venía de una familia que eran todos hippies y rojos", ha contado en alguna ocasión, recordando cómo en su casa incluso se criticaban iconos de la cultura estadounidense como Mickey Mouse.

Una de las anécdotas que más ha repetido sobre su infancia tiene que ver con su deseo de tener una Barbie, algo que en su casa no fue bien recibido.

"La pedí porque me encantaba. Quería ser la Barbie, rubia y alta, con Ken… pero me dijeron que ni hablar al ser un producto norteamericano", recordaba entre risas.

Su aspecto físico también llamaba la atención desde muy pequeño. Rubio y con rasgos delicados, muchas personas confundían su género cuando era bebé.

Tal y como contó en La Razón, su madre respondía con ironía cuando le preguntaban por "esa niña tan guapa": "La niña se llama María del Carmen". De hecho, sus hermanas todavía lo llaman a veces "Mari Carmen" o "Carmenchu".

Giró también ha hablado abiertamente sobre cómo vivió su identidad desde niño. En una entrevista en Cadena SER explicaba que muchos de los insultos que recibía entonces terminaron convirtiéndose con el tiempo en una parte de su personalidad pública.

Marc Giró, el gato de 'Late Xou' y Santi Villas en los Premios Iris 2025.

Marc Giró, el gato de 'Late Xou' y Santi Villas en los Premios Iris 2025.

"Todos los defectos que yo tengo les he sacado mucho partido. De pequeño me llamaban mariquita. Eso era un defecto en aquella España", afirmaba.

"La presión sobre mi realidad no se disipó hasta que leí en una enciclopedia sexual la palabra 'homosexual'"

Según ha contado, creció en un entorno familiar respetuoso en el que nunca sintió una presión directa sobre su identidad.

Aun así, el momento en el que comprendió plenamente quién era llegó al encontrar una palabra que le dio sentido a lo que sentía.

"Soy homosexual de nacimiento, sin duda, pero la presión sobre mi realidad no se disipó hasta que leí en una enciclopedia sexual la palabra 'homosexual'. Entonces entendí que yo existía", explicó también en la cabecera.

En el colegio, sin embargo, nunca se sintió especialmente integrado en los grupos. Él mismo ha reconocido que siempre le ha costado adaptarse a las dinámicas de pandilla o a la disciplina colectiva.

Otro aspecto que ha marcado su vida desde pequeño es la dislexia, un trastorno que todavía hoy le afecta en su trabajo, especialmente cuando tiene que leer el prompter en televisión.

Con el paso del tiempo, todas esas experiencias de la infancia —su entorno familiar, su identidad, sus inseguridades y sus rarezas— acabarían convirtiéndose en parte fundamental del estilo irónico y singular que hoy caracteriza a una de las voces más reconocibles de la televisión española.