Una garrapata enganchada a la piel.

Una garrapata enganchada a la piel.

Salud Alergología

El extraño caso de la garrapata estrella solitaria que puede provocar alergia a la carne roja

Estos parásitos pueden aumentar el riesgo de sufrir diversas enfermedades infecciosas en animales y personas.

Recientemente saltó la voz de alarma: la población de garrapatas está aumentando y las potenciales enfermedades que transmiten también podrían hacerlo. Se sabe que la mayoría de estas enfermedades se deben a microorganismos conocidos por provocar como síntoma esencial la fiebre, junto a otros como afectación del hígado o dolores óseos y musculares.

Sin embargo, existe un tipo de garrapata que puede provocar un problema incluso mayor a los anteriores. La garrapata estrella solitaria es capaz de provocar alergia a la carne, y durante los últimos 15 años los casos por picadura de esta garrapata se cuentan por miles en Estados Unidos.

La extraña alergia a la carne roja

Concretamente, y según informa Wired, la mordedura de este bicho es capaz de provocar alergia a la carne roja. Esto se debe a que este tipo de carne contiene azúcares como la galactosa-alfa-1,3-galactosa o alfa-gal. Dichas sustancias pueden dar lugar a una alergia potencialmente mortal tras ser picados por este insecto.

Hasta el momento, los casos de alergia a la carne provocados por la estrella solitaria se habían centrado en zonas concretas, sobre todo al sureste de Estados Unidos. Sin embargo, recientemente la población de garrapatas estrella solitaria ha ido aumentando y alcanzando otras localizaciones, provocando hasta 100 casos durante el último año. La razón es desconocida, pero el cambio climático podría tener algo que ver en este proceso, aunque también se especula si existen otras garrapatas que puedan estar dando lugar a la extraña alergia.

El origen de la investigación sobre la alergia a la carne

El centro referente de investigación a nivel mundial sobre este tipo de alergia se encuentra en la Universidad de Virginia y a su cargo está el inmunólogo Thomas Platts-Mills. Durante los años 90 ya se detectó algún caso esporádico relacionado con este tipo de alergia, pero no fue hasta 2004 cuando se diagnosticó un grupo significativo de pacientes afectados.

En aquella ocasión la alergia a la carne no empezó tras consumir carne, sino tras recibir un medicamento contra el cáncer: el cetuximab. Dicho fármaco funcionó, pero los pacientes procedentes del sudeste de Estados Unidos tratados con él eran hasta 10 veces más propensos a sufrir efectos secundarios tales como picazón, hinchazón y disminución de la presión arterial -signos de reacción alérgica-.

Tras analizar la sangre de estos pacientes, Platts-Mills descubrió que estos pacientes estaban experimentando una reacción alérgica por poseer anticuerpos contra el azúcar alfa-gal, y el fármaco cetuximab contenía una elevada cantidad de este azúcar. Pero faltaba saber por qué estos pacientes se habían vuelto sensibles al azúcar.

La opción más plausible eran las garrapatas estrella solitaria, las cuales habían demostrado poder provocar alergia a la carne mediante este componente.

Durante los años siguientes, Platts-Mills y su colega Scott Commins examinaron a varios pacientes con alergia a la carne y descubrieron que el 80% de ellos habían sido picados por este tipo de garrapata, que podía provocar un aumento de hasta 20 veces de la cantidad de anticuerpos contra el azúcar alfa-gal.