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Samantha Vallejo-Nágera, chef: "El mejor guiso de carne no se hace con caldo, usa 250 g de tomate y 200 ml de vino blanco"
Una receta deliciosa y reconfortante para cocinar fácilmente en casa.
Más información: 'Allipebre': el guiso de pescado de Valencia que se remonta al siglo XVII y se cocina con 1 kg de patatas y 40 g de almendras.
- Comensales: 4
Hay platos míticos que no necesitan presentación porque apelan directamente a la memoria colectiva. El guiso de carne y verduras es uno de ellos.
Su olor inconfundible, mezcla de paciencia, fuego suave y productos de mercado, transforma cualquier cocina en un refugio. Esta es, ante todo, una receta de tiempo: cada burbujeo del caldo marca el ritmo lento de una gastronomía que entiende que la espera forma parte del sabor.
A medio camino entre lo rural y lo urbano, el guiso de carne y verduras es un mapa de los recursos locales. En Castilla puede llevar ternera y zanahoria, en Galicia se tiñe de grelos o repollo, y en Andalucía se deja querer por garbanzos y comino.
Lo que nunca falta es una buena base de sofrito (cebolla, ajo, pimiento y tomate) que sirve de lienzo para el resto de los ingredientes. La carne, sellada antes de guisarla, aporta sustancia; las verduras, dulzura y matices que equilibran el conjunto.
Más que una receta, el guiso de carne y verduras es una técnica de aprovechamiento, pues se puede preparar con cortes menos nobles: morcillo, falda, jarrete o espaldilla, que, con cocción lenta, se vuelven melosos.
Las verduras de temporada dictan el resto (patatas, guisantes, calabaza, apio o puerro), pues la esencia del guiso está en cocinar con lo que hay a mano.
Guiso de carne y verduras de Samantha Vallejo-Nágera
La chef Samantha Vallejo-Nágera tiene su propia receta de guiso de carne y verduras. La exjurado de MasterChef usa la parte del cuello de la ternera, zanahorias, puerro y patatas, entre otros ingredientes, tal y como explicaba en el programa El toque de Samantha de Canal Cocina. A continuación os dejamos el paso a paso del plato y todos los detalles.
Ingredientes
- Ternera de la parte del cuello, 2kg
- Cebolla, 1
- Ajo, 2 dientes
- Zanahorias, 2
- Puerro, 1
- Salsa de tomate, 250 g
- Pimienta, 1 grano
- Laurel, 1 hoja
- Vino blanco, 200 ml
- Patatas, 2
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta, al gusto
- Perejil, 1 ramita
Paso 1
Corta la carne en dados y salpiméntala. Hecho esto, saltéala a fuego vivo en una olla con un poco de aceite hasta que esté dorada. Luego retírala y reserva en un plato aparte.
Paso 2
Por otra parte, pela y corta la cebolla, las zanahorias, los dientes de ajo y el puerro en dados pequeñitos. Tras esto, salpimenta y rehoga las verduras en la olla a fuego lento, hasta que estén pochadas. Seguidamente, añade la salsa de tomate y vuelve a rehogar.
Paso 3
Ahora incorpora la carne con un poco de pimienta, laurel y el vino blanco. Deja que el alcohol se evapore y cubre con agua. Deja cocer a fuego lento hasta que la carne esté tierna.
Paso 4
Después pela y corta las patatas en dados de dos centímetros, fríelas en aceite de oliva y reserva.
Paso 5
Cuando la carne esté blanda, incorpora las patatas y deja hervir todo durante unos 2 minutos. Pasado ese tiempo, sirve con un poco de perejil picado y listo.
El resultado perfecto de esta receta es un caldo espeso, perfumado, que invita a mojar pan (imprescindible). Un guiso bien hecho no tiene prisa ni adornos excesivos: solo requiere atención, fuego bajo y el respeto por una cocina que nació del sentido común.
Dudas más frecuentes
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¿Qué carne uso para guisar? Cortes con colágeno y algo de grasa (por ejemplo, aguja, morcillo, jarrete, carrillera). ¡Ojo!, las partes magras se resecan.
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¿Hay que dorar la carne antes? Sí, siempre. Sellarla a fuego fuerte da sabor y color a la salsa.
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¿Enharino la carne o no? Opcional. Enharinar ligeramente ayuda a espesar, pero si reduces bien el líquido no es imprescindible.
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¿Cómo espeso la salsa si queda muy líquida? Reduce a fuego medio destapado o tritura una parte de las verduras. Si no, como último recurso, un poco de maicena disuelta en agua fría.
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¿Es mejor de un día para otro? Sí, el reposo (en frío) asienta sabores. Recalienta suave al día siguiente y estará más redondo.