Audiencia Provincial de Pontevedra.
Ofrecido por:
Casi 17 años de cárcel por intentar quemar viva a su expareja en Vigo
La Audiencia de Pontevedra ha condenado a un hombre por asesinato en grado de tentativa y maltrato psicológico habitual y le prohíbe acercarse a la víctima durante 31 años
Te puede interesar: Caso Déborah: La Audiencia de Pontevedra rechaza que la UCO se haga cargo de la investigación
La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a 16 años y 11 meses de prisión al hombre que el 14 de septiembre de 2024 intentó quemar viva a su expareja en Vigo.
El tribunal lo considera autor de un delito de asesinato en grado de tentativa, con las agravantes de género y parentesco, y de otro de maltrato psicológico habitual. Además, le impone la prohibición de acercarse o comunicarse con la mujer durante 31 años.
La sentencia considera probado que el acusado actuó "movido por un sentimiento de superioridad y posesión hacia la víctima, como mujer y pareja", sin aceptar que ella hubiese decidido poner fin a la relación. El hombre esperó a que saliese sola de la vivienda de sus padres para ir a trabajar y la abordó por la espalda, aprovechando que no había nadie en la calle.
Según el fallo, cuando la mujer trató de deshacerse de él, el procesado le propinó varios rodillazos en la cara mientras la rociaba con gasolina. Después la empujó al suelo, le dijo "adiós" y le prendió fuego con un mechero "con la intención de acabar con su vida, causándole un innecesario y deliberado aumento de su sufrimiento".
Las magistradas destacan que, mientras la víctima ardía, gritaba y pedía auxilio, el condenado permaneció "a unos metros de ella, impasible". La mujer logró levantarse y correr hacia el acceso de su vivienda, aunque el acusado intentó agarrarla para impedir que pidiese ayuda. Finalmente huyó del lugar sin prestarle asistencia.
Como consecuencia del ataque, la víctima sufrió quemaduras en el 28 % de la superficie corporal y un "perjuicio estético importantísimo", además de graves secuelas personales, sociales y laborales.
La Audiencia fija una indemnización de 485.000 euros por las lesiones y secuelas, 350.000 euros por daño moral y 3.600 euros por gastos médicos.
El tribunal aprecia tanto alevosía como ensañamiento y considera acreditado que durante la relación existió una situación de dominación psicológica. "Esa actitud de dominación, de no admitir que fuera ella quien finalizara la relación, hace que decida acabar con su vida", señala la Sala.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.