Paco Ávila, presidente de UTAMED.
El gurú de la educación lo vuelve a hacer: UTAMED, premiada como la universidad online más innovadora
UTAMED consolida su crecimiento mientras impulsa un modelo educativo centrado en la innovación, la empleabilidad y la integración de la inteligencia artificial en la enseñanza.
Premiada como la universidad online más innovadora y con un crecimiento que la sitúa entre las instituciones de educación superior con mayor proyección del país, UTAMED afronta una nueva etapa marcada por la expansión y la innovación. Conversamos con su presidente, Paco Ávila, sobre el futuro de la universidad, la irrupción de la inteligencia artificial y por qué considera que el modelo educativo tradicional necesita una transformación profunda.
Ávila afirma que actualmente "seguimos empachando a nuestros alumnos de contenidos teóricos, obligándolos a coger apuntes en clases de dictados interminables, incentivando la retención memorística de contenidos con la única intención de vomitarlos el día del examen, enseñando materias para que aprueben los exámenes y no para que se enfrenten al mercado de trabajo y a la vida".
Por ello, el presidente de UTAMED Universidad ensalza el buen momento de la institución a su cargo, que acaba de recibir el reconocimiento como la universidad online más innovadora y experimentar un crecimiento interanual superior al 350 %, convirtiendo a la ciudad de Málaga en uno de los focos internacionales de la formación universitaria online en el mundo hispanohablante. Hablamos con él de todos estos temas, del futuro de la educación y del cómo modelos como el que lidera pueden contribuir a mejorar el contexto.
UTAMED abrió sus puertas en septiembre de 2025 y ya ha recibido un premio como la universidad online más innovadora. ¿Sorprendido?
Sorprendido no, aunque sí muy ilusionado y agradecido. Este ha sido nuestro primer año lectivo, pero llevamos desde 2015 acreditando y certificando tanto titulaciones como tecnologías para hacer posible que todos nuestros alumnos que cursen titulaciones oficiales de grado y posgrado con nosotros puedan examinarse también desde su propia casa, sin necesidad de desplazarse a ningún sitio para realizar los exámenes de forma presencial.
Su modelo es muy distinto al tradicional. ¿Qué es lo primero que querían cambiar respecto a la universidad "de toda la vida"?
Lo primero sensibilizar y hacer ver a toda la comunidad educativa que tenemos que cambiar la forma de enseñar a los alumnos en nuestras aulas. Sabemos que la disrupción tecnológica y la inteligencia artificial están cambiando todos los sectores productivos, pero en la mayoría de las universidades españolas seguimos enseñando de la misma forma y con el mismo método que se hacía en la época de la dictadura. Y eso es una aberración; estamos destrozando todo el capital humano de nuestro país.
"En la mayoría de las universidades españolas seguimos enseñando de la misma forma y con el mismo método que se hacía en la época de la dictadura. Y eso es una aberración"
Paco Ávila, presidente de UTAMED
¿Pero a qué se refiere exactamente cuando dice que tenemos que cambiar?
No podemos seguir obligando a los alumnos a asistir a clase seis horas al día durante todas las semanas. No podemos seguir obligándolos a tragarse horas y horas escuchando el monólogo de un profesor. No podemos obligarlos a memorizar libros interminables para luego replicarlos textualmente en un examen. Tenemos la obligación de enseñarles contenidos que les ayuden a competir en el mercado y así un interminable etcétera.
¿Y cómo se consigue ese cambio de modelo?
Tenemos que volver al concepto socrático de la enseñanza, en el que las clases presenciales se limiten a prácticas, debates y reflexiones, donde el alumno aprenda a través de las preguntas y de las reflexiones individuales y grupales. Actualmente existen metodologías que se han nutrido de este concepto, como el aula invertida o el método del caso, pero su uso en las universidades es muy limitado.
Cuando ha dicho contenidos que le ayuden a competir en el mercado, la universidad debe formar personas de forma íntegra y no meros trabajadores, ¿no?
Por supuesto, pero eso es absolutamente compatible con enseñar a nuestros alumnos contenidos que les ayuden a competir y adaptarse tanto al mercado laboral como a enfrentarse a la vida en general. No enseñamos para la vida, sino para el aula, y eso es un error brutal. Enseñamos para aprobar exámenes que, en muchos casos, nada tienen que ver con la realidad profesional y personal a la que se van a enfrentar nuestros futuros egresados.
¿Cuando habla del mundo personal, a qué se refiere exactamente?
Pues a formar a nuestros alumnos en las mal llamadas habilidades blandas, las famosas soft skills, que están empezando a convertirse en las nuevas hard skills. El Foro Económico Mundial advierte de que habilidades como el pensamiento creativo, la comunicación y la oratoria, el liderazgo, el trabajo en equipo y la resolución de conflictos, entre otras, serán las competencias que mayor demanda y mejores salarios experimentarán en los próximos años.
En definitiva, a un alumno universitario debemos formarlo en contenidos técnicos específicos de su área, en habilidades blandas y en temas generales que son transversales y a los que siempre se va a enfrentar en su vida. Por ejemplo, todo egresado terminará enfrentándose en algún momento a una hipoteca o a decidir cómo invertir sus ahorros, por lo que yo pondría la educación financiera y de inversión como materia obligatoria para todos.
"A un alumno universitario debemos formarlo en contenidos técnicos específicos de su área, en habilidades blandas y en temas generales que son transversales y a los que siempre se va a enfrentar en su vida"
Paco Ávila, presidente de UTAMED
¿Qué opina de la inteligencia artificial y su uso en la universidad?
