El reloj óptico de estroncio elaborado en China.

El reloj óptico de estroncio elaborado en China.

Ciencia

China desarrolla el reloj 'perfecto': puede funcionar durante 30.000 millones de años sin cometer un error

El desarrollo de este reloj tan preciso ayudará a la física a detectar cambios en la gravedad de la Tierra que pasan desapercibidos.

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J. Rodríguez
Publicada

Las claves

Científicos chinos han desarrollado un reloj óptico capaz de funcionar durante 30.000 millones de años sin desviarse un segundo.

El dispositivo, liderado por Pan Jianwei, utiliza láseres y átomos de estroncio enfriados para lograr una precisión de 19 decimales.

El avance podría redefinir la unidad oficial del segundo y supera ampliamente la precisión de los relojes atómicos actuales.

Esta tecnología tiene aplicaciones en navegación por satélite, sincronización de redes eléctricas, geofísica y pruebas fundamentales de física.

China ha conseguido dar un gran salto en la ciencia de la medición del tiempo con un reloj óptico que ha llamado la atención del mundo. Puede funcionar durante 30.000 millones de años sin desviarse apenas un segundo y marcará un antes y un después en la física.

El avance ha sido liderado por el físico Pan Jianwei junto a un equipo de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, que ha conseguido construir el reloj más preciso jamás creado por el ser humano.

Este dispositivo no solo mejora a los relojes atómicos tradicionales, sino que alcanza un nivel de exactitud tan extremo que podría cambiar la definición oficial del segundo en el futuro.

Según los datos publicados, los parámetros clave del reloj —la estabilidad y la incertidumbre— han superado el nivel de 10 elevado a menos 19, un umbral considerado crítico para redefinir la unidad básica del tiempo.

En términos prácticos, esto significa que el reloj puede medir el tiempo con hasta 19 decimales de precisión, algo que hasta ahora parecía completamente fuera del alcance tecnológico.

Los secretos del reloj

La base de este avance es el llamado reloj óptico de red de estroncio, una tecnología que utiliza láseres para excitar átomos y generar oscilaciones extremadamente regulares que sirven como referencia temporal.

Este método permite registrar el paso del tiempo con una regularidad sin precedentes, superando ampliamente la precisión de los relojes de cesio que se utilizan actualmente como estándar internacional.

El funcionamiento de estos relojes implica enfriar átomos como el estroncio o el rubidio a temperaturas extremadamente bajas, donde quedan atrapados mediante láseres y pueden ser analizados con enorme precisión.

A partir de ahí, los científicos miden la frecuencia de la luz emitida cuando los electrones cambian de nivel energético, un proceso que actúa como un tic tac mucho más estable que cualquier sistema anterior.

Las implicaciones de este avance son enormes. Desde la mejora de la navegación por satélite hasta la sincronización de redes eléctricas, la precisión temporal es clave para múltiples tecnologías críticas del mundo moderno.

Además, estos relojes permiten detectar variaciones mínimas en el campo gravitatorio terrestre, lo que abre nuevas posibilidades en geofísica y en el estudio de fenómenos naturales con una sensibilidad inédita.

También ofrecen herramientas para poner a prueba teorías fundamentales de la física, algo que podría ayudar a resolver preguntas aún abiertas sobre el funcionamiento del universo.

En definitiva, los relojes ópticos no solo representan la medición del tiempo más exacta jamás alcanzada, sino que se perfilan como una pieza esencial para el desarrollo científico y tecnológico de las próximas décadas.