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Santiago Abascal (50), sobre su juventud: "Conocí 3 planes para matar a mi padre. Viví escoltado de los 23 a los 33 años"

El presidente de VOX creció en el País Vasco, entre los mostradores del negocio textil familiar y la sombra asfixiante del terrorismo de ETA.

Más información: Abascal, 50 años, sobre su infancia: "Olía a cajas de cartón, plástico y ropa. Mi padre era un pequeño comerciante"

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Detrás de la armadura ideológica del líder de la tercera fuerza política del país late la memoria de un niño de provincia.

Nacido en Bilbao y criado en Álava, la infancia de Santiago Abascal (50 años) transcurrió en un entorno donde el aroma cotidiano a género mercantil convivía de forma traumática con la violencia del terrorismo. Un relato biográfico de resistencia familiar que el dirigente ha desgranado en diversas entrevistas y reflexiones públicas.

"Mi infancia olía a cajas de cartón, plástico y ropa", ha rememorado el político al evocarse en el pequeño comercio que su padre, Santiago Abascal Escuza, regentaba en la localidad alavesa de Amurrio.

Santiago Abascal

Santiago Abascal Alberto Paredes Europa Press

"Mi padre se ha dedicado siempre, desde que era muy jovencito, casi un adolescente, al comercio de ropa. Trabajó casi toda su vida en la tienda que montaron en Amurrio. Ahora la tienda la tienen mi madre y mi hermana. Me he criado en su pequeña empresa", señaló en una entrevista a PozueloIN.

Una saga política marcada por ETA

El vínculo de la saga Abascal con la vida pública vasca arranca dos generaciones atrás. Su abuelo, Manuel Abascal, ocupó la alcaldía de Amurrio durante el régimen franquista.

"Mi abuelo decía que él no se dedicaba a la política. Lo obligaron durante la dictadura, o eso cuenta él", ha apuntado el dirigente al hablar de su familia.

Tras él, su progenitor recogió el testigo institucional como concejal del municipio y figura destacada de Alianza Popular en Álava, convirtiendo a Santiago en la tercera generación familiar dedicada a la causa pública.

Esa militancia democrática en la Euskadi de los años del plomo convirtió la rutina familiar en una carrera de supervivencia frente a la banda terrorista ETA.

"Cuando tenía 9 años mataron a un amigo de mi padre. Sin llegar a la adolescencia supe que querían matar a mi abuelo. En mi juventud temprana conocí al menos tres planes para matar a mi padre. A los 24 años descubrieron la primera intentona frustrada para asesinarme a mí", recordó en un post de X, en 2020.

Diez años de libertad vigilada

El compromiso militante de Abascal se precipitó a los 18 años, cuando formalizó su afiliación al Partido Popular en un ambiente de acoso constante hacia las filas constitucionalistas. Tras graduarse en Sociología por la Universidad de Deusto en 2003, su asunción de cargos públicos como concejal en Llodio y diputado en el Parlamento Vasco endureció aún más las medidas de seguridad sobre su persona.

"Nunca he tenido miedo a morir. Mis hijos me preguntan si he tenido miedo. Yo he vivido escoltado desde los 23 años hasta los 33. Los escoltas eran al principio los amigos de mamá", confesó el dirigente en el citado .

Aquella etapa de máxima tensión concluyó tras una década de protección oficial continua y antecedió a su ruptura con las filas populares en 2013, año en el que abandonó la formación para embarcarse en la fundación de VOX.

Sólida vida familiar

Sumamente reservado con los recovecos de su intimidad, el político vasco estuvo casado en primeras nupcias con Ana Belén Sánchez Cenador (50 años), con quien tuvo a sus dos hijos mayores, Jaime y Adriana. Años después del divorcio, el amor llamó de nuevo a su puerta al cruzarse en su camino la creadora de contenido e influencer Lidia Bedman (41 años).

La pareja contrajo matrimonio en 2018 en la localidad alicantina de San Vicente del Raspeig. Junto a Bedman forma uno de los núcleos familiares más consolidados del panorama político actual, ampliado con la llegada de sus tres hijos en común: Jimena, Santiago y el pequeño Hernán.

Padre de familia numerosa, Abascal admite que sigue empeñado en transmitir a su estirpe la entereza moral aprendida en Amurrio: "Preparados para todo lo que venga. Sin miedo a nada ni a nadie. Por ellos. No vamos a permitir que ningún tirano les robe el futuro", destacó en sus redes sociales el pasado 3 de octubre. Toda una declaración de principios moldeada sobre el horizonte más hostil de la historia reciente de España.