Restaurantes llenos y floristerías repletas de encargos para el Día de la Madre
¿Sin reserva para el Día de la Madre en Vigo? La odisea de encontrar mesa y el "boom" de las flores este domingo
Los restaurantes de Vigo llevan semanas agendados y las floristerías acumulan días preparando los mejores ramos para las madres viguesas
Podría interesarte: Un año desde el apagón que dejó Vigo incomunicado: "La gente estaba más educada y más amable que nunca"
El Día de la Madre es un día marcado en rojo en los calendarios de los restaurantes y las floristerías de Vigo. Los teléfonos no han parado de sonar en el último mes en estos locales, donde los vigueses y las vigueses buscan regalar la mejor experiencia a sus madres.
Este domingo 3 de mayo, miles de vecinos y vecinas llenarán las meses de los restaurantes de Vigo. "Todo completo", afirma a Treintayseis la dueña de Vakaburra y La Goleta, Daniela do Campo. Una situación que corrobora desde la parroquia de Coruxo la dueña de O Coto, Montse, que aún recuerda aquellas jornadas interminables cuando trabajaba de florista estas fechas.
Ambos establecimientos colgarán el cartel de lleno este domingo, aunque llevan tiempo sin poder atender ninguna reserva. "Para grupos grandes, con un mes de antelación. Hace un mes que ya no hay sitio", asegura Daniela, que añade que tampoco hay hueco para familias de cuatro o tres personas, a no ser que se libere alguna mesa en el último momento.
En el caso de O Coto, hace tres semanas que están completos. Explica que el Día de la Madre atiende a clientela menos habitual, con un nivel adquisitivo menor. "Hay mucha más afluencia de público, pero igual el consumo es menor", explica Monstse "desde el punto de vista de un restaurante pequeño" con un ticket medio superior a la media.
En este familiar restaurante de Coruxo, situado a poca distancia de las playas de O Vao, Canido y Samil, tratan de no perder calidad estos días. Son conscientes que podrían llenar la sala en varios turnos, pero prefieren mantener su ritmo de trabajo y ofrecer privacidad y un buen servicio, con largas sobremesas, a sus clientes.
Aún así, el público que se acerca a los restaurantes el Día de la Madre tienden a conceder caprichos, especialmente a sus progenitoras. Una clientela, además, que es más "clásica" y cambia "un poquito el concepto" de la carta en el caso de O Coto, donde tanto en San José como el primer domingo de mayo tratan de dejar un detallito a padres y madres: "Un marcapáginas, un atadito de flores".
"No se cortan, lo que la madre quiera"
Terraza interior de Vakaburra
Daniela explica que es un día de grupos grandes, en el que la familia entera sale a comer fuera de casa. Además, este Día de la Madre coincide con un fin de semana largo gracias al Día del Trabajador. Por ello, muchos han reservado mesa para los días previos al domingo ante la falta de mesas.
"Se hace mucho también que el sábado festejo con mi madre y el domingo con la de mi pareja, y al año siguiente al revés. Entonces, llenamos el sábado y el domingo", afirma la dueña de Vakaburra, que asegura que el Día de la Madre nadie "mira los bolsillos", sensación contraria a la que percibe Montse.
Rebeca recalca que sus clientes "no se cortan". "Piden bastantes entrantes, lo que la madre quiera, botellas de vino buenas. Es un día que se mueve la economía", concluye la hostelera, que mantiene su carta habitual aunque incluyen empanadas, almejas a la marinera y mariscos que "la gente pide".
"Es el mejor día del año"
Las floristerías también viven de forma intensa el Día de la Madre. "Para nosotros es el mejor día del año en cuanto a venta, incluso comparado con Difuntos y San Valentín", afirma la dueña de Galo Floristas, Begoña Romero, que ha recogido la tradición con las flores de su madre y su abuela.
"Las madres se ve que son lo mejor que tenemos, se les quiere mucho", añade la florista, que asegura que su local se enfrente a grandes colas tanto el sábado como el mismo domingo, jornadas en las que venden "cientos de flores". "Creo que la demanda va a ser enorme", prevé
Por norma general, la clientela de Begoña tienda a pedir plantas con flor y ramos. No hay un color predilecto ya que depende del carácter, personalidad y preferencias de las madres, aunque admite que sus productos son los más intensos.
Además, es un día que acude todo tipo de persona a las floristerías. Mayores, jóvenes, adolescentes e, incluso, niños con sus ahorros se acercan a estos establecimientos para embellecer el día a sus madres. "Ese día la madre es sagrada para todos", valora.
"Incluso la gente que no las tiene, lleva las flores al cementerio. Y los que no están en Vigo, nos contactan y nos piden 'por favor, mándale a mi madre lo que sea, pero quiero que recibe algo'". "Está más valorado el amor de madre que el amor de una pareja", añade Begoña, que aclara que las redes sociales y Bizum han impulsado y agilizado el negocio.
Hasta las floristerías recién inauguradas han notado el "boom" de las flores por el Día de la Madre. Es el caso de la ucraniana residente en Vigo Eliza Zhukova, que ha abierto las puertas de Verano Prado esta misma semana.
Eliza explica que la demanda para el Día de la Madre es tan elevada como para San Valentín. "Como es primavera, la gente pide flores de la época. Por ejemplo peonías, ranúnculos o tulipanes", detalla la "floral designer", que asegura que muchos hijos e hijas se acercan estos días con sus madres, que son las que escogen directamente su regalo.