Pues que es absurdo que estén prohibiendo el uso de esa tecnología a nuestros alumnos. Es una postura ludita y pone en evidencia la falta de formación metodológica de muchos docentes para adaptar sus clases a la nueva realidad.
Sin embargo, muchas universidades alegan que eso facilita el fraude académico.
Un profesor, por ejemplo, utiliza un detector de IA para que no le entreguen trabajos realizados con inteligencia artificial, pero el alumno utiliza un humanizador para que el detector no lo detecte. Después, el profesor utiliza un detector de humanizadores de IA y el alumno busca un humanizador que engañe a esos detectores. ¿Eso es normal?
Ese liderazgo también se refleja en la actividad investigadora que está impulsando UTAMED.
Absolutamente. Hace apenas unos días hemos reunido en Málaga a 25 editores jefes de las principales revistas científicas internacionales especializadas en emprendimiento, innovación y tecnología. Es la primera vez que una universidad española logra concentrar a tantos referentes mundiales en este ámbito. Para nosotros era importante que el debate científico de mayor nivel se produjera en Málaga.
Hemos celebrado la 26.ª edición del Congreso de la Academia de Innovación, Emprendimiento y Conocimiento (ACIEK), con la participación de más de 550 investigadores y congresistas procedentes de 40 países. Ese encuentro ha convertido durante varios días a Málaga en el centro mundial del debate sobre innovación, emprendimiento y transferencia del conocimiento. Ese es precisamente el papel que queremos desempeñar: contribuir a posicionar a Málaga como una ciudad universitaria de referencia internacional.
Imagen de la sede de UTAMED.
Mientras tanto, UTAMED también bate récords de crecimiento.
Los datos hablan por sí solos. En apenas un año hemos pasado de 1.500 a 5.240 estudiantes, lo que supone un crecimiento del 250 %, el mayor registrado por una universidad española en este periodo. Paralelamente, hemos pasado de 240 empleados a más de 500 profesionales. Crecer es importante, pero hacerlo manteniendo la calidad académica y el servicio al estudiante lo es todavía más. Ese ha sido nuestro principal objetivo.
¿Cuál cree que ha sido la clave para conseguir ese crecimiento tan extraordinario?
Escuchar lo que necesitan los estudiantes y las empresas. El mercado laboral cambia a gran velocidad y la universidad tiene la obligación de anticiparse. Hemos diseñado una oferta académica flexible, muy conectada con la realidad profesional, apoyada en la innovación, la tecnología y un modelo docente centrado en el alumno.
UTAMED es una universidad 100 % online y, sin embargo, ha apostado por una gran sede en el Parque Tecnológico de Málaga. ¿Por qué era importante hacer esa inversión?
Porque una universidad no es solo un campus virtual. Es un proyecto con identidad, con valores y con una visión de largo recorrido. Las grandes instituciones tienen un símbolo que las representa. Nosotros queríamos que nuestra sede fuera ese símbolo: un edificio que hablara de innovación, de sostenibilidad, de tecnología y, al mismo tiempo, de nuestras raíces andaluzas. Porque somos una universidad digital, pero profundamente vinculada al territorio desde el que nace nuestro proyecto.
"Una universidad no es solo un campus virtual. Es un proyecto con identidad, con valores y con una visión de largo recorrido"
Paco Ávila, presidente de UTAMED
En un momento en el que el acceso a la universidad sigue siendo complicado para muchos jóvenes y no tan jóvenes, UTAMED también ha apostado por un potente programa de becas. ¿Por qué era una prioridad?
Porque el talento no entiende de renta. Una universidad no puede limitarse a impartir clases; también debe generar oportunidades. En nuestro primer curso pusimos en marcha, junto a Fundación Unicaja, las Becas MEM, que han permitido a 62 estudiantes cursar gratuitamente grados y másteres oficiales. La respuesta ha sido extraordinaria y por eso ya estamos preparando una segunda edición que superará el centenar de becas e incorporará, además de los estudios universitarios, titulaciones oficiales de Formación Profesional. Queremos que ningún estudiante con capacidad y ganas de aprender se quede fuera por motivos económicos.
Más allá de las aulas, UTAMED también ha creado un espacio de reflexión que está teniendo una gran repercusión: Ágora.
Queríamos que la universidad fuera mucho más que un lugar donde impartir clases. Ágora nace para abrir el conocimiento a toda la sociedad. Es un espacio, impulsado por Unicaja, permanente de pensamiento, diálogo y reflexión situado en el centro histórico de Málaga por el que ya han pasado figuras como Fernando Savater, Pedro Piqueras, Toni Nadal, Manuel Heredia, Carlos García Galán, ingeniero vinculado a la NASA, José María Lassalle, Aurelio Rojas, Begoña Villacís o Rosauro Varo. Todos ellos representan maneras diferentes de entender el liderazgo, la ciencia, la empresa, la política o la comunicación. Queremos que nuestros estudiantes puedan aprender directamente de quienes están transformando el mundo.
¿Cuál es el siguiente reto para UTAMED?
Nuestro reto es consolidar mercados y metodologías. Crecimientos tan fuertes generan muchas resistencias y también muchas inefi ciencias, por lo que ahora nuestro objetivo es ir asentando y cosiendo de forma robusta todo aquello que hemos implantado y estamos creando.