Una mujer calva por la quimioterapia.

Una mujer calva por la quimioterapia. Gtres

Salud Cáncer

Sexo y raza: los factores más desconocidos en el tratamiento y pronóstico del cáncer

Comienza el mayor congreso anual sobre cáncer, la reunión en la que queda claro que queda mucho por hacer para vencer a la enfermedad, a la que hay que conocer mucho más.

Chicago

Más de 30.000 oncólogos participan en una especie de maratón de cuatro días de duración en la que el objetivo no es hacer una marca de velocidad, sino absorber lo más posible de lo que se cuenta en las instalaciones del McCormick Place, el inmenso palacio de congresos de Chicago donde desde este viernes y hasta el lunes se va a exponer todo lo que se sabe sobre la que es segunda causa de mortalidad en la mayoría de los países desarrollados, el cáncer. 

Pero como suele ocurrir en este tipo de reuniones, queda casi más expuesto lo mucho que aún no se sabe que lo que realmente se ha avanzado. Las sesiones de este primer día, por ejemplo, han dejado de manifiesto aspectos que se desconocían sobre el pronóstico del cáncer y de sus tratamientos. 

En concreto, tres estudios han dejado claro que tanto el género como la raza de los pacientes pueden influir en cómo se desarrolla la enfermedad y en cómo afectan los distintos tratamientos a su evolución. Los trabajos siguen la línea de un reciente análisis que concluía que la inmunoterapia era más eficaz en varones que en mujeres

El cáncer de próstata avanzado

Aunque se trata de uno de los tumores con mejor pronóstico, el cáncer de próstata sigue siendo la primera causa de muerte oncológica en varones, un dato que se explica por su elevada incidencia -30.000 nuevos casos al año sólo en España-. Hasta ahora, se pensaba que los hombres negros tenían peor pronóstico ante esta enfermedad que los blancos, pero un trabajo presentado en la primera sesión del congreso ha desmentido esta creencia y ha ido aún más allá, atribuyendo una mejor supervivencia a los hombres de color. 

El análisis de nueve estudios en fase III (la más avanzada de la investigación clínica) con más de 8.000 participantes con cáncer de próstata avanzado ha demostrado que la media de supervivencia es igual para negros y blancos pero, curiosamente, que estos últimos tienen un menor riesgo de muerte. 

La investigadora principal del estudio, Susan Halabi, no sabe por qué sucede esto, pero sí apunta al porqué de la creencia anterior, que no es otro que las diferencias socioeconómicas. "Hay que tener en cuenta que  todos los hombres negros aquí analizados tenían acceso a ensayos clínicos", apuntó. 

Pero una cosa es no observar diferencias en supervivencia y otra -lo que ha sucedido- encontrar que, aunque el tiempo que viven es esencialmente el mismo, una media de 21 meses, más negros evitan la muerte con esta enfermedad que lo hacen los blancos. De hecho, los primeros eran un 19% menos proclives a fallecer por este cáncer que los caucásicos. 

De entre las hipótesis que se barajan es que los hombre de raza negra experimenten una "distinta biología de la enfermedad" o que toleren mejor la quimioterapia de elección, la combinación de docetaxel y prednisona. Es algo que se tendrá que aclarar en próximos estudios, que no sólo explicarían esta ventaja racial, sino que podrían servir para mejorar el tratamiento ajustándolo a las diversas razas. 

Y si en el caso de este estudio hay dudas sobre qué favorece el pronóstico del cáncer de próstata avanzado en personas de raza negra, no las hay en otro trabajo también presentado en ASCO, que demuestra que un tratamiento hormonal para el cáncer de próstata -abiraterona- es más eficaz y dura más tiempo en hombres negros que en blancos. Los motivos no están, de nuevo, nada claros pero el trabajo hace de nuevo hincapié en incluir este parámetro -la raza- en cualquier ensayo clínico que se precie, algo que al parecer no ha sido históricamente muy habitual. 

¿Peor tratamiento por ser mujer?

Algo más alarmante es otro pequeño estudio difundido también en el congreso, que concluye que las mujeres afectadas por cáncer de cabeza y cuello reciben un peor tratamiento que los hombres. En concreto, los investigadores del Kaiser Permanente observaron que los médicos tendían menos a recetar quimioterapia intensiva y radioterapia a las mujeres que a los hombres. 

Aunque insisten en que se trata de resultados preliminares -que hay que investigar mas-, los autores se declararon sorprendidos por los hallazgos, que afectan a cánceres relativamente comunes como el de garganta. En el estudio no se abordan los motivos, pero los investigadores apuntan a una peor tolerancia sospechada de los tratamientos más agresivos en las mujeres, lo que llevaría a los médicos a autocensurarse a la hora de optar por ellos. 

Lo peor es que estos resultados se traducen en casi el doble de mortalidad en mujeres que en hombres en los que, eso sí, este grupo de tumores es más frecuente que en las féminas.