Kasim Khuram, detenido por robar y abusar sexualmente de varios cuerpos en Reino Unido

Kasim Khuram, detenido por robar y abusar sexualmente de varios cuerpos en Reino Unido

Sucesos

Entra a robar en una funeraria y viola a un cadáver: condenado a seis años de cárcel un joven

Kasim Khuram, de 23 años, fue hallado por la Policía robando las joyas de los difuntos y manteniendo relaciones sexuales con el cuerpo de una mujer.

Un joven de 23 años ha sido condenado a seis años de prisión en Birmingham (Reino Unido) por robar en una funeraria y agredir sexualmente de una fallecida.

Los hechos tuvieron lugar durante la madrugada del pasado 11 de noviembre. Al parecer, el acusado se encontraba bajo los efectos del alcohol y de las drogas cuando obligó a abrir el local y comenzó a levantar las tapas de varios ataúdes para robarles las joyas.

Cuando los agentes de la Policía llegaron a la funeraria del centro de Inglaterra, encontraron al ladrón en la escena del crimen.

Kasim Khuram, el detenido, se declaró culpable de robo y de la penetración sexual a un cadáver, por lo que ha sido condenado a seis años de prisión.

El juez que ha llevado el caso declaró que sus actos "ofenden toda sensibilidad humana". Sin precedentes similares para el magistrado Melbourne Inman, consideró que "Sería difícil pensar en una mayor depravación de la dignidad de los muertos".

Nueve ataúdes fueron manipulados por Kasim Khuram. Incluso llegó a remover las cenizas de una urna, que correspondían a un cadáver incinerado.

Según cuenta el medio inglés, al menos perturbó los cadáveres de tres cuerpos femeninos, a los que sacó  de sus féretros. A una de ellas le llegó a quitar algo de ropa antes de violar su cadáver.

Un psiquiatra concluyó que estaba sufriendo de una psicosis inducida por drogas en el momento del robo y la violación.

El fiscal Robert Price explicó durante el juicio que "ha causado un daño inconmensurable a la familia".

La propia familia de la víctima principal declaró en un comunicado que "las acciones de este monstruo son como un rayo en el corazón de nuestra familia. El dolor causado por esto no se puede expresar".

John Askew, el inspector jefe encargado del caso, dijo durante el juicio: “este es un acto horrible y perturbador. Nuestros pensamientos permanecen con todos aquellos que han sido afectados por este crimen".

Finalmente, el juez le impuso una condena de seis años de cárcel, además de su registro como delincuente sexual durante los próximos 10 años.