La casa de Arturo Pérez-Reverte (74 años) en Madrid

La casa de Arturo Pérez-Reverte (74 años) en Madrid

Corazón

Así es la espectacular casa de Arturo Pérez-Reverte (74 años) en Madrid: un chalet con una biblioteca de 32.000 libros

Conocemos todos los detalles del hogar del escritor y periodista de Cartagena en una exclusiva urbanización en Galapagar.

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Arturo Pérez-Reverte (74 años) vive en una casa que huele a papel, pólvora y tiempo, escondida entre pinares en la exclusiva urbanización de La Navata, en Galapagar, a unos 30 kilómetros de Madrid. Un refugio silencioso donde las paredes no se llenan de cuadros, sino de libros.

Su hogar está en una de las zonas residenciales más cotizadas de la sierra madrileña, bien comunicada con la capital gracias al Cercanías y a varias líneas de autobús.

Allí, lejos del ruido pero a media hora del centro, el escritor ha encontrado el equilibrio perfecto entre aislamiento y comodidad. La Navata es ese tipo de barrio del que muchos madrileños hablan en condicional: el sitio al que uno se iría a vivir "cuando por fin pueda escapar de la ciudad".

Por fuera, la casa de Pérez-Reverte no presume. Es un chalé unifamiliar en una urbanización de viviendas amplias, rodeadas de naturaleza, donde la privacidad es casi religión.

No hay ostentación ni excentricidades visibles desde la calle, más allá de lo esperado en una zona en la que el precio por metro cuadrado supera los 2.300 euros.

Aquí el verdadero lujo no son las piscinas infinitas ni las fachadas de revista, sino el silencio.

Por dentro, la historia es otra. Su casa es, sobre todo, una gigantesca biblioteca: más de 32.000 libros repartidos en estanterías que suben del suelo al techo y convierten el interior en un laberinto de lomos, títulos y siglos.

Entre los volúmenes se cuelan maquetas de barcos, mapas antiguos, armas, cascos y objetos recogidos en rodajes, viajes y corresponsalías de guerra.

Cada estantería parece un pequeño museo improvisado, una especie de inventario de obsesiones personales.

El corazón de la vivienda es su despacho-biblioteca, un santuario en el que apenas entra nadie que no sea él. Allí escribe, rodeado de montones de libros abiertos, notas, mapas extendidos sobre la mesa y maquetas que le ayudan a visualizar batallas navales o maniobras militares.

Es un espacio luminoso pero contenido, pensado para trabajar durante horas sin que nada del exterior le reclame atención.

El hogar de Pérez-Reverte

La casa, cuentan quienes la han visto, es luminosa y silenciosa, con grandes ventanales que se abren a la vegetación de la sierra.

No hay barroquismo decorativo: domina la madera, el papel y el metal envejecido de algunos objetos históricos. Más que una vivienda de lujo al uso, parece el fuerte de un viejo oficial retirado que ha decidido levantar su último cuartel general entre libros.

El entorno acompaña al personaje. La Navata ofrece calles tranquilas, abundante arbolado, pendientes que recuerdan que esto no es la almendra de Madrid y una sensación de "pueblo bien conectado" que seduce tanto a políticos como a escritores.

Es el tipo de sitio donde nadie se sorprende de cruzarse a un famoso en el supermercado... y donde, al mismo tiempo, nadie se gira demasiado para mirarlo.

No es casual que Pérez-Reverte escriba allí algunas de sus novelas más recientes, ni que busque en esa casa la inspiración y la disciplina que su literatura exige.

Entre esas cuatro paredes, el ruido del mundo se queda fuera. Dentro solo mandan los libros, la memoria y el silencio elegido.