Ilustración del diplodocus realizada por Carmelo López, miembro del grupo de investigadores que protagoniza el hallazgo.

Ilustración del diplodocus realizada por Carmelo López, miembro del grupo de investigadores que protagoniza el hallazgo. Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis

Ciencia

Hallan en Teruel el primer diplodocus identificado fuera de Norteamérica: vivió hace 150 millones de años y medía 25 m

Los restos corresponden a 14 vértebras de la parte media y posterior de la cola y varios chevrones, unos huesos de la zona inferior de las vértebras.

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Paleontólogos han identificado en Teruel el primer diplodocus fuera de Norteamérica, con fósiles de hace 150 millones de años.

El hallazgo evidencia una posible conexión faunística entre América y Europa durante el Jurásico Superior.

Los restos incluyen 14 vértebras de la cola y chevrones, y presentan características propias del género Diplodocus.

El descubrimiento amplía la diversidad de saurópodos en el Jurásico turolense, aunque algunos expertos piden más pruebas para confirmar la especie.

Un equipo de paleontólogos de la Fundación Dinópolis ha identificado en el yacimiento de La Tejería, en El Castellar (Teruel), fósiles de diplodocus, un dinosaurio que hasta ahora solo se había reconocido en el Jurásico de Norteamérica.

El hallazgo supone la primera evidencia de este género fuera del continente americano y aporta nuevas pistas sobre la dispersión de los dinosaurios entre América y Europa hace unos 150 millones de años.

Los restos corresponden a 14 vértebras de la parte media y posterior de la cola y varios chevrones, unos huesos que se articulan en la zona inferior de las vértebras.

Su análisis ha permitido clasificar el ejemplar como diplodocus sp. y reconocer características propias del género, como grandes cavidades neumáticas en las vértebras, centros vertebrales alargados y chevrones bifurcados.

El estudio ha sido realizado por los paleontólogos Sergio Sánchez Fenollosa, Josué García Cobeña y Alberto Cobos, de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, ha señalado la entidad en una nota de prensa.

Sánchez Fenollosa ha explicado que el ejemplar se encuentra entre los diplodócidos más completos descubiertos hasta la fecha en Europa y ha señalado que el hallazgo constituye una evidencia de intercambio faunístico entre ambos continentes a través del proto-océano Atlántico.

El descubrimiento amplía la diversidad conocida de grandes saurópodos del Jurásico turolense, junto a especies como turiasaurus y losillasaurus.

Los resultados de la investigación se han publicado en Journal of Vertebrate Paleontology, una revista científica internacional especializada en vertebrados fósiles. Los restos del diplodocus se exhiben en la sala de dinosaurios del Museo Aragonés de Paleontología de Dinópolis.

Para el catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza e investigador del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón, José Ignacio Canudo, se trata de "una buena aportación a la historia de los dinosaurios del final del Jurásico".

"Los restos estudiados son una parte de la cola que los colegas han interpretado como de Diplodocus, lo cual les sirve como prueba de que había una conexión intercontinental entre Iberia y Norteamérica en el Jurásico Superior", explica el experto en declaraciones a SMC España.

"Esta afirmación no es nueva, ya que es defendida por otros autores desde hace años; lo novedoso es que por primera vez se ha encontrado con un saurópodo".

Sin embargo, como apunta el investigador del departamento de Paleobiología en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) - CSIC Fabien Knoll, el material recogido no basta, por el momento, para afirmar con certeza que pertenezca a Diplodocus.

Y es que que el material sea compatible con este género no implica que pertenezca a él. "Nuevas prospecciones de campo, tanto en España como en Portugal, permitirían confirmar que el saurópodo es Diplodocus, y no Supersaurus/Dinheirosaurus, otro género ya conocido o incluso uno nuevo".

Tanto el Jurásico Superior de Estados Unidos como Teruel recogen "enormes semejanzas", según señala Francisco Ortega, catedrático de Paleontología de la UNED. Con esta incorporación, "estamos haciendo la 'colección completa de los cromos' de dinosaurios de los años 40 de Estados Unidos en la península Ibérica".