Un paciente se realiza una prueba respiratoria.

Un paciente se realiza una prueba respiratoria. EFE

Salud

Esperanza para hasta 150.000 asmáticos en España: una nueva terapia trata los casos más graves con un fármaco clásico

Un equipo de investigadores españoles ha descubierto que esta nueva opción ayuda a respirar mejor a los pacientes y reduce sus crisis

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Los avances en la medicina no siempre necesitan moléculas o fármacos nuevos. A veces basta con demostrar que una terapia que ya existe, tiene más usos de aquel para el que se concibió en su origen.

Es lo que ha ocurrido ahora con el asma, una investigación realizada por científicos españoles, ha demostrado que un grupo de medicamentos inhalados, ya conocidos para el tratamiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), puede frenar el asma grave en pacientes que no consiguen controlarla.

Estos fármacos, llamados medicamentos anticolinérgicos o mucarínicos de acción prolongada (LAMA, por sus siglas en inglés), se habían considerado únicamente como broncodilatadores, hasta ahora. Esta opción puede beneficiar hasta a 150.000 personas en España, según Gregorio Soto, neumólogo y miembro del área de Asma de SEPAR.

El nuevo estudio, realizado por investigadores de El Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y Plataforma en Nanomedicina (IBIMA Plataforma BIONAND), ha demostrado que también tienen efectos antiinflamatorios y pueden prevenir el deterioro del tejido pulmonar en pacientes con asma grave.

Los fármacos LAMA no solo ayudan a estas personas a aumentar su capacidad pulmonar, también disminuyen el número de crisis que sufren, señala Ibón Eguíluz, autor principal del estudio e investigador en IBIMA Plataforma BIONAND.

Además, si el paciente sufre menos exacerbaciones, también reduce el uso que tiene que hacer de corticoides por vía oral para controlarlas y, con ello, los numerosos efectos secundarios que pueden provocar, amplía el científico.

Muchos, incluso, necesitan corticoides inyectados, para lo que tienen que acudir varias veces al año al hospital. En este sentido, el uso de estos fármacos para controlar el asma aumentaría también su comodidad, evitando visitas al médico.

Hasta ahora, el empleo de este fármaco con pacientes asmáticos graves se había hecho en casos muy reducidos y de forma off label (fuera de etiqueta en castellano). Es decir, el médico podía recetarlos al paciente, pero ese uso no estaba autorizado o indicado en su ficha técnica. La investigación de Eguíluz puede ayudar a cambiarlo.

El abordaje terapéutico actual del asma grave sin controlar consiste en el uso combinado de broncodilatadores y medicamentos agonistas de los adrenorreceptores ß2 (LABA por sus siglas en inglés), todo de manera inhalada, explica el científico de IBIMA Plataforma BIONAND.

Cuando esto no funciona, el siguiente escalón son los fármacos biológicos. Generalmente, se trata de anticuerpos monoclonales que actúan sobre dianas moleculares específicas y ayudan a controlar la inflamación. Sin embargo, esta opción es más costosa y no se puede usar con todos los pacientes.

Para decidir si una persona puede emplear esta terapia o no, es necesario realizarle una serie de pruebas para ver qué tipo de asma tiene y que influye en sus exacerbaciones, explica Eguíluz. Además, el coste de este tratamiento es bastante elevado.

Los fármacos LAMA tienen un espectro de eficacia mucho más amplio y son mucho más baratos de fabricar, por lo que su disponibilidad para el asma grave puede facilitar el tratamiento de estos pacientes, agrega el investigador de IBIMA Plataforma BIONAND

Eso sí, Soto, de la SEPAR, especifica que al situarse esta nueva terapia en los escalones más avanzados del proceso de tratamiento, hay que asegurarse de que los pacientes utilizan de forma adecuada y con una correcta adherencia la primera opción compuesta por corticoides y medicamentos LABA.

Una vez comprobado este aspecto, y si estas personas emplean el fármaco adecuadamente y no pueden controlar el asma, a estos dos primeros fármacos se les unen los LAMA, indica el neumólogo. Esta opción se conoce como triple terapia inhalada y ya se puede usar en un único inhalador, para facilitar la adherencia.

Soto también reconoce que, si se consigue instaurar este fármaco para los casos graves de la enfermedad, facilitaría la prescripción de esta terapia triple desde atención primaria. Esto, a su vez, se traduciría en una carga menor para las consultas de neumología, lo que permitiría que estos especialistas se centraran en los casos más complicados.

Asimismo, la disponibilidad de una opción inhalada robusta permitiría una mejor selección de candidatos para terapias biológicas, "asegurando que solo los pacientes que realmente lo necesitan accedan a tratamientos más costosos y complejos", apunta el portavoz de la SEPAR.

Todos estos efectos, y el reciente estudio, han convertido a los LAMA en una gran ayuda frente a un componente clave de la obstrucción de las vías respiratorias en el asma complicado que no se trata completamente con otros medicamentos. Un enfoque "complementario y efectivo para mejorar el control de los síntomas y la calidad de vida de los pacientes", dice el neumólogo.