Ejercicio a partir de los 50.

Ejercicio a partir de los 50. Vlada Karpovich Pexels.

Salud

Adiós definitivo a los 10.000 pasos: confirman que esta es la sencilla técnica de 5 minutos al día que alarga más la vida

Contar la cantidad de pasos es una medida obsoleta según una nueva investigación que pone el énfasis en un poco de tiempo extra de actividad.

Más información: Estos son los tres ejercicios que hay que practicar en España a cualquier edad: cuidan el corazón y alargan la vida

P. Fava
Publicada

Las claves

Caminar a velocidad moderada durante cinco minutos adicionales al día reduce un 10% el riesgo de muerte por cualquier causa.

Un estudio con más de 135.000 adultos de varios países confirma que pequeños aumentos en la actividad física diaria tienen un gran impacto en la salud.

Reducir el sedentarismo en 30 minutos al día se asocia con una disminución del 7% en la mortalidad general.

Los mayores beneficios poblacionales se lograrían si el 20% más inactivo de la ciudadanía incorporara estos cinco minutos extra de caminata diaria.

Un incremento moderado de nuestra actividad física, tan sencillo como caminar a una velocidad media de 5 km/h durante cinco minutos adicionales al día, basta para reducir un 10% el riesgo de morir por cualquier causa.

Así, un estudio publicado en The Lancet que ha analizado datos de más de 135.000 adultos de Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido. Los participantes fueron objeto de seguimiento durante ocho años de media, y partían de una actividad de 17 minutos diarios.

Además de los cinco minutos adicionales de caminata, la investigación también reveló los beneficios generales de combatir el sedentarismo. Reducirlo en 30 minutos al día se asoció de nuevo con una reducción del 7% en todas las muertes por cualquier causa.

Esto es especialmente relevante, apuntan los autores, por el hecho de que los adultos en los países analizados pasan de media 10 horas diarias de forma sedentaria. En los casos más extremos (12 horas sedentarias), esta media hora de actividad adicional sólo recortaría un 3% la mortalidad.

No obstante, señalan los investigadores, los mayores beneficios a nivel poblacional se darían consiguiendo que este 20% más inactivo de entre toda la ciudadanía se animase a caminar estos cinco minutos adicionales.

El estudio evidencia que "mayores niveles de actividad física moderada a vigorosa tienen un impacto significativo en la reducción de la mortalidad", explica Luis Cereijo, investigador en Epidemiología y Salud Pública de la Universidad de Alcalá, en declaraciones a Science Media Centre.

Aunque el estudio sigue un diseño observacional, "la medición de actividad física se ha realizado de forma objetiva usando dispositivos de acelerometría, lo que aporta un rigor muy superior frente a otros estudios basados en cuestionarios autorreportados", añade Cereijo.

El estudio liderado por Ulf Ekelund tiene así "una metodología de alto rigor que consolida la evidencia de la relevancia de los hábitos de actividad física moderada a vigorosa" para "mejorar la salud de la población y reducir la mortalidad prematura".

"Esto incide en la importancia de poner en el centro de las políticas públicas acciones para promover su acceso equitativo a todas las personas, especialmente a quienes tienen un nivel socioeconómico inferior y cuyo riesgo de mortalidad es mayor", concluye.

No obstante, Cereijo admite limitaciones. "El estudio solo considera el nivel socioeconómico de las personas participantes como variable de ajuste, sin profundizar en las diferencias, lo que nos impide saber en qué medida este efecto es diferente según la desigualdad".

Además, no ha incluido participantes del sur de Europa. "Esto es relevante ya que existen importantes diferencias en patrones de actividad física, hábitos alimentarios, perfiles de riesgo de mortalidad y contextos sociales y urbanos que podrían mostrar asociaciones diferentes".

"El estudio solo analiza mortalidad para todas las causas", apunta a su vez Isabel Aguilar, profesora titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Zaragoza. "Sería interesante su ampliación estudiando causas específicas de muerte y otros desenlaces, como la reducción de aparición de ciertas patologías o de discapacidad".

Esto no quita, reconoce Aguilar, que el estudio refuerce la evidencia sobre el efecto de la actividad física en la reducción de la mortalidad, "enfatizando que cambios modestos y realistas pueden suponer importantes beneficios".