'Caso Defex'

La investigación de la venta de armas a Angola salpica a un ex directivo de Banca March

Imputado por invertir dinero sospechoso de la sobrina de Paesa en comprar sedes del BBVA.

El juez José de la Mata.

El juez José de la Mata. Efe

La trama de Defex tiene unos tentáculos todavía difíciles de delimitar. La empresa pública española vendió armas al Gobierno angoleño por 152 millones de euros entre los años 2008 y 2009, de los cuales 41 se desviaron a paraísos fiscales. Parte del dinero fue a una sociedad creada por Beatriz García Paesa, sobrina del espía Francisco Paesa, y ella a su vez lo invirtió en otros negocios. En ese momento nacen nuevos tentáculos que persiguen los investigadores de un caso que se sigue en la Audiencia Nacional.

La sociedad de Beatriz García Paesa, imputada por el juez José de la Mata, hizo un negocio para retornar, blanqueado, el dinero a España. La operación ha acabado involucrando al ex director general de Banca March y ex responsable del área de banca patrimonial, Rafael Gascó.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL de fuentes de la investigación, este banquero, consejero delegado de la entidad andorrana Andbank hasta este verano y actualmente consejero independiente, está imputado por un delito de blanqueo de capitales por permitir la inversión de la sociedad de Paesa, United Patrimonium, en una sociedad constituida por Banca March de la que él era presidente, Alcudia Cartera e Inversiones.

El juez sospecha que a través de Alcudia se pudo blanquear parte del dinero desviado con el negocio angoleño. El golpe africano presuntamente se perpetró por los responsables de una UTE española formada por una empresa de capital público dependiente de la SEPI, Defex SA y la sociedad privada Comercial Cueto 92 SA.

El dinero fue repartido por una red de empresas instrumentales radicadas en diversos paraísos fiscales. La investigación de De la Mata y de la Fiscalía Anticorrupción tiene imputados a los ex presidentes de Defex, José Ignacio Encinas Charro, y de Comercial Cueto, Juan Carlos Cueto Martín, para quienes se decretó la prisión incondicional por el juez Pablo Ruz, antecesor de De la Mata.

Para el magistrado hay indicios de que "al menos los directivos de las dos sociedades españolas, junto con funcionarios públicos angoleños, se concertaron para llevar a cabo una apropiación patrimonial que habría sido ocultada y desviada al extranjero mediante un complejo entramado societario de administraciones fiduciarias que fue proporcionado principalmente desde Luxemburgo y distintos paraísos fiscales por, al menos, un periodo de tiempo desde 2008 hasta 2012".

García Paesa era la encargada de constituir las empresas en Luxemburgo. Es más, ella es abogada en este país, donde reside, y mantiene que todo su trabajo es legal. Los investigadores apuntan que con United Patrimonium invirtió un 15% de la empresa constituida por Banca March a través de la cual se desarrolló una operación de compra de 1.097 sucursales de BBVA con arrendamiento posterior a este banco, por un importe de cerca de mil millones de euros.

El camino del dinero sucio

Este negocio de Paesa, en el que se encuentra detrás uno de los principales imputados de la causa, Juan Carlos Cueto, ha arrastrado a otro banquero, Ismael Clemente, presidente y consejero delegado de Merlin Properties. El camino del dinero sucio ha manchado a dos entidades relevantes y ahora deberán demostrar que desconocían el origen del dinero. Según fuentes jurídicas, en su interrogatorio negaron conocer la procedencia delictiva del dinero proveniente de esta sociedad.

Clemente era el administrador de la sociedad Tree Inversiones Inmobiliarias, la firma propietaria de las oficinas del BBVA, en la que invirtió Banca March a través de Alcudia. De la Mata también le ha imputado por un delito de blanqueo de capitales porque, en último término, el dinero desviado acabó en su sociedad. Fuentes del caso señalan que la entidad está colaborando con el Juzgado para aclarar este asunto y ha entregado la documentación requerida.

Es cierto que los investigadores entienden que en el caso de Alcudia sí hay mayor implicación porque tuvo titularidad directa de la sociedad constituida por Paesa en 2008. Es más, la sobrina del espía que entregó al ex director de la Guardia Civil, Luis Roldán, fue consejera de la sociedad presidida por Gascó, quien luego abandonó a los March para ir a Andbank, entidad conocida, entre otras cosas, por guardar el dinero de la familia Pujol. Ocupó el cargo en Alcudia Cartera e Inversiones hasta 2013, para poco después quedar la sociedad de Banca March extinguida.

Una de las claves que debe desentrañar el magistrado es por qué Banca March admite a United Patrimonium en el negocio de las sucursales del BBVA cuando se trataba de una sociedad de reciente creación. La empresa que creó Paesa con el dinero de Cueto se dio de alta en diciembre de 2008, meses antes del nacimiento de Alcudia, constituida para la compra de las sucursales del BBVA unos meses después, formando así una ingeniería financiera.