Científicos miran la Antártida desde el espacio y confirman la aparición de llamativas manchas verdes en el hielo

Científicos miran la Antártida desde el espacio y confirman la aparición de llamativas manchas verdes en el hielo

Ciencia

Científicos miran la Antártida desde el espacio y confirman la aparición de preocupantes manchas verdes en el hielo

Las imágenes captadas por los satélites Sentinel-2 y Sentinel-3 confirman la presencia de curiosas manchas verdes en el hielo.

Más información: Científicos ingleses alertan sobre la transformación de la Antártida: está dejando de ser blanca a vista de satélite.

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Las claves

Satélites Sentinel-2 y Sentinel-3 han detectado grandes manchas verdes en el hielo de la Antártida.

El color verde se debe a una explosión biológica de fitoplancton, microalgas que aprovechan la luz solar y los nutrientes del deshielo.

El crecimiento masivo de vegetación reduce la capacidad de la Antártida para reflejar la luz solar, acelerando el deshielo.

Estos cambios visibles desde el espacio reflejan la transformación del continente helado en un ecosistema dinámico y vulnerable al cambio climático.

La Antártida está cambiando de color, pero no precisamente por algún fenómeno extraño que los científicos no hayan sabido identificar: el verde que invade el blanco hielo tiene una explicación, pero aun así los expertos están sorprendidos por este llamativo cambio.

Las imágenes realizadas recientemente que muestran ese cambio de tonalidad fueron captadas por los satélites Sentinel-2 y Sentinel-3 de la misión europea Copernicus en el Mar de la Cooperación y son resultado de un hallazgo significativo: este fenómeno es una especie de termómetro biológico del planeta.

No es solo un cambio de color; es la prueba visual de que la Antártida está dejando de ser un continente inerte de hielo para convertirse en un ecosistema dinámico y vulnerable. Ya hace mucho que los expertos alertan sobre los cambios a los que se enfrenta el mundo por la subida de las temperaturas, y cada vez se ven más resultados.

Esas enormes manchas verdes entre el hielo marino no son contaminación ni pintura, sino una explosión biológica de fitoplancton (microalgas) y su aparición tiene una explicación lógica.

Aparecen manchas verdes en la Antártida.

Aparecen manchas verdes en la Antártida.

Cambio de color en la Antártida

Esta particular "invasión verde" que se está llevando a cabo en la Antártida sucede porque, tras el largo invierno austral, el regreso de la luz solar activa la fotosíntesis, al mismo tiempo que el deshielo libera nutrientes acumulados en el agua, creando el escenario perfecto para que estas algas florezcan de forma masiva.

Es desde luego uno de los fenómenos que más preocupa a los expertos con respecto al cambio climático. Estas concentraciones son tan densas que tiñen el agua y el hielo, permitiendo a los científicos rastrear las corrientes oceánicas superficiales que de otro modo serían invisibles, pero por otro lado denota que la vegetación no para de crecer.

Datos satelitales de Landsat muestran que esta tendencia se ha acelerado notablemente desde 2016 debido a las temperaturas récord y al derretimiento de los glaciares, que dejan suelo libre para ser colonizado por plantas, y por supuesto es algo que tiene sus consecuencias a largo plazo.

La Antártida, al volverse más oscura debido a esa masificación de elementos vegetales en su superficie y alrededores, pierde su capacidad de reflejar la luz solar, provocando que absorba más calor y acelerando con ello el deshielo, que no se detiene ni un solo segundo.

El territorio helado está empezando a parecerse a regiones más cálidas y esto, claro, permite que especies invasoras puedan sobrevivir ahora donde antes morirían congeladas. Los ecosistemas están cambiando también y sus hogares son "nuevos" en muchos casos.

Para los científicos, estas imágenes satelitales son la prueba irrefutable que necesitaban: ya no es una teoría que valga porque esto es un cambio geográfico visible desde el espacio en el lugar más remoto de la Tierra. Es un síntoma alarmante de que el termostato de nuestro planeta está a punto de colapsar.