Edificio en construcción.

Edificio en construcción. iStock

Zaragoza

La guerra en Irán complica aún más el acceso a la vivienda: "Podría incrementarse el precio final hasta un 4%"

El aumento del precio del petróleo podría afectar también al asfaltado de las ciudades, encareciéndose hasta un 30%.

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El impacto de la guerra en Irán continúa haciendo eco más allá de Oriente Medio. En Aragón, el conflicto ya se ha dejado notar en el tejido económico, donde cooperativas, empresas logísticas y pequeños productores afrontan un escenario marcado por el aumento de costes y la incertidumbre en el suministro de materias primas.

Uno de los sectores más sensibles a esta situación es el de la construcción. El encarecimiento del combustible y de materiales básicos como el hierro está elevando los costes de ejecución de las obras, lo que podría traducirse en un incremento de hasta un 4% en el precio final de la vivienda.

Eso sí, los expertos advierten de que el conflicto bélico no es el único factor detrás de esta subida. "El aumento de costes es una tendencia estructural", explica a este diario Juan Carlos Bandrés, presidente de la Confederación de Empresarios de la Construcción de Aragón.

A los efectos directos de la guerra -especialmente en transporte y materias primas- se suman problemas internos como "la falta de mano de obra y los cambios en el propio modelo productivo".

Actualmente, asegura que el coste de construcción representa cerca del 50% del precio de una vivienda libre y hasta un 65% en el caso de la vivienda protegida. En este contexto, el sector "ya venía experimentando subidas anuales", a las que ahora se añaden las consecuencias del conflicto internacional.

El resultado es un encarecimiento progresivo que afecta especialmente a la vivienda asequible, dificultando el acceso de la clase media. "El verdadero problema es que cada vez cuesta más construir viviendas que puedan ser compradas por una familia media", confirma Bandrés.

Además, el sector arrastra un déficit de trabajadores cualificados, vinculado en parte al relevo generacional y a las condiciones laborales. "La temporalidad de las obras y la competencia de otros sectores con mayor estabilidad están reduciendo el atractivo de la construcción como salida profesional", analiza.

El 30% más en asfaltado

Desde las administraciones públicas también están comenzando a observar a Oriente, ya que las obras que, por ejemplo, se están llevando a cabo en Zaragoza podrían ver incrementado su coste debido al conflicto.

Al menos así lo ha anunciado la propia alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, quien durante su visita a las obras de la calle Matadero (en el barrio de San José) trasladó que el coste de la Operación Asfalto de este ejercicio podría verse perjudicado por este motivo.

Concretamente, apuntó a un incremento del 30% en el coste del asfaltado (el cual se fabrica a base de petróleo). Cifras que, en mayor o menor medida, repercutirán en el precio de estos trabajos.

Aunque por el momento "no parece necesario", desde el Consistorio están analizando si es necesario modificar las partidas dedicadas a este tipo de proyectos. Eso sí, por el momento, la alcaldesa ha asegurado que el Ayuntamiento busca "anticiparse a los efectos del cierre del estrecho de Ormuz" y que, por ahora, "no hay ninguna modificación sobre la mesa" de las obras que ya están siendo ejecutadas (como La Nueva Romareda o el Coso, donde también se trabajará el asfalto).