Banco Madrid alertó

El Sepblac ignoró cuatro años datos sospechosos de dirigentes chavistas

El servicio antiblanqueo supo en 2011 de operaciones sospechosas gracias a Banco Madrid, intervenido en 2015.

Sede clausurada de Banco Madrid.

Sede clausurada de Banco Madrid. Efe

El Banco Madrid remitió al Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) información sospechosa sobre Nervis Gerardo Villalobos, ex viceministro de Energía del Gobierno venezolano de Hugo Chávez, en 2011, cuatro años antes de que saltara el escándalo que llevó a la entidad a su intervención. Así consta en la documentación remitida por Banco Madrid a la Audiencia Nacional, que investiga a la entidad por supuestos delitos de blanqueo.

Banco Madrid, propiedad 100% de la Banca Privada de Andorra (BPA), fue intervenido el pasado 10 de marzo por el Banco de España después de que el Instituto Nacional Andorrano de Finanzas interviniera, a su vez, a BPA debido al anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de que la entidad andorrana había colaborado en el blanqueo de capitales procedentes del crimen.

Seis días después, Banco Madrid entró en concurso de acreedores debido al "fuerte deterioro de la situación financiera como consecuencia de las importantes retiradas de fondos de clientes que se han producido", señaló el Banco de España en un comunicado.

Según las actas del banco, entregadas al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu y a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, desde diciembre de 2011 el servicio de inteligencia financiera, dependiente del Ministerio de Economía, sabía que el ex dirigente chavista Nervis Gerardo Villalobos tenía en España cuentas en las que recibió transferencias de paraísos fiscales e incluso disponía a su nombre de sociedades radicadas en zonas fiscalmente poco controladas, como las Islas Vírgenes Británicas o Madeira.

Fue el propio Sepblac el que requirió al banco madrileño datos que se aportaron al cabo de un mes. Sin embargo, hasta que Estados Unidos no soltó la voz de alarma de que la entidad andorrana estaba colaborando con el régimen chavista en el presunto blanqueo de capitales, España no actuó.

Los documentos incorporados al procedimiento judicial ponen de manifiesto que el Sepblac conocía, mucho antes de marzo de 2015, que al menos un dirigente chavista movía dinero en España, lo que contradice la versión que se dio en el momento de la intervención de la entidad de que ésta no había alertado de ciertas personas vinculadas al régimen bolivariano.

En el informe que el Sepblac remitió a la Fiscalía Anticorrupción, fechado el 13 de marzo de 2015, tres días después de la intervención del Banco Madrid, se recoge textualmente que "dados los indicios de blanqueo de capitales que concurren -respecto de Nervis Gerardo Villalobos-, a juicio de la inspección las operaciones debieron ser objeto de examen especial y de comunicación por indicio".

Lo habían sido, de hecho. El 14 de diciembre de 2011, y a petición del propio servicio de inteligencia financiera, Banco Madrid remitió un informe sobre Villalobos y su esposa, Milagros Coromoto. Él fue viceministro de Energía con Chávez y en 2006 abandonó la política para dedicarse a los negocios. Cuando en marzo de 2011 se hace cliente del banco, anuncia que sus ingresos netos anuales estimados son de cinco millones de dólares, procedentes de la actividad profesionales y de los ahorros acumulados.

Contradicciones

El informe enviado por Banco Madrid al Sepblac en 2011 recogía cómo el ex dirigente venezolano poseía una sociedad radicada en la isla holandesa de Curaçao, Sea Specialized Engineering Advice C.V., de la que se esperaban importes de entre 100.000 euros a un millón de euros; otra en la isla portuguesa de Madeira, Kingsway LDA, con importes previstos de 500.000 dólares a dos millones de dólares; y otra en Islas Vírgenes Británicas, Kingsway Holding Overseas LTD, con un saldo medio previsto de cinco millones de dólares.

Respecto de esta última, el banco alertó al Sepblac de que en ese momento la cuenta había sido bloqueada hasta que no llevaran a cabo una serie de investigaciones debido a la procedencia de la sociedad.

Villalobos tenía una cuarta mercantil, Ingeniería Gestión Proyectos Energía (Ingrespre), radicada en Venezuela, desde la cual se firmó un contrato con la empresa española Duro Felguera. El informe del Sepblac a Anticorrupción de 2015 ponía en duda este contrato de asesoramiento para la "posible consecución de una Central Termoeléctrica de Ciclo Combinado de 1080 W".

