La abuela Pilar y un plato de pollo guisado

La abuela Pilar y un plato de pollo guisado Lilechka75 iStock

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Pilar, abuela cocinera: "El pollo más sabroso no se asa en el horno, se cocina en una olla con 2 pimientos y 2 cebollas"

La yaya Pili explica cómo cocinar un pollo con pocos ingredientes y un resultado de toma pan y moja.

Más información: Los guisos de pollo de mi abuela eran una bomba de sabor: este era su secreto

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A veces nos complicamos la vida en la cocina mucho más de lo necesario.

Buscamos recetas con listas interminables de ingredientes, compramos especias que usaremos una vez y acabaremos tirando, y nos peleamos con el horno para sacar un pollo asado que, con demasiada frecuencia, se queda seco por mucho que lo vigilemos.

Y mientras tanto, pasamos por alto las recetas que realmente funcionan, que son las de siempre, las que no necesitan ni termómetro sonda ni tutoriales más largos de lo que se tarda en cocinarlas.

Las abuelas llevan toda la vida cocinando así. Pilar Garcés, conocida en Instagram como @yayapilii, es una de esas cocineras de las de antes que comparte en redes las recetas de toda la vida con las que ha alimentado a su familia durante décadas.

La receta que publicaba hace unos días es, según ella, una a la que le tiene "muchísimo cariño" y es un ejemplo perfecto de este tipo de cocina, un pollo guisado con verduras, sin manchar nada más que una olla y con solo unos pocos ingredientes.

Es ese guiso que siempre sale bueno, que puedes hacer con lo que tienes en casa, aprovechando los culines de las botellas de vino abiertas, aunque sean vinos distintos, usando pimiento rojo porque ese día no tienes verde o echando un poco de caldo porque no tienes tomates suficientes.

Puedes acompañarlo con unas patatas fritas o puedes cocerlas en el guiso para que cojan toda la sustancia y tienes un plato único perfecto.

El pollo de corral: el mejor para los guisos

Pilar utiliza pollo de corral, que es el pollo criado en libertad con una alimentación más variada que la del pollo industrial, por eso tiene una carne más firme y con más sabor.

Aguanta mejor las cocciones largas sin deshacerse y aporta un fondo de sabor más potente al caldo del guiso. Su precio es algo más elevado, eso sí, pero en una receta como esta, donde el pollo es el absoluto protagonista, se nota la diferencia.

El truco para ajustar el presupuesto es usar un pollo de granja y ayudarse de algunas especias para adobarlo antes de echarlo en la olla.

Cómo hacer un pollo guisado como el de las abuelas

Ingredientes

  • Pollo de corral troceado, 1 ud, aprox. 1,5 kg
  • Cebolla grande, 2 ud
  • Pimiento verde, 2 ud
  • Tomate maduro rallado, 2 o 3 ud
  • Vino blanco, ½ vaso
  • Vino tinto, ½ vaso
  • Aceite de oliva virgen extra, cantidad suficiente para freír
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra molida, al gusto

Paso 1

Troceamos el pollo, salpimentamos generosamente todas las piezas y reservamos.

Paso 2

Ponemos aceite de oliva en una sartén amplia o cazuela a fuego medio-alto y doramos el pollo por ambos lados hasta que las piezas estén bien tostadas por fuera.

Paso 3

Añadimos la cebolla y el pimiento verde troceados en trozos grandes. Salamos ligeramente y rehogamos unos minutos hasta que empiecen a ablandarse.

Paso 4

Incorporamos el vino blanco y el vino tinto y dejamos que el alcohol se evapore durante un par de minutos.

Paso 5

Incorporamos el tomate rallado, removemos bien para integrar todos los ingredientes y tapamos la olla.

Paso 6

Cocinamos a fuego suave durante aproximadamente 30 o 40 minutos, hasta que la carne se separe del hueso con facilidad y la salsa haya reducido y espesado.

Paso 7

Rectificamos de sal y pimienta si es necesario y servimos directamente en la cazuela.

Otros guisos de pollo que son historia de la cocina española

El pollo guisado es uno de esos platos que forman parte de la memoria gastronómica de prácticamente todas las regiones de España.

Durante siglos, el pollo fue un alimento de celebración, reservado para las clases más pudientes y no fue hasta la llegada de la producción avícola industrial en los años 60 y 70 del siglo XX, que el pollo se democratizó y pasó de ser un lujo ocasional a un básico del día a día.

En el recetario clásico español, el pollo al ajillo es probablemente la receta más fácil. Se trocea el pollo, se dora en una sartén con abundante aceite de oliva y varios dientes de ajo laminados, se flambea con un chorro generoso de brandy o vino blanco y se deja cocer tapado unos veinte minutos

El pollo al chilindrón es una receta de origen aragonés y navarro que parte de un sofrito de pimientos rojos y verdes, tomate, cebolla y jamón serrano cortado en taquitos.

El pollo en pepitoria tiene sus raíces en la cocina medieval y se distingue por una salsa espesa elaborada con almendras molidas, yemas de huevo cocido, azafrán, clavo y un fondo de caldo de ave.

El pollo se trocea y se dora, se guisa en un caldo aromático y, al final, se liga la salsa majando en el mortero las almendras tostadas con las yemas, las especias y un poco del propio caldo.