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Samantha Vallejo-Nágera, chef: "El mejor guiso de carne no se hace con caldo, usa 250 g de tomate y 200 ml de vino blanco"

Una receta deliciosa y reconfortante para cocinar fácilmente en casa.

Más información: 'Allipebre': el guiso de pescado de Valencia que se remonta al siglo XVII y se cocina con 1 kg de patatas y 40 g de almendras.

Adriana Calvo
Publicada

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Hay platos míticos que no necesitan presentación porque apelan directamente a la memoria colectiva. El guiso de carne y verduras es uno de ellos.

Su olor inconfundible, mezcla de paciencia, fuego suave y productos de mercado, transforma cualquier cocina en un refugio. Esta es, ante todo, una receta de tiempo: cada burbujeo del caldo marca el ritmo lento de una gastronomía que entiende que la espera forma parte del sabor.

A medio camino entre lo rural y lo urbano, el guiso de carne y verduras es un mapa de los recursos locales. En Castilla puede llevar ternera y zanahoria, en Galicia se tiñe de grelos o repollo, y en Andalucía se deja querer por garbanzos y comino.

Lo que nunca falta es una buena base de sofrito (cebolla, ajo, pimiento y tomate) que sirve de lienzo para el resto de los ingredientes. La carne, sellada antes de guisarla, aporta sustancia; las verduras, dulzura y matices que equilibran el conjunto.

Más que una receta, el guiso de carne y verduras es una técnica de aprovechamiento, pues se puede preparar con cortes menos nobles: morcillo, falda, jarrete o espaldilla, que, con cocción lenta, se vuelven melosos.

Las verduras de temporada dictan el resto (patatas, guisantes, calabaza, apio o puerro), pues la esencia del guiso está en cocinar con lo que hay a mano.

Guiso de carne y verduras de Samantha Vallejo-Nágera

La chef Samantha Vallejo-Nágera tiene su propia receta de guiso de carne y verduras. La exjurado de MasterChef usa la parte del cuello de la ternera, zanahorias, puerro y patatas, entre otros ingredientes, tal y como explicaba en el programa El toque de Samantha de Canal Cocina. A continuación os dejamos el paso a paso del plato y todos los detalles.

Ingredientes

  • Ternera de la parte del cuello, 2kg
  • Cebolla, 1
  • Ajo, 2 dientes
  • Zanahorias, 2
  • Puerro, 1
  • Salsa de tomate, 250 g
  • Pimienta, 1 grano
  • Laurel, 1 hoja
  • Vino blanco, 200 ml
  • Patatas, 2
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta, al gusto
  • Perejil, 1 ramita

Paso 1

Corta la carne en dados y salpiméntala. Hecho esto, saltéala a fuego vivo en una olla con un poco de aceite hasta que esté dorada. Luego retírala y reserva en un plato aparte.

Paso 2

Por otra parte, pela y corta la cebolla, las zanahorias, los dientes de ajo y el puerro en dados pequeñitos. Tras esto, salpimenta y rehoga las verduras en la olla a fuego lento, hasta que estén pochadas. Seguidamente, añade la salsa de tomate y vuelve a rehogar.

Paso 3

Ahora incorpora la carne con un poco de pimienta, laurel y el vino blanco. Deja que el alcohol se evapore y cubre con agua. Deja cocer a fuego lento hasta que la carne esté tierna.

Paso 4

Después pela y corta las patatas en dados de dos centímetros, fríelas en aceite de oliva y reserva.

Paso 5

Cuando la carne esté blanda, incorpora las patatas y deja hervir todo durante unos 2 minutos. Pasado ese tiempo, sirve con un poco de perejil picado y listo.

El resultado perfecto de esta receta es un caldo espeso, perfumado, que invita a mojar pan (imprescindible). Un guiso bien hecho no tiene prisa ni adornos excesivos: solo requiere atención, fuego bajo y el respeto por una cocina que nació del sentido común.

Dudas más frecuentes

  • ¿Qué carne uso para guisar? Cortes con colágeno y algo de grasa (por ejemplo, aguja, morcillo, jarrete, carrillera). ¡Ojo!, las partes magras se resecan.

  • ¿Hay que dorar la carne antes? Sí, siempre. Sellarla a fuego fuerte da sabor y color a la salsa.

  • ¿Enharino la carne o no? Opcional. Enharinar ligeramente ayuda a espesar, pero si reduces bien el líquido no es imprescindible.

  • ¿Cómo espeso la salsa si queda muy líquida? Reduce a fuego medio destapado o tritura una parte de las verduras. Si no, como último recurso, un poco de maicena disuelta en agua fría.

  • ¿Es mejor de un día para otro? Sí, el reposo (en frío) asienta sabores. Recalienta suave al día siguiente y estará más redondo.