Protestas de varios homeópatas con pancartas llenas de faltas de ortografía

Protestas de varios homeópatas con pancartas llenas de faltas de ortografía José Miguel Sánchez Almagro

Salud Pseudociencia

El último ridículo de la homeopatía: pancartas contra Pedro Duque con faltas de ortografía

El año pasado 11 millones de españoles creyeron que el timo de la homeopatía cura. Lejos de desaparecer, las pseudoterapias y remedios alternativos promovidos por charlatanes y curanderos de distinto pelaje, siguen estando muy presentes entre los españoles, según se puede extraer de la IX Encuesta de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología.

Prueba de que estas pseudoterapias tienen seguidores en España es que alrededor de 15 personas se han manifestado en Murcia en pro de estos tratamientos sin validez científica tras una conferencia en la que ha participado este lunes Pedro Duque, ministro de Ciencia, Innovación y Universidades.

La sorpresa de los asistentes y los viandantes que se encontraron esta concentración, más allá de la temática que defendían este puñado de personas con pancartas como "Yo estoy con la homeopatía", se refiere a la cantidad de faltas de ortografía de los carteles, según explica José Miguel Sánchez, un estudiante de informática que acudió a la charla del ministro. 

Este ridículo también se ha hecho patente en las redes sociales donde han sido criticados por los fallos ortográficos. El mejor ejemplo está en un cartel que reza: "Soy medico acupuntura homeopata. Libertad de prescción". Los internautas comienzan por destacar la invención de la palabra prescción frente a la auténtica prescripción. Esto ha provocado que se cuestione -y mucho- si realmente es médico, al no conocer una palabra tan importante para este gremio. 

Además, en este cartel las tildes brillan por su ausencia, y no vale la excusa de que "las mayúsculas no llevan tilde", una creencia popular incorrecta en la actualidad. Así, a las palabras homeópata y médico le falta la acentuación

"La gente les miraba, se reía, les hacían fotos y se cachondeaban de ellos", explica el joven que asistió a la charla. Asimismo, destaca que no eran más que "las personas que se ven en las fotografías compartidas en redes". Otros usuarios de Twitter se mofan diciendo que: "La parte buena es que han sido cuatro gatos".

Durante el tiempo que el joven coincidió con la protesta no se produjo ningún encontronazo, ni se escuchó ningún grito de las personas que protestaban contra el ministro.