Preparación: 10 min  Cocción: 10 min    Dificultad: 2/5  Unidades: 10  Coste: < 2 €

Ingredientes

  • Harina bizcochona con levadura incorporada, 350 g y algo más para estirar la masa
  • Mantequilla fría, 85 g
  • Leche semidesnatada, 175 ml
  • Azúcar, 3 cucharadas soperas
  • Sal, ¼ cucharadita
  • Levadura tipo Royal, 1 cucharadita (*)
  • Extracto de vainilla, 1 cucharadita
  • Limón, 1
  • Huevo, 1 (**)
  • Mermelada y nata fresca (***)
  • (*)Además de la que trae incorporada la harina bizcochona
  • (**) Solo se usa para pintarlos antes de hornear
  • (***) Opcionales, pero es con lo que se suele servir. Aunque yo usé yogur griego en vez de nata y estaban buenísimos.

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No os descubro nada nuevo si os cuento que me apasionan los retos culinarios y basta que alguien me diga algo así como “a ver si eres capaz de hacer esto o aquello” o “he intentado hacer tal cosa y no me ha salido bien” para que me entre una necesidad imperiosa de ponerme manos a la obra aunque se trate de algo de lo que ni siquiera hubiese oído hablar antes. En el caso de estos scones ingleses, aunque tuve la ocasión de descubrirlos durante una estancia en Cardiff, la verdad es que nunca los había preparado en casa.

Por eso, cuando hace unos días uno de mis compis de Fandroides me comentó algo compungido que había intentado hacer scones ingleses pero se le habían quedado planos y poco esponjosos, me faltó tiempo para encender el horno. Así que chicos, lamento que la distancia os haya impedido probarlos en esta ocasión, pero va por vosotros 🙂 .

Preparación de los Scones ingleses

Para preparar la masa de los scones ingleses:

  1. Precalentamos el horno a 220ºC con calor arriba y abajo sin ventilador y metemos dentro la bandeja que vayamos a usar para hornear nuestros scones ingleses.
  2. Mezclamos la harina con la sal y la levadura tipo Royal y la tamizamos. Añadimos la mantequilla fría y la desmenuzamos con un ablandador de masas tal como vimos en la receta de las galletas en microondas o, si no tenemos este utensilio, cortamos la mantequilla en cubos y la desmenuzamos frotándola con la harina pero sin manosearla mucho para que no se caliente. Otra forma de hacerlo es ir aplastando los trozos de mantequilla con un batidor de varillas hasta que el conjunto tenga una textura arenosa.
  3. Añadimos el azúcar y mezclamos.
  4. Si la leche está a temperatura ambiente, la calentamos durante 10 segundos a 800 W en el microondas, si está de la nevera o hace mucho frío, durante 20 segundos. Lo que necesitamos es que esté templada, pero no caliente.
  5. Añadimos el zumo de limón y la esencia de vainilla a la leche (a mí se me pasó añadir la vainilla en este paso y la eché después y no ocurrió ningún desastre).
  6. Hacemos un volcán con la mezcla de harina y echamos dentro la mezcla líquida. Se producirá un poco de burbujeo y es absolutamente normal ya que estamos poniendo en contacto un ácido como es el limón con el bicarbonato que contiene la levadura (recordad cuando os contamos cómo hacer refrescos caseros con burbujas).
  7. Mezclamos todo y amasamos ligeramente plegando la masa sobre sí misma hasta formar una bola. Si está demasiado pegajosa nos enharinamos las manos.
  8. Enharinamos la superficie de trabajo y aplastamos la masa hasta que tenga unos 3 cm de espesor (en la receta original decía 4 cm, pero yo ahí, arriesgando).

Para cortar y hornear los scones ingleses:

  1. Necesitamos un cortador con el que poder hacer cortes limpios que lo pasaremos por harina para que el corte resulte aún más fácil, pues debemos hacer el corte por presión, sin girar el cortador como si fuera un sacacorchos ni al cortar ni al retirarlo de la masa. Esta es una de las primeras claves para que suban correctamente.
  2. Cuando hayamos cortado todos los que podemos, amasamos ligeramente los recortes hasta tener una nueva bola aplastada de 3 cm y seguimos cortando hasta terminar con la masa.
  3. Cuando los tengamos, sacamos la bandeja de horno caliente, ponemos papel de hornear, colocamos los scones sin separarlos mucho unos de otros (esto también ayudará a que crezcan a lo alto y no a lo ancho), los pintamos con huevo batido y horneamos 10 minutos a 220 ºC.
  4. Dejamos enfriar ligeramente sobre una rejilla, pues se sirven templados.

Resultado

Los scones ingleses son típicos para tomar con el té y se suelen acompañar con mermelada y “clotted cream” que es una nata fresca muy espesa con un contenido de grasa de más del 60%, pero con yogur griego también están muy buenos y es más fácil de encontrar y menos indigesto.

Estos bollos dulces, que están a medio camino entre un panecillo y un bizcochito, se sirven templados y se deben comer en el día, pero se pueden congelar cuando están fríos y a la hora de comerlos basta con descongelarlos en el horno durante unos minutos a 160ºC.

Como al César hay que darle lo que es suyo, os comentaré que esta vez decidí no jugármela demasiado y he seguido casi al pie de la letra una receta que encontré en la página Good Food de la BBC.

¿Habías probado alguna vez estos scones ingleses?