Mujer mayor recibe apoyo de su marido

Mujer mayor recibe apoyo de su marido iStock

Ciencia

La vitamina que ayuda a reducir el alzhéimer hasta un 40%: apenas la tomamos en España y es clave para tu cerebro

Nuestro país registra peores niveles en sangre que zonas del norte de Europa como Finlandia o Suecia.

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Las claves
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La vitamina D puede reducir hasta un 40% la incidencia de alzhéimer, según investigaciones recientes.

España registra una deficiencia generalizada de vitamina D: más del 80% de los mayores de 65 años y cerca del 60% de los adultos jóvenes presentan niveles bajos.

La vitamina D protege el cerebro actuando contra las placas beta-amiloide, reduciendo la inflamación y promoviendo la supervivencia neuronal.

La exposición solar diaria de 10 a 15 minutos y la suplementación bajo control médico son clave para mantener niveles adecuados de vitamina D.

El alzhéimer avanza a un ritmo alarmante: cada año se diagnostican cerca de 7 millones de casos en el mundo. Solo en España, esta enfermedad afecta ya a más de 800.000 personas y suma unos 40.000 nuevos diagnósticos al año.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos de demencia (de los cuales el Alzhéimer representa entre el 60% y el 70%) pasaron de 50 millones en 2020 a superar los 57 millones en los últimos años.

Con una población cada vez más longeva, la búsqueda de hábitos sencillos que protejan nuestra mente se ha vuelto crucial. En este contexto, la ciencia ha puesto la lupa sobre una sustancia tan accesible como olvidada: la vitamina D.

Aunque durante décadas se asoció únicamente con la salud de los huesos, hoy sabemos que esta molécula actúa como un auténtico escudo para el cerebro. Investigaciones publicadas en Alzheimer's & Dementia han demostrado que la suplementación adecuada reduce hasta un 40% la incidencia de demencia.

Este hallazgo resulta revolucionario porque la vitamina D no actúa solo a nivel óseo. En el tejido cerebral, esta hormona cumple funciones neuroprotectoras: ayuda a eliminar las placas de proteína beta-amiloide —características del Alzhéimer—, disminuye la inflamación neurovascular y promueve la supervivencia de las neuronas.

Su deficiencia acarrea muchos problemas, entre ellos hipertensión, obesidad, osteoporosis, algunos tipos de cáncer, depresión, esclerosis múltiple y alzhéimer.

Por tanto, la vitamina D es una hormona fundamental para el organismo, tanto a nivel metabólico como cardiovascular y endocrino. Interviene en la absorción del calcio en los huesos y garantiza el correcto funcionamiento del metabolismo, el crecimiento celular, el sistema inmunitario y los procesos inflamatorios.

Problemas en España

A pesar de ser conocido por su clima y su abundante exposición al sol, la población española sufre una marcada y paradójica deficiencia de este nutriente. Se estima que más del 80% de los mayores de 65 años y cerca del 60% de los adultos jóvenes en España presentan niveles de vitamina D por debajo de lo recomendado.

Este fenómeno responde a varias razones fundamentales. Por un lado, nuestro estilo de vida actual nos lleva a pasar la mayor parte del tiempo, tanto laboral como de ocio, en espacios cerrados.

A esto se suma el uso diario de fotoprotección, que resulta imprescindible para la salud de la piel, pero llega a bloquear hasta un 95% la síntesis cutánea de esta molécula.

Por último, influye la propia orientación geográfica: durante gran parte del otoño y el invierno, la inclinación de la radiación ultravioleta B (UVB) en la Península Ibérica resulta insuficiente para activar su producción de forma eficaz.

Para garantizar una síntesis idónea, los expertos recomiendan una exposición solar directa de entre 10 y 15 minutos al día en brazos y piernas, preferiblemente en las horas de menor radiación extrema y adaptada según el fototipo de piel.

Cuando la exposición natural resulta insuficiente o las analíticas reflejan un déficit claro, la suplementación bajo supervisión médica se convierte en el aliado más efectivo para blindar la salud cerebral a largo plazo.