Una mujer enciende la luz.

Una mujer enciende la luz. iStock

Ciencia

Los expertos lo confirman: la luz que enciendes al ir al baño de madrugada estaría perjudicando tu descanso

Encender bombillas blancas durante la madrugada puede interrumpir las fases profundas del sueño y hacer que el cuerpo interprete que es de día.

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Las claves

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Encender la luz al ir al baño de madrugada puede alterar los ciclos de sueño y afectar negativamente al descanso.

Expertos en salud lumínica advierten que la exposición a la luz artificial durante la noche confunde al cuerpo y dificulta el modo de reposo natural.

Se recomienda usar luces cálidas, tenues o rojas en el hogar por la noche para minimizar el impacto en el sueño.

Recuperar ambientes más oscuros en casa es clave para respetar el ritmo natural del cuerpo y mejorar la calidad del descanso nocturno.

La rutina de ir al baño por la noche es algo que muchos hacemos casi sin pensar.

Te levantas dormido, sales del cuarto y en cuestión de segundos enciendes la luz por puro instinto, un gesto que puede estar afectando a tu descanso más de lo que imaginas.

Y es que hay una realidad que cada vez más expertos ponen sobre la mesa. La luz en horas nocturnas puede alterar tu descanso sin que te des cuenta.

"El 93 % del tiempo lo pasas bajo una luz artificial. Por lo tanto, el ser humano prácticamente se ha convertido en un ser artificial. No hace falta ser Einstein para saber que un ambiente artificial es nocivo, por eso, cuando te alejas de la ciudad, recuperas la salud", comienza explicando a EL ESPAÑOL el experto en salud lumínica, Endika Montiel.

Y es que, según aclara el experto, este tipo de iluminación constante hace que el cuerpo pierda parte de sus señales naturales, especialmente por la noche, cuando debería activarse el modo descanso.

Por ello, si hay que empezar por algo, los expertos aseguran que es por nuestra casa, donde el punto clave se centra en cómo iluminamos los espacios.

"Yo empezaría por poner la luz roja en el dormitorio, ya que este tiene que ser un sitio donde vayas a descansar, no a activarte. Después, poco a poco, puedes ir creando ambientes de luz en otras zonas como el pasillo, despacho, etc", explica el experto.

La idea es sencilla, preparar el entorno para que el cuerpo entienda que tu casa, y especialmente de noche, es un lugar para desconectar.

Sin embargo, Montiel indica que, una vez logrado ese descanso, hay algo que suele interrumpirlo de repente, sin siquiera darnos cuenta.

Y es que el momento más delicado llega cuando nos levantamos a mitad de la noche, todavía medio dormidos, y encendemos la luz del baño.

"El impacto interno puede ser enorme. De repente le has dicho a tu cuerpo que ya es hora de despertar porque ha salido el sol", aclara Endika.

Ese pequeño gesto que se hace de manera inconsciente, puede confundir al cerebro en un simple segundo, rompiendo ciclos de sueño profundo y haciendo que al día siguiente te sientas más cansado de lo normal.

Por eso, cada vez más especialistas recomiendan optar por luces cálidas, tenues o incluso esa luz roja durante la noche en casa.

Porque al final, no se trata de parar el sueño por levantarse, sino de hacerlo de una forma que respete el ritmo natural del cuerpo.

Pues, tal y como concluye el experto, "en una sociedad cada vez más conectada, hiper estresada y expuesta a pantallas y luces artificiales", recuperar la oscuridad natural se ha convertido para muchos casi en un lujo silencioso.