EE.UU. detecta un extraño objeto más ligero que el Sol podría ser el primer agujero negro nacido tras el Big Bang

EE.UU. detecta un extraño objeto más ligero que el Sol podría ser el primer agujero negro nacido tras el Big Bang

Ciencia

EEUU detecta un extraño objeto más ligero que el Sol: podría ser el primer agujero negro nacido tras el Big Bang

S251112cm es un candidato con masa subsolar que abre hipótesis, pero aún no cierra el caso.

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Las claves

LIGO-Virgo-KAGRA ha detectado un evento, S251112cm, que podría ser el primer agujero negro primordial, nacido tras el Big Bang.

El objeto observado tiene menos masa que el Sol, algo que no se explica por la formación estelar tradicional de agujeros negros.

La hipótesis de que se trata de un agujero negro primordial es viable, pero aún existen dudas debido a incertidumbres astrofísicas y falta de señales concluyentes.

Este hallazgo reaviva la teoría de que parte de la materia oscura del universo podría estar compuesta por agujeros negros primordiales.

LIGO no ha detectado todavía, de forma confirmada, “el primer agujero negro primordial”. Sin embargo, lo que hay ahora es un evento candidato, S251112cm, cuya interpretación como agujero negro primordial es plausible, pero sigue lejos de estar cerrada.

La señal que ha encendido todas las alarmas es S251112cm, reportada por LIGO-Virgo-KAGRA en noviembre de 2025. Lo extraño del caso es que el sistema parece incluir al menos un objeto de masa subsolar, es decir, con menos masa que el Sol, algo que no encaja bien con la formación estelar estándar de agujeros negros tras supernovas.

Ahí es donde entran los agujeros negros primordiales. En teoría, estos objetos no nacerían del colapso de estrellas, sino de fluctuaciones extremadamente densas del universo temprano, quizá en los primeros instantes tras el Big Bang. Por eso, a diferencia de los agujeros negros “normales”, sí podrían existir con masas muy pequeñas.

El preprint que ha dado pie a estos titulares concluye justamente eso: que una interpretación de S251112cm como fusión de agujeros negros primordiales es viable dentro de las restricciones actuales. Pero los propios autores añaden una cautela decisiva: sus resultados no pueden considerarse concluyentes porque dependen de incertidumbres astrofísicas y de los límites observacionales sobre cuántos agujeros negros primordiales podrían existir realmente.

Además, hay otra razón para no venderlo como descubrimiento definitivo. S251112cm es un evento candidato, no una detección blindada del nivel de las señales gravitacionales más sólidas de LIGO. El aviso distribuido por la colaboración le daba una tasa de falsa alarma de alrededor de 1 por cada 6 años, lo bastante interesante como para movilizar seguimiento, pero no tan incontestable como otros eventos más limpios.

Los primeros de su especie

De hecho, otro trabajo buscó una posible contraparte electromagnética del evento y no encontró ninguna señal convincente. Eso no invalida la hipótesis del agujero negro primordial, porque una fusión de agujeros negros perfectamente podría no emitir luz detectable, pero sí subraya que seguimos moviéndonos en terreno muy incompleto.

También hay interpretaciones alternativas o, como mínimo, el recordatorio de que un objeto subsolar extraño no implica automáticamente un agujero negro primordial. Lo que implica con seguridad es que, si la señal se confirma y la estimación de masa aguanta, estaríamos ante algo que no encaja bien en la evolución estelar convencional. Ese “algo” podría abrir una puerta a física nueva, pero la puerta aún no está cruzada.

La parte más sugerente del asunto es su conexión con la materia oscura. Desde hace años existe la idea de que una fracción de la materia oscura podría estar formada por agujeros negros primordiales. Un evento como este no demostraría por sí solo esa hipótesis, pero sí serviría como una pista valiosísima para volver a tomarla en serio.

Así que el mejor enfoque periodístico aquí sería algo como esto: LIGO podría haber cazado una de las pistas más fuertes hasta ahora de un agujero negro primordial, pero todavía no la prueba definitiva. Hoy la historia no es “ya está descubierto”, sino “ha aparecido una señal muy rara que merece muchísima atención”.