España cambia las normas: quiere prohibir la cría y venta masiva de pulpos por ser animales de gran inteligencia

España cambia las normas: quiere prohibir la cría y venta masiva de pulpos por ser animales de gran inteligencia

Ciencia

España cambia las normas: quiere prohibir la cría y venta masiva de pulpos por ser animales de gran inteligencia

España quiere proteger a los cefalópodos iniciando un trámite legislativo para prohibir la cría y venta de pulpos, concretamente, en granjas de acuicultura.

Más información: El pueblo español referente donde se pesca más pulpo que en ningún otro lugar: superan las 270 toneladas al año.

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Las claves

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España propone prohibir la cría y venta de pulpos en granjas por su alta inteligencia y sensibilidad.

La medida responde a la ausencia de métodos de sacrificio humanitarios y a los riesgos de estrés, agresividad y canibalismo en cautividad.

El veto solo afecta a la producción industrial y no a la pesca tradicional ni al consumo de pulpo capturado en el mar.

Expertos advierten que las granjas de pulpos generan una huella ecológica insostenible por el uso de pescado silvestre como alimento.

España endurece las normas y quiere prohibir la cría y venta de pulpos en granjas. La medida busca vetar la explotación industrial de estos animales debido a su elevada inteligencia y sensibilidad.

Con esta iniciativa, el país se posiciona como un referente internacional en bienestar animal, adelantándose a una industria que pretendía inaugurar en las Islas Canarias la primera planta de producción comercial de pulpos del mundo.

La base técnica de esta decisión reside en el creciente consenso científico que clasifica a los pulpos como seres capaces de sentir y con capacidades cognitivas extraordinarias. De hecho, en más de una ocasión se ha dicho que, en caso hipotético de que la humanidad desapareciera, los pulpos heredarían el planeta.

Los expertos han demostrado que los cefalópodos poseen una estructura neurológica muy compleja que les permite resolver problemas, utilizar herramientas y hasta experimentar estados de estrés e incluso dolor de manera muy similar a la de los mamíferos.

Al ser animales solitarios y territoriales por propia naturaleza, la vida en entornos de alta densidad típicos de las granjas industriales provoca que los niveles de agresividad y hasta canibalismo se disparen.

España blinda a los pulpos

La medida, que ha llamado la atención de no pocos, también se ha establecido por la ausencia de métodos de sacrificio que garanticen una muerte sin sufrimiento. Actualmente, la industria no ha podido desarrollar un sistema humanitario para procesar pulpos a gran escala, lo que contraviene los estándares de bienestar animal vigentes.

Y, yendo más allá, los profesionales del sector llevan tiempo alertando sobre el impacto medioambiental de este tipo de instalaciones, que requieren de grandes cantidades de pescado silvestre para alimentar a los pulpos, generando con ello una huella ecológica insostenible que pone en riesgo los ecosistemas marinos locales.

Aunque la noticia ha tenido un impacto notable en el sector de la acuicultura industrial, las autoridades han aclarado que esta normativa no afecta a la pesca tradicional ni al consumo de pulpo capturado en el mar: solamente es una propuesta que afecta al criadero en granjas.

El objetivo es evitar la creación de un nuevo modelo de producción masiva que ignore la complejidad biológica del animal, que se ha demostrado en varias ocasiones, como decíamos, que puede compararse con la de cualquier mamífero.

España, con esto, se suma a una tendencia global que ya ha visto prohibiciones similares en Estados Unidos, consolidando un debate ético sobre qué especies deben ser consideradas aptas para la cría en cautividad.