El nutricionista Pablo Ojeda.

El nutricionista Pablo Ojeda. E. E.

Ciencia

El nutricionista Pablo Ojeda avisa: la merienda perfecta no es la sandía, sino esta fruta que está ahora de temporada

Las frutas de septiembre permiten variar fibra, agua y compuestos vegetales mientras termina el verano y llegan nuevas opciones.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves
Las claves

El nutricionista Pablo Ojeda recomienda priorizar frutas de temporada en septiembre, como las uvas, por sus beneficios para la salud cardiovascular.

Las uvas destacan por su contenido en polifenoles, especialmente en piel y semillas, y son apropiadas para mayores de 40 años.

Otras frutas recomendadas para septiembre son higos, peras, manzanas, frutos rojos, melón y melocotón, todas con distintos aportes de fibra, vitaminas y antioxidantes.

Ojeda aconseja alternar colores y tipos de fruta para aprovechar diferentes nutrientes y recomienda consumir tres o cuatro variedades distintas cada semana.

Septiembre cambia poco a poco el paisaje de las fruterías: algunas opciones estivales resisten mientras otras anuncian el otoño. Para Pablo Ojeda, nutricionista, este relevo es una oportunidad para variar.

En una publicación de Instagram, Ojeda propone siete frutas para incluir en la cesta durante septiembre y destaca especialmente las uvas, una opción interesante cuando todavía quedan días calurosos.

El nutricionista recuerda que consumir fruta de temporada no significa que una pieza comprada fuera de su momento natural deje de ser saludable. La clave, explica, está también en la variedad.

Elegir productos de temporada puede favorecer una mayor disponibilidad local, una mejor maduración y precios más accesibles, además de reducir, en algunos casos, la necesidad de producción e importaciones.

Pero cambiar de fruta según avanzan las estaciones aporta otra ventaja: permite incorporar diferentes vitaminas, polifenoles, tipos de fibra y carotenoides, además de compuestos que pueden llegar hasta nuestra microbiota.

Macedonia de septiembre

Entre las propuestas de septiembre están las uvas, que destacan por sus polifenoles, especialmente concentrados en piel y semillas. También aportan agua, hidratos de carbono, antocianinas en variedades oscuras y compuestos fenólicos.

En el caso de las personas mayores de 40 años, Ojeda señala que los polifenoles de las uvas encajan bien dentro de un patrón mediterráneo orientado hacia la salud cardiovascular.

Sobre su contenido en azúcar, Ojeda diferencia los azúcares naturalmente presentes en una uva entera de los azúcares libres. Por eso, recomienda controlar la ración sin desarrollar miedo al azúcar de esta fruta.

Los higos también tienen ahora una oportunidad breve. Aportan fibra, polifenoles, potasio, algo de calcio y magnesio, mientras sus numerosas semillas pequeñas contribuyen a sumar textura y fibra a la fruta.

La pera figura entre las candidatas cuando se busca fibra, ya que proporciona fibra soluble e insoluble, incluida pectina. Parte de ella alcanza el intestino grueso y puede ser utilizada por la microbiota.

La manzana tampoco queda fuera de esta cesta: sobresale por su pectina, polifenoles, agua y flavonoides como la quercetina, especialmente presente en la piel. Pera y manzana facilitan aumentar fibra y variedad vegetal.

El listado se completa con frutos rojos, melón y melocotón y sus familiares. Arándanos, moras y frambuesas aportan antocianinas; el melón destaca por agua, potasio y vitamina C.

El melón permite despedir el verano gracias a su elevada cantidad de agua, potasio y vitamina C, además de carotenoides en algunas variedades, mientras todavía persisten temperaturas elevadas.

Según variedad y zona, septiembre conserva los últimos melocotones, nectarinas y paraguayos, mientras que los frutos rojos congelados siguen siendo una alternativa. Ojeda aconseja alternar colores y consumir tres o cuatro frutas diferentes semanalmente.