Los hechos se produjeron el pasado fin de semana. Foto: EFE.

Los hechos se produjeron el pasado fin de semana. Foto: EFE.

Sucesos

Brutal agresión con un martillo a su exnovia en Castellón: fue a su casa para perseguirla

El hombre bajó con un martillo a su expareja por las escaleras del bloque de edificios donde vivía. La mujer bajó a la calle, ensangrentada.

Una mujer ha resultado herida en Castellón tras ser atacada por su expareja con un martillo. Los hechos se produjeron a primera hora de la mañana del pasado fin de semana, en la vivienda que compartían ambos. La agresión no pasó inadvertida entre el vecindario, ya que los gritos de la mujer pusieron en alerta a varios testigos, que no dudaron en llamar a la policía para pedir ayuda. 

Su agresor, de 45 años y con quien había mantenido una relación, le persiguió por las escaleras del bloque de viviendas con un martillo en la mano. La mujer bajó a la calle con ropa de estar por casa y totalmente ensangrentada. Varias patrullas de Policía Local y Nacional se personaron en el lugar junto a una ambulancia de Soporte Vital Básico. Numerosos vecinos y viandantes siguieron la actuación policial a pie de calle, así como también desde varios balcones y terrazas de fincas próximas.

Como informa el Periódico Mediterráneo, los agentes desplazados atendieron a la mujer, que sufría lesiones en la cabeza y en el rostro. Además, una ambulancia trasladó a la víctima hasta el Hospital General de Castelló con contusiones, según confirmaron ayer a este diario desde el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU). 

Según explicaron al citado medio fuentes policiales, la mujer logró esquivar algunos de los golpes que le lanzó su expareja y las heridas que sufrió no fueron de gravedad. Tras ser atendida en el centro hospitalario castellonense, recibió el alta médica y pudo regresar a su domicilio, según las mismas fuentes. Los agentes informaron a la agredida del proceso a seguir para denunciar.

Por su parte, el detenido por este nuevo caso de violencia de género fue esposado en la intersección de la calle Jover con Ramón y Cajal, cortado al tráfico por varios coches-patrulla, ante la atenta mirada de vecinos y curiosos. Fue conducido hasta la comisaría de la Policía Nacional, donde permanecía al cierre de esta edición. Se espera que hoy pueda pasar a disposición judicial, aunque hay un plazo de 72 horas para que comparezca ante la Justicia.