Quebrantahuesos con un hueso en la boca

Quebrantahuesos con un hueso en la boca iStock iStock

Ciencia

El pueblo medieval para una escapada: castillo del siglo XI y un santuario de quebrantahuesos en el Pirineo

En el Conjunto Histórico-Artístico de Aínsa se puede disfrutar de gran historia medieval y, también, de los espectaculares quebrantahuesos.

Más información: El pueblo medieval ideal para una escapada: castillo del siglo XII y una reserva de bisontes europeos en un parque natural.

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Las claves

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Aínsa es un municipio medieval destacado por su castillo del siglo XI y su atmósfera histórica bien conservada.

El Ecomuseo de la Fauna Pirenaica, situado en la torre del homenaje, es un referente europeo en la conservación del quebrantahuesos.

El centro de rescate del ecomuseo acoge a quebrantahuesos irrecuperables y permite a los visitantes observarlos sin molestarlos.

Aínsa es la puerta de entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, hogar de la mayor densidad de quebrantahuesos de la UE.

El municipio de Aínsa es, como otros lugares de España, un híbrido que combina amor por la naturaleza, historia medieval y por supuesto la presencia de animales salvajes realmente espectaculares. En este caso, hablamos de los quebrantahuesos.

Declarado Conjunto Histórico-Artístico, el casco antiguo presenta una atmósfera medieval maravillosamente bien conservada, como suele ocurrir en España. El gran epicentro de la localidad es el monumental castillo del siglo XI que eclipsa el resto de edificios.

Hablamos de una fortaleza románica que nació como baluarte defensivo de la frontera cristiana y que hoy regala una de las panorámicas más espectaculares de la confluencia de los ríos Cinca y Ara.

Pero lo que de verdad se postula como un tesoro que no puede encontrarse en ningún otro lugar es el Ecomuseo de la Fauna Pirenaica, gestionado por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos.

Ubicado estratégicamente en la torre del homenaje del propio castillo, este espacio funciona como un centro de interpretación pionera a nivel europeo, con el objetivo principal de concienciar al público sobre la biodiversidad de la cordillera, divulgando los esfuerzos científicos para salvar de la extinción a esta gigantesca ave carroñera.

Un paraíso para los quebrantahuesos

La joya de este espacio es su centro de rescate, un auténtico santuario que acoge a ejemplares de quebrantahuesos declarados irrecuperables. Se trata de aves que, tras sufrir graves accidentes o disparos en estado salvaje, han quedado con secuelas físicas crónicas que les impiden volver a volar de forma autónoma.

Los visitantes del lugar pueden observar de cerca a estos imponentes animales gracias a un sistema de cristaleras de visión unidireccional, garantizando que las aves permanezcan tranquilas y aisladas del ruido exterior mientras reciben cuidados veterinarios especializados durante el resto de sus vidas.

Como veis, la combinación de historia y naturaleza que mencionábamos al inicio es lo que define a Aínsa y lo que hace que la localidad sea un verdadero punto de interés para los turistas de todo tipo: tanto para los amantes de lo medieval como para aquellos que disfrutan de los animales más singulares.

El municipio, además, funciona como la puerta de entrada natural al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, un entorno protegido donde se concentra la mayor densidad de quebrantahuesos de toda la Unión Europea, que no es poco.

Este es el verdadero territorio salvaje donde las rapaces de más de dos metros surcan los cielos con total libertad.