Máximo cuidado durante el eclipse.
Los meteorólogos coinciden: mirar directamente al eclipse con el móvil o las gafas de sol tiene riesgos reales para los ojos
Los profesionales recuerdan, una vez más, que utilizar gafas de sol convencionales no protege frente al eclipse solar total que está por llegar.
Más información: José Miguel Viñas, meteorólogo: “Hasta pocos días antes no se sabrá si el eclipse podrá observarse en condiciones”.
La expectación alrededor del eclipse solar total que está a punto de llegar es total y eso ha hecho que la comunidad de expertos encienda las alarmas: hay que tener máximo cuidado para poder disfrutar de este fenómeno en condiciones y de manera totalmente segura.
Oftalmólogos y ópticos advierten de que mirar directamente el Sol utilizando, por ejemplo, la cámara del móvil o a través de gafas de sol convencionales, por muy oscuras o de alta gama que sean, presenta un riesgo real para la salud ocular.
Estos elementos carecen de los filtros necesarios para bloquear la intensa radiación infrarroja y ultravioleta, la cual puede concentrarse en el ojo y destruir las células de la retina en cuestión de segundos, provocando con ello daños que pueden ser irreparables.
No es la primera vez que lo señalan los expertos recientemente, pero se ha destacado una vez más que este tipo de lesiones son especialmente peligrosas porque no generan dolor: las retinas carecen de receptores de dolor y eso significa que cualquier persona puede estar sufriendo quemaduras internas sin darse cuenta.
Las gafas o el móvil: descartados durante el eclipse
En caso de que se note visión borrosa, distorsión de las formas o la aparición de una mancha negra permanente en el centro del campo visual, hay que acudir rápidamente a un especialista, puesto que es posible que no se hayan tomado las medidas adecuadas y se haya mirado directamente al eclipse sin una protección efectiva.
Todo ello suele manifestarse varias horas después de la exposición. Además, el riesgo se multiplica durante el fenómeno porque la reducción de la luz ambiental provoca la dilatación natural de la pupila, permitiendo que una cantidad de radiación nociva penetre en el ojo.
Los expertos han repetido esto varias veces debido a que el uso de teléfonos móviles durante el evento astronómico es uno de los errores más comunes y preocupantes entre la población. El peligro reside en el acto de apuntar al cielo e intentar mirar la pantalla, un gesto que expone los ojos directamente a la luz solar sin protección.
Además, hay que tener en cuenta que los rayos concentrados por las lentes del propio teléfono pueden dañar de forma permanente el sensor de la cámara si no se utiliza un filtro solar profesional.
Para disfrutar del eclipse sin ningún tipo de preocupación, se recomienda el uso de gafas para eclipses certificadas bajo la estricta normativa internacional ISO 12312-2, con lentes especiales que reducen la luz visible a niveles seguros y bloquean por completo la radiación.