Imagen de una mujer incapaz de dormir.

Imagen de una mujer incapaz de dormir. Pexels

Ciencia

Científicos confirman que dormir la primera noche fuera de casa cuesta más que de costumbre por esta neurona

Investigadores identifican cómo reacciona el cuerpo humano al enfrentarse a un entorno desconocido, evitando dormirse aún estando cansado.

Más información: El último giro del misterioso 'síndrome de La Habana': un científico noruego diseña un arma que replica sus síntomas

Publicada

Las claves

Un estudio japonés ha identificado que una neurona concreta mantiene al cerebro en alerta la primera noche en un entorno nuevo.

Al dormir fuera de casa, el cerebro libera neurotensina y permanece en estado de semivigilancia para protegernos de posibles peligros.

Este mecanismo provoca más microdespertares y menos sueño profundo, reduciendo la calidad reparadora del descanso.

Factores como la luz, la temperatura o la falta de señales familiares también alteran la producción de melatonina y dificultan conciliar el sueño.

Seguro que te ha pasado: llegas a un hotel, una casa de amigos, o tu nueva vivienda y a pesar de estar agotado, eres incapaz de conciliar el sueño la primera noche. Ahora la ciencia tiene una explicación.

Tras hacer pruebas con ratones, un equipo de investigación japonés de la Universidad de Nagoya ha identificado que el cerebro te mantiene en alerta cuando estás en unentorno nuevo, hasta que se asegura de que no estás en peligro.

Este fenómeno, conocido informalmente como el "efecto hotel", lleva décadas siendo observado por expertos del sueño, pero estudios recientes han profundizado en sus mecanismos y lo han confirmado con métodos fisiológicos y de imagen cerebral.

El causante de esta situación es un grupo de neuronas que, cuando se activan, liberan una molécula llamada neurotensina, protegiendo al organismo de posibles peligros en entornos desconocidos.

En situaciones familiares, como tu cama o tu habitación, la actividad cerebral disminuye progresivamente hasta entrar en etapas profundas de sueño. En cambio, al dormir en un lugar desconocido, la vigilancia sensorial se mantiene más activa.

Los investigadores han observado que, durante la primera noche fuera de su jaula, parte del cerebro de los ratones se mantenía en un estado de semivigilancia, como si se mantuviese “en guardia” ante estímulos nuevos o inesperados.

Al inhibir artificialmente las neuronas que los mantenían alerta, los ratones se quedaron dormidos de inmediato, incluso en lugares desconocidos. Por el contrario, al reactivarlas, se mantenían despiertos por más tiempo.

Ratón saliendo de su jaula.

Ratón saliendo de su jaula. Pexels

Este patrón se ha documentado tanto en estudios de electroencefalografía (EEG) como en resonancias magnéticas, y se vincula a un aumento de microdespertares y menor proporción de sueño profundo.

De manera que, aunque uno se piense que está dormido, el cerebro sigue evaluando sonidos, olores y señales sensoriales que normalmente ignoraría en un entorno familiar. Ese estado de alerta reduce la calidad reparadora del sueño.

Además, el ritmo biológico del cuerpo puede cambiar cuando salimos de un entorno conocido. Aunque no haya un cambio horario brusco (jet lag), factores como la temperatura de la habitación, la iluminación artificial y la ausencia de señales diarias que resulten familiares pueden empeorar la conciliación del sueño.

Distintos estudios han demostrado que incluso cambios menores en la exposición a la luz antes de dormir generan alteraciones en la producción de melatonina, la hormona que induce el sueño profundo. Eso contribuye a que nos quedemos dormidos más tarde o se tenga un sueño más fragmentado.

Mujer con insomnio.

Mujer con insomnio. Pexels

De manera que, la incapacidad de dormir fuera de la zona de confort no se debe solo a pensamientos conscientes, sino a la forma en que nuestro sistema nervioso responde a lo nuevo.

Este tipo de descubrimientos, con el tiempo, pueden llegar a conducir a nuevos tratamientos para el insomnio y los trastornos de la ansiedad, siendo este un avance clave para este tipo de fármacos.