Un grupo de personas pasea a sus perros en un barrio madrileño.

Un grupo de personas pasea a sus perros en un barrio madrileño. EFE Mariscal

Ciencia

España cambia las normas: la ley penaliza a aquellos que no completen el curso obligatorio para dueños de perros

Uno de los artículos más polémicos de esta ley exige que cualquier persona que opte a ser titular de un perro acredite haber realizado una formación previa.

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P. G. Santos
Publicada

Las claves

España exige un curso obligatorio y gratuito para todos los nuevos dueños de perros, salvo profesionales acreditados.

El curso aborda tenencia responsable, cuidados básicos y obligaciones legales, y será necesario para registrar oficialmente al animal.

No completar el curso puede acarrear sanciones económicas y dificultades administrativas para los propietarios.

La medida busca reducir el abandono de mascotas y profesionalizar su cuidado, alineando a España con las tendencias europeas en bienestar animal.

La Ley de Bienestar Animal ha transformado por completo la relación entre los ciudadanos y sus mascotas. El polémico artículo 30 establece una barrera administrativa inédita: cualquier persona que aspire a convivir con un can deberá formarse primero.

Este mandato legal busca erradicar el abandono mediante la concienciación profunda de los futuros propietarios. No basta con el deseo de adoptar; ahora es imperativo demostrar conocimientos básicos sobre civismo, cuidados esenciales y la compleja psicología del animal.

El curso de formación será totalmente gratuito y tendrá una validez indefinida en todo el territorio nacional. El Ministerio de Derechos Sociales garantiza que el acceso a esta acreditación sea sencillo, digital y sin coste alguno para las familias españolas.

Los contenidos del programa educativo se centran en la tenencia responsable y el comportamiento canino. Los usuarios aprenderán nociones fundamentales sobre salud, nutrición y las obligaciones legales que conlleva integrar a un nuevo miembro cuadrúpedo en el núcleo del hogar.

Cuándo entra en vigor

A pesar de su carácter universal, la normativa contempla excepciones muy específicas para ciertos colectivos profesionales. Veterinarios, criadores oficiales y educadores caninos acreditados no tendrán que realizar este trámite, al poseer ya los conocimientos técnicos exigidos.

Para el resto, este procedimiento será un requisito previo a la titularidad del perro. Las autoridades advierten que no cumplir con este paso administrativo podría acarrear sanciones económicas considerables, además de dificultades para registrar oficialmente al animal.

La entrada en vigor de esta medida ha generado un intenso debate entre asociaciones animalistas y propietarios particulares. Mientras unos aplauden la profesionalización del cuidado, otros critican el aumento de la burocracia para un acto tan cotidiano y familiar.

El objetivo final es reducir las cifras de abandono que sitúan a España a la cabeza de Europa. Un dueño informado comprende mejor las necesidades de su mascota, evitando problemas de convivencia que suelen terminar trágicamente en la calle.

Además del curso, la ley impone la contratación de un seguro de responsabilidad civil para todos los perros. Ya no importa la raza o el tamaño; cualquier animal debe estar cubierto ante posibles daños que pueda causar a terceros ciudadanos.

La administración pública habilitará plataformas online para que la formación se complete de manera ágil y rápida. El test final evaluará si el futuro titular comprende las responsabilidades éticas y legales que implica compartir la vida con un perro hoy.

Es un cambio de paradigma que sitúa el bienestar animal en el centro de la agenda pública española. Los perros dejan de ser considerados objetos de consumo para ser tratados como seres sintientes bajo la protección de un marco legal robusto.

Con esta regulación, España se alinea con las tendencias europeas más avanzadas en materia de derechos animales. El carné de propietario busca que cada perro tenga una vida digna, segura y respetada desde el primer día de su adopción.