Los paseos de los gatos.
Los veterinarios coinciden: sacar a pasear a tu gato puede ser contraproducente si no tolera los estímulos del exterior
Los expertos advierten del peligro de pasear a gatos con arnés si sufren estrés del exterior: puede llegar a ser contraproducente.
Más información: Los veterinarios lo confirman: pasear a los gatos mejora su comportamiento, pero puede provocar un gran estrés.
La tendencia de pasear a los gatos domésticos con arnés por la vía pública ha encendido las alarmas entre la comunidad veterinaria y los expertos en comportamiento felino. Aunque muchos propietarios adoptan esta práctica con la intención de ofrecer libertad y entretenimiento a sus mascotas, los especialistas coinciden en que puede resultar contraproducente.
La principal advertencia se dirige a aquellos gatos que no toleran los estímulos del entorno urbano, para quienes una salida al exterior puede traducirse en una experiencia traumática en lugar de un beneficio.
A diferencia de los perros, la psicología y el instinto de los gatos están estrechamente ligados al control estricto del territorio que conocen y tienen controlado. Cuando un gato asustadizo es expuesto a ruidos de tráfico, presencia de personas o encuentros con otros animales, su respuesta natural e inmediata es la huida para buscar refugio.
Pero al estar atado a una correa, este mecanismo de defensa natural queda anulado por completo, lo que genera un estado de pánico e indefensión que puede provocar que el animal se debata violentamente, llegando a lesionarse o escapar del arnés.
Cuidado con los paseos
Los efectos negativos de forzar estas situaciones no se limitan al momento del paseo, sino que repercuten gravemente en la salud integral del animal a medio y largo plazo. El estrés crónico derivado de estas experiencias traumáticas suele manifestarse dentro del hogar mediante problemas de conducta graves, tales como la agresividad repentina.
Aunque también puede derivar en otros problemas, como el marcaje con orina fuerte del arenero o el desarrollo de patologías físicas como la cistitis idiopática felina. Por ello, los etólogos insisten en que las salidas al exterior solo deben contemplarse en ejemplares con un carácter excepcionalmente seguro, curioso y realizarse de manera muy progresiva.
Como alternativa saludable y libre de riesgos, los veterinarios recomiendan priorizar el enriquecimiento ambiental dentro del propio hogar para satisfacer las necesidades de exploración del animal.
Instalar estanterías elevadas, rascadores de varios niveles, juguetes interactivos de caza o habilitar ventanas debidamente protegidas con redes de seguridad son opciones eficaces para mantener a un gato bien estimulado.
De este modo, se garantiza el bienestar físico y emocional de nuestra mascota sin necesidad de exponerla a los peligros y la ansiedad que supone pasar a un entorno como la calle si no está acostumbrada, puesto que puede resultar un ambiente hostil repleto de estímulos estresantes, y puede llevar incluso a situaciones traumáticas.