Desvió 58.000 euros

El talento incomprendido de Ramoncín

El cantante declara como acusado que tuvo que vender sus ideas a la SGAE después de quedarse en la calle: "No tenía trabajo". 

Ramoncín, a su llegada este miércoles a los juzgados.

Ramoncín, a su llegada este miércoles a los juzgados. Efe

Ramoncín no entiende por qué está sentado en el banquillo de los acusados por los delitos de falsedad documental y apropiación indebida y por qué se enfrenta a cuatro años y 10 meses de cárcel. Ha intentado explicar por activa y por pasiva al fiscal, ante la atención del tribunal, que la Sociedad General de Autores (SGAE) no le desvió 57.402 euros por trabajos simulados sino que se le pagó por ofrecer su “talento”. A la luz del cruce de acusaciones y reproches, el fiscal no opina lo mismo que él.

Los pagos bajo sospecha son cinco, de los cuales cuatro son por trabajos presuntamente realizados y uno por una indemnización. A pesar de la insistencia del 'rey del pollo frito' de convencer a los presentes en la sala de que sus ideas eran brillantes y podían ser compradas por cualquier televisión, ninguna de ellas se desarrolló. "Hay un cosa que se llama talento y el talento lo aporta cada uno", espetó durante su interrogatorio.

Según explicó él mismo al tribunal que le juzga en la Audiencia Nacional, ofrecía su “talento” en forma de ideas pero después unos técnicos debían convertir su genialidad en realidad . Algo que nunca llegó a ocurrir. Por eso, el fiscal sospecha que en realidad nunca existieron tales ideas y lo que ocurrió es que el ex director general de la Sociedad Digital de Autores (SDAE), con la que contrataba la SGAE, José Luis Rodríguez Neri, le pagó esas facturas para hacer un favor a su “amigo”.

Su desdicha

El propio Ramoncín relató en la vista oral cómo a partir de 2006 su carrera musical se trunca por culpa por un grupo de anarquistas que le boicotearon por defender los derechos de los autores. Le sacaban a “pedradas” y a gritos de “puta SGAE” de los escenarios, colgaban su fotografía ensangrentada con pintadas en la puerta de su casa hasta tal punto que tuvo que abandonar los escenarios: "Me iba a quedar en la calle, no tenía trabajo".

Fue entonces cuando, “sobrevenida su desdicha” pidió a Neri que le echara una mano con varios proyectos suyos. Incluso como buen amigo le prestó 30.000 euros, "que a día de hoy todavía no le he devuelto". Fue entonces cuando sacó su talento. Tenía ideas muy buenas y se las ofreció a la SGAE. Incluso le llegó a ofrecer a Neri que si el proyecto salía adelante le ofrecía el 50% de los derechos de autor. "Viene en los correos electrónicos que he presentado y no ha visto o no ha querido ver", le espetó al fiscal en pleno interrogatorio.

Durante la sesión, se vivieron varios cruces de acusaciones entre el Ministerio Público y el acusado. Ramoncín, al verse acorralado por sus preguntas dirigidas a averiguar si realmente esos proyectos de los que habla fueron reales, una vez que no existe soporte documental al respecto, el cantante se revolvió: "Lo que usted pretende es hacer creer que entre Neri y yo teníamos un arreglito".