Juan del Val, en la mesa de debate de 'El Hormiguero'.

Juan del Val, en la mesa de debate de 'El Hormiguero'. Atresmedia.

Bluper REDES SOCIALES

Juan del Val reflexiona sobre su trabajo en televisión: "Cuando la cagas lo único que te gustaría es que te tragase la tierra"

El colaborador analiza la cara más amarga de su labor frente a las cámaras en un mensaje que ha compartido en sus redes sociales.

Más información: Confirmado: Juan, el hijo mayor de Juan del Val y Nuria Roca, regresa a 'Supervivientes'

Publicada

Juan del Val ha decidido hacer una pausa y mirar con lupa su propia profesión: la de quien comparte sus opiniones en televisión ante millones de espectadores, sometido a la contrarreloj del riguroso directo y a la mirada permanente de la opinión pública.

El escritor y colaborador de El Hormiguero ha publicado en sus redes una extensa reflexión sobre los pros y los contras de un trabajo que lo obliga, varias veces por semana, a articular un discurso propio en tiempo real.

Una tarea que lleva desarrollando más de dos décadas con demostrada soltura, aunque no le exime de errar.

Y es que, ya lo dice el refrán, 'el que tiene boca, se equivoca'. Esa es, precisamente, la idea en la que basa su escrito.

"Me gustaría compartir con vosotros algunas sensaciones que a veces se tienen cuando se hace televisión en directo. Creo que de esto no se habla demasiado y a mí hoy me apetece hacerlo", arranca diciendo.

En su texto parece invitar a los usuarios de las redes a ponerse en la piel del tertuliano. "Al igual que en el día a día de cualquiera de vosotros, a veces dices una frase inoportuna de la que te arrepientes o, lo que todavía da más rabia, se te ocurren contestaciones muy brillantes una hora después de acabada una discusión", explica.

Y puntualiza: "Si los programas están grabados o se lee lo que se dice, no hay riesgo. Sin embargo, en las tertulias de El Hormiguero o de La Roca hay que pensar a toda velocidad y hablar con la mayor precisión posible en poco tiempo".

Con el paso de los años, dice, "se va adquiriendo oficio". Pero "no siempre se está afortunado". En ocasiones, "como en cualquier otra actividad", no se llega a atinar del todo.

"A veces las ideas suenan de maravilla en tu cabeza, pero al convertirlas en palabras se produce una incómoda distorsión. Hay días que un chiste te resulta graciosísimo en tu mente, pero cuando sale al aire no tiene ni puta gracia", añade.

Todo ello, recuerda, sucede "con varios millones de personas mirando (algunas deseando que te equivoques para hacértelo saber). Es lo más parecido que hay a precipitarse al abismo".

El guionista reconoce que el directo proporciona ciertos momentos de euforia. "Es fantástico cuando se acierta, cuando se logra hacer reír o cuando tus reflexiones son aplaudidas...", subraya.

Tampoco elude la cara amarga del oficio. "Cuando la cagas lo único que te gustaría es que te tragase la tierra. A mí a veces también me pasa", concluye.

Con este mensaje, Del Val humaniza la figura del colaborador televisivo. Una imagen que, en su caso, viene asociada a la idea de una persona sobradamente segura de sí misma. También a la de alguien 'blindado' ante la crítica.

Pero no, no es ajeno a ella. Y, tal y como manifiesta en su carta, tampoco es inmune al autoexamen.

Juan del Val, en la presentación de su última novela el pasado mes de noviembre.

Juan del Val, en la presentación de su última novela el pasado mes de noviembre. Gtres

Su reflexión llega pocos días después de la polémica vivida en la tertulia política de los martes de El Hormiguero. Durante un debate en el que Pablo Motos mencionaba a una "tertuliana" que había calificado de "traidor" a Felipe González, la periodista Rosa Belmonte intervino y preguntó, sin citar nombres: "¿Esa que es la mitad tonta y la mitad tetas?".

El comentario, emitido en directo, provocó un silencio incómodo en plató y se viralizó de inmediato, siendo tachado de machista y humillante.

La aludida, la analista Sarah Santaolalla, denunció que había sido "humillada nuevamente" por su aspecto físico desde un "programa familiar".

Tras la avalancha de críticas, tanto el programa como Belmonte entonaron el mea culpa. El Hormiguero abrió la emisión siguiente lamentando el "comentario machista" y calificándolo de "inadecuado".

Por su parte, la periodista publicó en X: "Pido sinceras disculpas por mi inconveniente comentario en El Hormiguero. Fue espontáneo, nadie sabía lo que iba a decir… Pido perdón a quien haya ofendido".

Las disculpas, sin embargo, fueron consideradas insuficientes por Santaolalla y otros compañeros, y las quejas llegaron al Observatorio de la Imagen de las Mujeres del Ministerio de Igualdad, que anunció que estudiaría el incidente por posible vulneración de la normativa de igualdad en los medios.

En medio de este clima, también Nuria Roca, presentadora y esposa de Juan del Val, grabó un extenso vídeo en sus redes para defender a su marido, que se vio igualmente salpicado por las críticas generales a la tertulia.