Imagen de archivo de unos gambones al horno con vino blanco.

Imagen de archivo de unos gambones al horno con vino blanco. E.E.

Ciencia

José Manuel, pescadero: "Para comer unas gambas buenas no hace falta que seas un experto, solo fíjate en estos tres detalles"

El pescadero recomienda reconocer el marisco fresco tanto por su brillo como por la firmeza de su carne y el estado de sus antenas.

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P. G. Santos
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José Manuel, de la pescadería Altamar en Sevilla, comparte tres claves sencillas para identificar gambas frescas sin ser un experto.

El primer indicio es un brillo vivo y luminoso; si el aspecto es opaco o mate, el marisco podría no estar fresco.

La firmeza de la carne al tacto y la resistencia de las antenas o bigotes al sostener la pieza son las otras dos comprobaciones esenciales.

Para una óptima conservación, se recomienda mantener la cadena de frío, refrigerarlas si se consumen pronto o congelarlas adecuadamente.

Comprar gambas en la pescadería puede convertirse en una prueba para quienes no saben distinguir el marisco fresco del que lleva demasiado tiempo almacenado. Sin embargo, José Manuel, de Altamar Pescadería, en Sevilla, asegura que basta con observar tres detalles.

"Para comer unas gambas buenas no hace falta que seas un experto, solo fíjate en estos tres detalles", explica el profesional en un vídeo publicado en la cuenta de TikTok de la pescadería, donde comparte consejos para elegir mejor.

El primer indicio está a simple vista: el brillo. Una gamba fresca debe presentar un aspecto vivo, con un color natural y luminoso. Si la superficie se ve apagada, mate o blanquecina, conviene desconfiar y revisar bien el producto.

El aspecto, no obstante, no debe ser la única referencia antes de decidir la compra. La apariencia puede orientar al consumidor, pero José Manuel recomienda completar esa comprobación con otros dos gestos rápidos que ayudan a valorar su estado.

Indicios de su frescura

El segundo detalle es la firmeza. La carne debe sentirse tersa y consistente al tocarla, sin dar la impresión de estar blanda o deshacerse entre los dedos. Esa textura firme puede advertir de una pérdida de calidad del marisco.

Si las gambas ceden demasiado al manipularlas, lo prudente es preguntar al pescadero por su estado y conservación antes de llevárselas. Una buena elección empieza por mirar, tocar con cuidado y pedir información cuando algo del producto genere dudas.

El tercer truco que muestra José Manuel tiene que ver con las antenas, esos finos apéndices que popularmente también se conocen como bigotes. Según explica, observar cómo responden puede aportar una pista adicional sobre la frescura de la pieza.

En el vídeo, el pescadero sostiene la gamba por las antenas para comprobar si soportan el peso del cuerpo. Cuando se mantienen firmes y no se rompen, señala, pueden indicar que conserva mejor su jugo natural y su frescura.

Por el contrario, si los bigotes están secos y se quiebran enseguida, la pieza podría haber perdido calidad. José Manuel menciona las congelaciones inadecuadas como una causa de esa fragilidad, aunque conviene valorar este indicio junto con los demás.

Los tres gestos apenas requieren unos segundos: observar el brillo, comprobar la firmeza y fijarse en las antenas. La recomendación busca facilitar la compra, sin necesidad de conocimientos, para escoger un producto y llevarlo a casa con más confianza.

Una vez en casa, la conservación importa. Lo aconsejable es comprar el pescado y el marisco al final de la compra y guardarlos cuanto antes en el frigorífico, en la zona más fría, para mantener la cadena de frío.

Si las gambas van a cocinarse ese día o a la mañana siguiente, pueden mantenerse refrigeradas. Cuando no se vayan a consumir pronto, es preferible congelarlas desde el principio, bien protegidas y sin dejarlas varios días en la nevera.

Para terminar, una preparación sencilla permite apreciar el sabor del marisco. Las gambas pueden cocerse o hacerse a la plancha durante un par de minutos con sal gorda. Elegirlas bien y conservarlas correctamente ayuda a disfrutarlas en buenas condiciones.