Arthur Ashkin, Gérard Mourou y Donna Strickland, Premios Nobel de Física 2018.

Arthur Ashkin, Gérard Mourou y Donna Strickland, Premios Nobel de Física 2018.

Investigación Premios Nobel

Nobel de Física para los maestros del láser: "Hacen la ciencia-ficción realidad"

El estadounidense Arthur Ashkin, el francés Gérard Mourou y la canadiense Donna Strickland han ganado el Nobel de Física de 2018 por sus "invenciones en el campo de la física láser", informó hoy la Real Academia de las Ciencias de Suecia.

Según el fallo del jurado de la Academia Sueca, Ashkin ha sido premiado por el desarrollo de "pinzas ópticas y su aplicación a sistemas biológicos". Mourou y Strickland han sido galardonados "por su método de generación de pulsos ópticos ultra-cortos y de alta intensidad".

"Los ganadores de este año han revolucionado la física láser con sus invenciones"- asegura el Comité del Nobel en su declaración. "Los objetos extremadamente pequeños y los procesos increíblemente rápidos se nos muestran bajo una nueva luz. Los instrumentos de precisión avanzada están abriendo nuevas áreas de investigación y tienen multitud de aplicaciones industriales y médicas".

Arthur Ashkin (EEUU, 1922) tenía un sueño, relata la Academia: "Imagina que los rayos de luz pudieran ponerse a trabajar y a mover objetos". La forma de conseguirlo fue una 'trampa de luz', que posteriormente se conocería como 'pinzas ópticas'. Pueden capturar partículas, átomos y moléculas con sus 'dedos' láser, y manipular virus, bacterias y otras células vivientes sin dañarlas. 

"Es ciencia-ficción hecha realidad"- se entusiasma el Comité del Nobel. Las pinzas ópticas, afirman, hacen posible observar, girar, cortar, empujar y tirar usando la luz. En muchos laboratorios, las pinzas ópticas se emplean en investigar procesos biológicos como las proteínas, los motores moleculares, el ADN y la vida interna de las células.

En cuanto a Gérard Mourou (Francia, 1944) y Donna Strickland (Canadá, 1959), la Academia destaca cómo han allanado el camino para crear los pulsos láser más cortos e intensos conocidos por la humanidad. "La técnica que han desarrollado ha abierto nuevas áreas de investigación y conducido a aplicaciones médicas e industriales de amplio rango".

La técnica desarrollada por ambos físicos se conoce como Amplificación de pulso gorjeado (CPA por sus siglas en inglés). "Toma un pulso láser corto, estíralo a lo largo del tiempo, amplíalo y encógelo de nuevo". Los rayos láser de extrema intensidad hacen posible que se corte o se perfore en varios materiales a con una precisión infinitesimal. Incluso en el tejido vivo: millones de operaciones oculares cada año, destaca la Academia, son posibles gracias al CPA.