María Pelazas y un sándwich de atún y queso cheddar

María Pelazas y un sándwich de atún y queso cheddar ALLEKO iStock

Recetas

María, cocinera: "El sándwich más bueno para cenar no lleva jamón, sino 1 lata de atún, 1 huevo y 1/4 de cebolla"

Una versión del clásico tuna melt que resulta delicioso para resolver una cena sin mucha complicación.

Más información: Martín Berasategui (66 años), chef: "El mejor sándwich mixto no lleva jamón York; ponle 50 g de mozzarella y 30 g de ibérico"

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¿Quién ha dicho que un sándwich no puede ser una comida de domingo?

A menudo asociamos la palabra sándwich a comida de poco valor que hay que intentar evitar.

Pero eso cambia cuando se trata de uno como el que propone la creadora de contenido gastronómico María Pelazas (@mariapelazas), que ha compartido en su perfil de Instagram la receta que le preparaba su madre cuando era pequeña.

"Mi madre nos hacía este sándwich muchos domingos para cenar. Y yo me lo he agenciado", comenta.

¿Qué es un tuna melt y por qué se llama así?

El sándwich que prepara María es una versión del tuna melt, uno de los sándwiches más populares de las cafeterías americanas.

Su nombre significa, literalmente, atún fundido, porque la clave del plato es que el queso se funde sobre el relleno de atún.

El formato clásico lleva ensalada de atún con mayonesa sobre pan de molde o masa madre con una loncha de queso americano o cheddar que se gratina bajo el grill o en una plancha.

Aunque la versión de Pelazas no es un tuna melt ortodoxo, sino una más ilustrada, comparte su espíritu: atún, queso fundido y pan crujiente.

¿Qué pan elegir para un buen sándwich?

No todos los panes funcionan igual cuando se interpone un relleno húmedo entre dos rebanadas.

El pan de molde clásico es la opción más frecuente, pero el resultado es mejor si se elige uno de corteza firme y miga densa, tipo pan de payés o pan rústico de hogaza, que conservan mejor su estructura.

El pan de molde integral aguanta un poco mejor la humedad que el blanco y añade un punto de sabor que combina bien con el atún.

Si se va a tostar en la sartén, como hace María Pelazas, el pan de molde estándar funciona bien porque la mantequilla y el calor le dan la consistencia necesaria.

Cómo hacer un sándwich vegetal con atún

Ingredientes

  • Atún en conserva, 2 latas
  • Huevos, 2 ud
  • Cebolla, ¼ ud
  • Pepinillos en vinagre, 3-4 ud
  • Tomate maduro, ½ ud
  • Aceitunas verdes o negras, un puñado
  • Lechuga, unas hojas
  • Queso crema, 2 cucharadas generosas
  • Queso cheddar en lonchas, 2-4 lonchas
  • Mantequilla, una nuez
  • Vinagre, un chorrito
  • Aceite de oliva virgen extra, un chorrito
  • Sal, al gusto
  • Orégano, al gusto
  • Pan de molde, 4 rebanadas

Paso 1

Cocemos los huevos en agua hirviendo durante 10 minutos. Los enfriamos bajo el grifo, los pelamos y los picamos muy finos.

Paso 2

Picamos la cebolla, los pepinillos, el tomate y las aceitunas en dados lo más pequeños posibles.

Paso 3

Escurrimos el atún y lo desmenuzamos en un bol. Añadimos el huevo picado, la cebolla, los pepinillos, el tomate y las aceitunas.

Paso 4

Aliñamos con un chorrito de vinagre, aceite de oliva, sal y orégano. Mezclamos bien.

Paso 5

Incorporamos el queso crema y removemos hasta que el relleno quede amalgamado y compacto.

Paso 6

Para montar cada sándwich, sobre una rebanada de pan colocamos una loncha de cheddar, repartimos el relleno de atún por encima, añadimos las hojas de lechuga y cerramos con la otra rebanada.

Paso 7

Fundimos una nuez de mantequilla en una sartén a fuego medio. Colocamos el sándwich con la cara del queso hacia abajo. Cuando el cheddar se haya fundido y la base esté dorada, le damos la vuelta y tostamos el otro lado. Servimos inmediatamente.

Sándwiches famosos que tienen nombre propio

Pocos platos han viajado tanto entre culturas como el sándwich, y en ese recorrido algunos han conseguido algo que la mayoría de las recetas nunca llega a conseguir: un nombre propio.

El Croque Monsieur nació en los cafés parisinos a principios del siglo XX como una manera elegante de preparar el sándwich mixto bajo una capa de bechamel gratinada; su variante con huevo a la plancha, el Croque Madame , llegó poco después y se ganó el apodo por la forma del huevo, que recuerda a un sombrero de señora.

Al otro lado del Atlántico, el BLT (bacon, lettuce, tomato) se consolidó en los años cuarenta como el sándwich por excelencia de las cafeterías en Estados Unidos, mientras que el Club Sándwich sumaba una tercera rebanada y pavo en lonchas para convertirse en el rey del room service de hotel.

El Monte Cristo llevó la idea un paso más allá: un sándwich de jamón y queso rebozado en huevo y frito, a medio camino entre sándwich y torrija, que se sirve espolvoreado con azúcar glas.

En la Península Ibérica, Portugal aporta la francesinha , un monumento de pan, embutidos variados, ternera y queso fundido bañado en una salsa espesa de tomate y cerveza, nacida en Oporto en los años sesenta como adaptación portuguesa del Croque Monsieur.

Y en Cuba, el sándwich cubano de cerdo asado, jamón, pepinillos y mostaza, prensado en plancha caliente, se ha convertido en icono de la cocina de Miami.