Alemania

El asesino de Múnich se inspiró en "matanzas indiscriminadas" en el aniversario de la de Utoya

El agresor que mató a 9 personas el viernes era un estudiante de 18 años con problemas psiquiátricos. La investigación no detecta ningún vínculo yihadista y señala que coincidió con el quinto aniversario del ataque del ultraderechista Breivik.

Policías de Múnich en una azotea adonde fue el autor del tiroteo, con problemas psiquiátricos.

Policías de Múnich en una azotea adonde fue el autor del tiroteo, con problemas psiquiátricos. Reuters

La Fiscalía de Baviera no ha hallado vínculos de terrorismo islamista en el autor del tiroteo que este viernes por la tarde dejó a nueve personas fallecidas, además del propio agresor, en las inmediaciones del centro comercial Olympia, al norte de Múnich (Baviera). Por lo contrario, la investigación sí señala un posible cuadro depresivo en el agresor, identificado como Ali David Sonboly por los medios locales, un germano- iraní de 18 años, estudiante de instituto, que nació y creció en la capital bávara.

La Fiscalía trata el tiroteo como un ataque homicida con indicios de locura. "Era una persona que tenía algún problema psiquiátrico", ha manifestado el fiscal bávaro, Thomas Steinkraus- Koch, en una rueda de prensa este sábado. Un portavoz de la Policía ha señalado que el agresor "se informó mucho sobre actos de locura en los que se mata indiscriminadamente a personas". En su casa han encontrado al menos un libro sobre hechos de este tipo.

El jefe superior de la Policía, Hubertus Andrä, ha señalado que el viernes "era el quinto aniversario (del ataque del ultraderechista noruego Anders Breivik) y quizá pueda tener algo que ver como acto de locura; es posible que haya habido alguna relación". Por el momento, los investigadores no han desvelado ningún artículo o contenido concreto que hubiera consultado el agresor, cuyo nombre no se ha facilitado.

El ministro del Interior alemán, Thomas de Mazière, ha matizado después que es demasiado pronto para relacionar el atentado de Breivik con el suceso en Múnich.

Breivik mató a 77 personas con una bomba en Oslo y un arma de fuego en un campamento juvenil en la isla de Utoya el 22 de julio de 2011. En su caso la justicia determinó que era plenamente consciente de sus actos, estaba cuerdo y por lo tanto le condenó a más de 20 años de prisión.

"Soy alemán. He nacido aquí", se oye gritar al agresor desde la azotea de un garaje en un vídeo casero grabado por un testigo que aseguró que iba armado. "Sobre qué dijo cada persona todavía no podemos decir nada con seguridad", ha señalado un portavoz de la investigación. Sí ha asegurado que "no hay absolutamente ninguna relación entre el tema de los refugiados y del (grupo terrorista) Estado Islámico".

Los padres y el hermano del agresor se encuentran en estado de shock. "Los familiares más cercanos no estaban en condiciones de ser interrogados", ha señalado un portavoz. "Su hijo ha matado a personas, pero hay que comprender que ellos también han perdido a su hijo".

El autor del tiroteo portaba una pistola ilegal Glock de 9 milímetros y llevaba 300 cartuchos consigo durante el ataque. Se desconoce cómo pudo acceder al arma y la munición.

MUCHOS ADOLESCENTES ENTRE LAS VÍCTIMAS

Hay nueve víctimas mortales, además del propio tirador. El autor de los hechos se suicidó de un disparo en la cabeza ante la policía, han informado este sábado las fuerzas de seguridad en la capital de Baviera.

Hacia las 20:30 hora española, una patrulla de la policía tomó contacto con el presunto atacante, quien al ser interpelado por los agentes sacó su pistola, apuntó a su cabeza y disparó, indica la Policía, a través de un comunicado.

Cuando eso ocurrió, el atacante estaba a cierta distancia del centro comercial, donde se había producido el tiroteo unas dos horas y media antes. Agentes de civil habían disparado ya anteriormente contra el joven, en el aparcamiento del centro comercial, pero resultó ileso y logró huir.

Hasta ahora, la policía había indicado únicamente que el atacante se había suicidado y que su cuerpo fue localizado a un kilómetro aproximadamente del lugar de los hechos, en una calle adyacente.

Asimismo, hay 27 heridos, entre los que se encuentran muchos adolescentes y jóvenes. 10 de ellos, están gravemente heridos, incluido un chico de 13 años. Sólo cuatro de las personas en estado grave tienen heridas de bala.

El tirador comenzó a disparar a su salida de un McDonald's frente al centro comercial Olympia, en el norte de la ciudad. Dejó víctimas delante del restaurante de comida rápida y tanto delante como dentro del centro comercial.

Muchos indicios señalan que el agresor pudo piratear una cuenta de Facebook e invitar a personas al McDonald's, según la Policía. No se sabe si conocía a alguna de sus víctimas.

800 EFECTIVOS AÚN MOVILIZADOS

En la tarde del viernes se desató el caos en Múnich, mientras la policía anunciaba que buscaba a tres sospechosos que portaban armas largas, basados en diversos testimonios de testigos. Se desplegó a 2.300 efectivos y en la mañana del sábado aún permanecen operativos 800.

Finalmente, se ha descartado que hubiera más agresores. Encontraron al autor después de que éste se suicidara. Llevaba una mochila que revisaron con un robot para cerciorarse de que no contenía ningún explosivo. Sí portaba más munición en la bolsa.

La canciller, Angela Merkel, se ha reunido esta mañana con el gabinete de Seguridad para reunir información. Ha agradecido su labor a los efectivos de seguridad, personal de rescate y también a los propios ciudadanos de Múnich, que "han prestado ayuda a personas ajenas que no podían llegar a sus casas y de esta forma han demostrado que vivimos en una sociedad libre y humana".

La matanza se produjo cuando apenas habían pasado cuatro días desde que un terrorista autoidentificado como fiel a Estado Islámico agrediera con el hacha a varias personas en un tren regional también en Baviera, cerca de la ciudad de Wurzburgo. El autor de ese ataque -que la investigación sí atribuye al grupo terrorista- dejó tres heridos graves y dos de ellos se debatían entre la vida y la muerte.

"Vamos a averiguar que está exactamente detrás de este atentado de Múnich. Averiguaremos también cómo ha podido radicalizarse el autor de Wurzburgo", ha asegurado Merkel al final de su intervención institucional en la que ha asegurado que comparte el dolor de las víctimas y ha deseado una pronta recuperación a los heridos.