El Sepblac explicaba que "pese a que la consultoría es una actividad en la que la experiencia y perfil profesional del consultor es un elemento fundamental, ni en el contrato ni en otra documentación obrante en Banco Madrid se ofrece una justificación razonable de una alteración tan importante del contrato como es el cambio de consultor", haciendo referencia a que la sociedad de Villalobos heredó el contrato entregado inicialmente a la venezolana Técnicas Reunidas.

También le llamaba la atención que el asesoramiento fuera de "forma oral", según estipulaba el propio contrato de tan sólo seis hojas.

Lo llamativo es que ese contrato lo tenía el Sepblac desde finales de 2011 sin que conste actuación alguna. El representante de Duro Felguera exigía que la sociedad estuviera constituida por lo menos dos años antes de la firma, como así ocurrió porque se cerró el negocio en 2011 e Ingrespre se constituyó en 2009. También se requería que ninguno de los socios hubiera ocupado cargo público en los últimos cinco años, justo el plazo que cumplía Villalobos tras su salida del Gobierno, y que el pago no se realizara en ningún país considerado como paraíso fiscal, por lo que el ex dirigente venezolano se había abierto poco antes la cuenta en Banco Madrid.

Más de 13 millones en cuatro años

La entidad española también alerto al servicio de inteligencia financiera de seis operaciones "significativas". Dos ellas fueron pagos de Duro Felguera el mismo día, el 4 de noviembre de 2011, una de 2,9 millones de dólares y otra de 599.084 dólares.

En febrero de ese mimo año recibió dos transferencias de 90.000 euros y 149.659 euros desde Andorra, de sociedades radicadas en Andorra y Panamá del propio Villalobos. En noviembre de ese mismo año, recibió otras dos transferencias desde Miami por un importe total de 2,4 millones de dólares.

El Gobierno español decidió intervenir Banco Madrid después de que Andorra hiciera lo propio con el BPA como respuesta a un duro informe de la unidad antiblanqueo de Estados Unidos en el que se aseguraba que parte de la cúpula del régimen bolivariano de Chávez aprovechaba su posición de poder para hacer negocios propios a espaldas de su pueblo. "BPA facilitó transferencias por valor de 4.200 millones de dólares relacionadas con blanqueo de capital venezolano", sostuvo entonces.

Después de que en 2011 el Sepblac recibiera esa información sobre Villalobos, no volvió a preguntar hasta 2015, poco antes del informe estadounidense. En esta ocasión, requirió al banco que le remitiese todos los movimientos de las cuentas del ex político chavista desde noviembre de 2011. El ex dirigente venezolano recibió 13,7 millones de dólares en varias transferencias emitidas desde Estados Unidos, España y Suiza.

Cuando en 2015 el Sepblac decidió informar a la Fiscalía Anticorrupción de posibles actuaciones de blanqueo en el Banco Madrid, además de referirse a Villalobos recogió datos sobre otros dos viceministros del Gobierno de Chávez, un jefe de Inteligencia, un alto cargo de la petrolera del Estado PDVSA y un empresario vinculado con el Ejecutivo, sobre los que pesa la sospecha de que pudieron recibir comisiones a cambio de adjudicaciones estatales en Venezuela.

Alerta sobre un juez venezolano

En 2012, la inteligencia financiera española también se interesó por otro cliente de la entidad, Juan Carlos Cuenca Vivas, ex juez venezolano, aunque en el informe entregado al Ministerio Público para iniciar una investigación no constaba su nombre.

El Sepblac es un organismo que investiga posibles movimientos de blanqueo pero sin capacidad autónoma para actuar sino que pone su información a disposición de la Fiscalía o la Policía.

En este caso, fue el propio banco el que alertó de posibles movimientos de blanqueo por parte de Cuenca Vivas, que se había registrado como cliente a través de diversas sociedades como Asesores Financieros Siglo XXI MD C.A., cuyo objeto principal era la asesoría en materia financiera a corporaciones, empresas, grupos económicos, empresas del Estado Venezolano y personas naturales.

"De la operativa realizada por Cuenca y las sociedades mercantiles vinculadas hay que destacar la realización de numerosas transferencias internacionales, algunas de ellas con origen o destino a territorios designados", recogía en su informe el banco, que aseguraba que "los documentos aportados por el cliente con ocasión de alguna de las transferencias internacionales realizadas presentan indicios de simulación (falta de un objeto claro, falta de proporcionalidad entre contraprestaciones, etc.)". Por este motivo, Banco Madrid decidió finalmente poner fin a las relaciones de negocio con él.