Vino tinto. Pixabay.
El vino de Toro que ha obtenido los 100 puntos de James Suckling: solo 300 botellas a 700 euros cada una
Termanthia IPSE es un ensamblaje inédito de tres cosechas históricas de Bodegas Numanthia, en Toro.
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En un rincón al norte de Castilla y León, donde madura lentamente la tinta de Toro, ha nacido un vino destinado a la leyenda, de esas cepas que ya lo son.
Se llama Termanthia IPSE y acaba de recibir la máxima distinción posible: 100 puntos del influyente crítico James Suckling. Solo existen 300 botellas en el mundo. Su precio en tiendas especializadas es de 700 euros.
“Un vino que podría vivir para siempre”, ha sentenciado Suckling. No es una frase menor en el universo del vino, donde la eternidad se mide en décadas y la perfección es casi una quimera. Pero Termanthia IPSE trasciende el concepto mismo de añada.
Más allá del año: la identidad como obra
IPSE significa “identidad”. Y eso es exactamente lo que propone esta creación: un ensamblaje inédito de tres cosechas históricas de Termanthia —2014, 2015 y 2016— que dialogan entre sí hasta fundirse en una sola voz.
La centenaria memoria de la viña conversa con una interpretación contemporánea que redefine el lenguaje clásico de Toro.
Numanthia Termanthia Ipse.
El origen de esta rareza se encuentra en viñas de más de 120 años, cultivadas en secano y bajo manejo ecológico en el corazón de la D.O. Toro. Con apenas 980 cepas por hectárea y rendimientos de 1.300 kilos, cada racimo concentra la esencia de un terruño extremo, áspero y luminoso.
La vendimia manual y la selección rigurosa de racimos refuerzan esa búsqueda de pureza donde no entran en juego ni la prisa ni a la producción masiva. Hay tiempo, paciencia y una idea casi filosófica del vino como legado.
La elaboración ha sido tan meticulosa como poco habitual. Cada añada se vinificó por separado mediante maceraciones en frío, fermentaciones en depósitos cónicos de roble francés y maloláctica en barrica. Después, 20 meses de crianza en roble francés.
Pero lo extraordinario llega después: entre cuatro y seis años de reposo en damajuanas de 54 litros, una mezcla final en junio de 2021 y un año adicional en una única ánfora de terracota. El embotellado, en julio de 2022, cerró un proceso largo y exigente que dio lugar a solo 300 botellas.
700 euros en viñas de 120 años
En copa, el vino se despliega con sofisticación: frutillos negros maduros, especias dulces, maderas nobles, grafito y violetas. En boca es amplio pero delicado, con textura envolvente, acidez viva y un final larguísimo que confirma su potencial de guarda —más de veinte años, según la bodega—.
No es un Toro musculoso al uso; es un vino de arquitectura precisa, donde la potencia se reviste de elegancia y la profundidad no pierde frescura.
Su precio, 700 euros, lo sitúa en el territorio del lujo enológico. Pero en el contexto de las 300 botellas producidas y los 100 puntos obtenidos, la cifra le sitúa en el círculo de la exclusividad, artesanía extrema y vocación de permanencia.
Fundada en 1998 en Valdefinjas, Bodega Numanthia ha construido su prestigio sobre viñedos prefiloxéricos y una interpretación elegante del carácter de Toro. Con IPSE, la casa sigue redefiniendo su historia.