A la izquierda, Lydia, la menor de 14 años. A la derecha, Juan, el niño de 13 años.

A la izquierda, Lydia, la menor de 14 años. A la derecha, Juan, el niño de 13 años.

Sucesos

Lydia y Juan, los menores fugados en pleno Covid, hallados en un piso de Murcia: no serán multados

Los niños no serán sancionados por saltarse el confinamiento domiciliario porque "son inimputables" y la multa la tendrían que abonar sus padres.

24 abril, 2020 13:20
Murcia

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Pasados unos minutos de las once de la mañana, de este viernes, la Policía Nacional ponía punto y final a los cinco días de angustia que estaban padeciendo los padres de Juan y Lydia. Esta pareja de novios, de 13 y 14 años, respectivamente, se había fugado el pasado lunes rompiendo el confinamiento domiciliario que les impedía verse. Ella se escapó de su casa en el Barrio de Vistabella de Murcia aprovechando un descuido de su abuelo y él saltó por una ventana de su piso de Santiago el Mayor cuando sus padres se fueron a trabajar dejando al menor a cargo de su hermana.

El punto de encuentro que estableció esta pareja de menores de edad fue un jardín próximo a Vistabella. A partir de ese momento, con solo unos euros en el bolsillo y un teléfono móvil, Juan y Lydia estuvieron ocultándose en diversos domicilios de amigos para lograr dar esquinazo a sus progenitores y al dispositivo de búsqueda que desplegó la Policía Nacional por toda la capital murciana. En estos cinco días estos novios se han llegado a esconder en la azotea de un bloque de pisos de una zona marginal donde es habitual el menudeo de estupefacientes, como La Fama.

“Se han estado ocultando en diversos inmuebles en los que encontraban cobijo cuando se ausentaban los padres de sus amigos”, tal y como corroboran fuentes policiales. La movilidad de los menores ha sido la principal dificultad que se han encontrado los investigadores de la Policía Nacional para resolver estas desapariciones que fueron denunciadas y que generaron una honda preocupación entre los familiares de Lydia y Juan.

Lydia, la menor de 14 años hallada por la Policía Nacional, en la comisaría.

Lydia, la menor de 14 años hallada por la Policía Nacional, en la comisaría. Policía Nacional

La Policía Nacional ha trabajado sin descanso haciendo un seguimiento minucioso tanto del círculo de amistades íntimo de los dos menores de edad, como de las redes sociales, incluso del teléfono móvil que portaba Juan, el novio de Lydia. Todas estas pesquisas condujeron a los agentes en la mañana de este viernes a un piso de la zona del Castillejo, situado a las espaldas del antiguo Palacio de Justicia de Murcia. “Habían pasado la noche en casa de un amigo”, tal y como han confirmado a EL ESPAÑOL desde la Jefatura Superior de Policía.

No tendrán sanción

A pesar de que la fuga de la pareja de menores se produjo en pleno estado de alarma por la pandemia del coronavirus, que obliga a la población a permanecer confinada en sus domicilios, desde la Jefatura de Policía aclaran a este diario que no habrá sanciones para Lydia y Juan porque a la postre tendrían que abonarla sus padres que han sufrido un mal trago por su fuga durante cinco días. “Son inimputables y lo importante era localizarlos en buen estado”, han remarcado desde la Jefatura.

Tampoco habrá multa para los padres del menor que había acogido a los novios fugados en el inmueble de la zona del Castillejo porque no colaboró en la ocultación. De hecho, informó a los progenitores de los desaparecidos cuando supo de que Lydia y Juan estaban en su domicilio.

Cristina y su esposo, Mustafa, que pegaron más de trescientos carteles con la imagen de Lydia por las calles de Murcia han acudido a Comisaría a abrazar a la joven, de 14 años. “Nos ha contado que se fugó de casa de sus abuelos por su propia voluntad porque no quería pasar allí el confinamiento y quería ver a su novio”, según ha explicado Mustafa a este diario. La Policía Nacional se ha ocupado de trasladar a Juan, de 13 años, a casa de sus padres al Barrio de Santiago el Mayor.

Esta pareja de novios menores de edad se ha librado de la sanción policial, pero otra cosa bien distinta es el castigo que ahora les puedan imponer sus progenitores cuando regresen a sus respectivos domicilios a la rutina del confinamiento.