El ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, en una foto el pasado mes de diciembre. Europa Press
Montesquieu mon amour
Cuando estudiábamos Sociales en EGB (¡qué recuerdos!), se nos enseñaba lo que era la separación de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) en contraposición de lo que era una monarquía absoluta o una dictadura. Sí, no se me sorprendan. Era la EGB.
Salíamos de 39 años de dictadura (1936-1975) y era normal enseñar a las futuras generaciones lo que significaba la democracia y cuáles eran las bases para entenderla.
Hoy nadie lo sabe. Abusamos de la palabra "democracia" como si fuese el summum de todas las formas de estado. Lo más hermoso, lo más de lo más.
Y, de repente, Bolaños nos hace redescubrir la separación de poderes de Montesquieu o las famosas constituciones parlamentarias del siglo XIX español. ¡hasta las Doce Tablas de Roma! Hablamos desde las tribunas clamando por esa separación que el "infame" ministro quiere borrar, con la aquiescencia de su amo y señor de la Moncloa.
Pero ¿cuándo empezó esto?
Empezó cuando los jueces quisieron ser políticos. Cuando Baltasar Garzón hacía mítines con Felipe. Cuando los jueces empezaban a ser ministros y la erótica del poder les atraía. Miren ustedes: ¿Cuántos de nuestros políticos son licenciados en Derecho? ¿Cuántos han ejercido?
Las facultades de Derecho se han convertido en cantera de políticos. Da más dinero ser vicesecretario de algo, que ser un simple abogado, fiscal o juez. Antes los niños querían ser bomberos o médicos. Hoy quieren hacer "Derecho y ADE" (o como se escriba) para que Pedro, Alberto, Santi, Yoli o Ione les den un carguito. Bueno, los de Ione, con ser okupas, ya tienen puesto en el Komintern.
En estos días, esa izquierda radical que hace buena a la ultraderecha (las dos caras de una misma y abyecta moneda) lanza sus ataques a los señores jueces del Supremo porque no les han dado la razón. Porque han aplicado la ley con todas sus consecuencias. ¡Qué malos son los señores jueces! Pero no nos sorprenda tampoco esta reacción: en este país sabemos todos de todo y todo de todos
¿La culpa? Pues no sé si será de los padres o de este sistema que empezó como la solución de todos los males y ahora se ha convertido en un paciente en la UCI.