Caso Ausbanc

La Fiscalía ve “procesalmente intrascendente” la versión de Castro sobre Roca

El Ministerio Público dice que el ofrecimiento del instructor de declarar como testigo por un supuesto ofrecimiento del abogado de la infanta no es relevante para la causa sobre las extorsiones de Bernad y Pineda.

El juez José Castro.

El juez José Castro.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional se va a oponer a la citación como testigo del juez de Palma José Castro, tal y como éste ha solicitado, en la causa que instruye el magistrado Santiago Pedraz contra los directivos de Manos Limpias y Ausbanc por presuntas extorsiones, entre ellas al entorno de la infanta Cristina de Borbón. Los responsables de ambas entidades, Miguel Bernad y Luis Pineda, fueron enviados a prisión el pasado 18 de abril. Castro ha presentado un escrito en el Juzgado especulando sobre la posibilidad de que hubiera sido el abogado de la hermana del rey Felipe VI, Miquel Roca, quien podría haber propuesto al sindicato reunirse para intentar retirar su acusación.

Sin embargo, fuentes fiscales aseguran a EL ESPAÑOL que la versión de Castro es “procesalmente intrascendente” y como tal se tratará su petición de acudir a declarar en calidad de testigo. En el escrito enviado a Pedraz, previo paso por notario, Castro insiste en que su intención no es defender al sindicato Manos Limpias, del que ha dependido para que prosperara su imputación contra Cristina de Borbón hasta llegar a sentarla en el banquillo. Castro asegura que su interés es poner en relieve las pretensiones que tuvo Roca con él, ofreciéndole a través de otro letrado mantener una reunión fuera de su despacho, en una finca, la cual Castro supone debía ser rústica, alejada de fotógrafos y periodistas, una reunión que nunca llegó a celebrarse.

El instructor del caso Nóos -que imputó en dos ocasiones a la infanta provocando un enfrentamiento con el fiscal del caso Pedro Horrach, que se oponía a esa imputación- ha querido hacer llegar a Pedraz su impresión de que Roca podría haber sido el que propició una reunión con la acusación popular "y que fuera en el seno de esas reuniones donde tuvieran lugar las ofertas o exigencias que luego denuncia quien precisamente pudo haberlas propiciado”.

Sin embargo, la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que lleva meses investigando las extorsiones llevadas a cabo por Bernad y por el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, considera que las manifestaciones de Castro son absolutamente irrelevantes y sin un mínimo de trascendencia para el caso, entre otras cosas porque lo que hace son meras especulaciones.

Pedraz nunca respondió a Castro 

La Audiencia Nacional investiga si Pineda, con el conocimiento y beneplácito de Bernad, propusó a Roca, a través de contactos del Banco Sabadell, que le pagaran tres millones de euros a cambio de retirar la acusación contra la infanta en el caso Nóos. El abogado de la hermana del rey lo denunció ante la Policía en febrero de este año, aunque el Juzgado ya llevaba meses investigando a Pineda y Bernad como líderes de una organización criminal supuestamente dedicada a extorsionar a cambio de retirar querellas o de no hacer publicidad negativa.

Fuentes del caso consideran que la pretensión de Castro perjudica, más que ayuda, a la investigación. Como explica el propio juez que instruyó el 'caso Nóos', se puso en contacto con Pedraz el pasado 22 de abril, ofreciéndose como testigo, al entender que la información que tenía podía ser de su interés. La respuesta que en ese momento le dio el magistrado de la Audiencia Nacional es que lo consultaría con el fiscal del caso, Daniel Campos, pero nunca obtuvo contestación.

En vez de entender que su ofrecimiento había quedado desestimado, Castro insistió y puso por escrito lo que en su momento comentó a Pedraz por vía telefónica. Ahora, el instructor tendrá que resolver si decide citar a Castro como testigo o si considera que los datos que puede aportar no son de interés para la causa.

Reuniones, sólo en su despacho

Lo que explica el instructor de Palma en su escrito, contado en exclusiva por este diario, es que a finales del año 2013 el abogado que tiene Roca en la isla, Jaime Riutort, le trasladó el interés que tenía el letrado de la infanta de reunirse con él en una finca, en Barcelona o Mallorca, y que el juez interpretó como una “reunión clandestina”.

El motivo de la reunión no le fue trasladado, pero Castro entendió que era "obvio" que lo único que tiene en común con Roca es la situación de la hija del entonces monarca, Juan Carlos I. En esas fechas, el instructor ya había imputado en una ocasión a la infanta aunque la Audiencia Provincial de Palma lo había revocado, y Castro volvería a imputarla, por otros delitos distintos, en los primeros días de 2014.

En aquel encuentro con Riutort, Castro le explicó que sus puertas siempre estaban abiertas a cualquier abogado pero necesariamente debía ser en su despacho y en horas de audiencia. Según el instructor, tras explicar sus exigencias al letrado, no volvió a tener noticias sobre la posible reunión “altamente secreta”.

“Mi contestación fue la de que sería la primera vez que yo me negara a recibir a un letrado que interviene en una causa que yo instruyo pero que la reunión debería tener lugar necesariamente en mi despacho, bien el del propio Juzgado y en horas de audiencia o bien, a cualquier hora del día, en el Juzgado de guardia si es que se coincidiera con la prestación de ese servicio”, explica Castro en el escrito.

Sin embargo, Castro no siempre se ha reunido con los letrados de las causas que instruye "necesariamente" en su despacho oficial. El diario ABC publicó que este juez se reunió fuera de su despacho con la abogada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, tal y como mostraban las fotos difundidas junto a la noticia.