Brasil halla un colosal árbol de 500 años y 40 metros de altura que revoluciona el ecosistema: un hecho histórico
Brasil halla un colosal árbol de 500 años y 40 metros de altura que revoluciona el ecosistema: un hecho histórico
Un equipo de expertos de Fiocruz halla en Río de Janeiro un jequitibá-rosa (Cariniana legalis) en perfectas condiciones y cientos de años de vida.
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En una zona de acceso restringido del Parque Estatal de Pedra Branca, un equipo de expertos de Fiocruz, la institución de ciencia y tecnología en salud más destacada de América Latina, adscrita al Ministerio de Salud de Brasil, ha realizado un hallazgo histórico.
Se trata de un ejemplar de jequitibá-rosa (Cariniana legalis), apodado el "patriarca de la selva". Un auténtico monumento biológico escondido a apenas 200 metros de altitud que descansa a un kilómetro selva adentro aproximadamente.
Los científicos a cargo del descubrimiento aún están en shock por el estado del árbol, y es que este ya existía antes de la llegada de los colonizadores europeos a Brasil, por lo que a grandes rasgos estamos ante un ser vivo que ha escrito parte de la historia del planeta.
El jequitibá-rosa es uno de los árboles más grandes de la flora brasileña, pero actualmente se encuentra en la lista de especies amenazadas debido a la explotación de su madera y la pérdida de su hábitat natural, por lo que encontrar uno en buenas condiciones, y en un entorno selvático no demasiado profundo, es como encontrar oro.
Brasil encuentra un árbol de 500 años
Este titán de la naturaleza impresiona por su colosal tamaño, pero lo que de verdad da vértigo es su conexión con el pasado de los bosques y su importancia para el ecosistema al que pertenece.
El jequitibá-rosa no es solamente un "árbol grande", puesto que pertenece a una de las especies más emblemáticas del bosque atlántico brasileño y forma parte del estrato superior del dosel, ese nivel donde sobreviven los gigantes que establecen las bases del medio ambiente y su hábitat en particular.
Según confirman los investigadores, su copa ocupa la parte alta del bosque y funciona como soporte ecológico para otras formas de vida, desde polinizadores hasta fauna que interactúa con frutos y semillas.
Además, en estudios sobre la especie se desvela que sus flores son polinizadas por abejas y que sus semillas, además de dispersarse de manera natural por el entorno, tienen relación con animales del lugar -sí, también se incluyen los primates- lo que sirve como muestra de su papel dentro de la red del bosque.
El descubrimiento de este ejemplar en cuestión es vital, a su vez, porque es un "superviviente" con información biológica que no existe en ejemplares jóvenes. Al haber vivido 500 años, ha resistido plagas, sequías y cambios climáticos extremos, y sus semillas contienen un ADN de alta calidad que servirá para criar bosques mucho más resistentes que los plantados con semillas comunes.
Tras esto, los expertos pueden usarlo como "árbol madre" para recolectar semillas y así garantizar que los nuevos árboles tengan una tasa de crecimiento y supervivencia mucho mayor.