Arnau, joven de Barcelona que se mudó al campo.

Arnau, joven de Barcelona que se mudó al campo. YouTube (@Arnau-Serrado)

Sociedad

Un catalán que dejó la ciudad por un pueblo: "No es lo mismo estar en un piso con ruido que abrir la ventana y tener vacas"

El joven de Barcelona decidió hacer un cambio drástico en su vida y mudarse a su casa en el campo donde vive de manera autosuficiente.

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Arnau, un joven catalán de 24 años, abandonó Barcelona a los 18 para mudarse solo al campo en busca de bienestar físico, mental y mayor tranquilidad.

Alcanza casi un 100% de autosuficiencia cultivando su propio huerto ecológico, criando animales, cazando y elaborando productos artesanales como jabón.

Cubre sus necesidades energéticas con placas solares y leña que recolecta, además de abastecerse de agua en fuentes naturales para evitar microplásticos y cloro.

Sustenta su economía mediante un emprendimiento de cría de conejos y difunde en redes sociales el consumo consciente, el reciclaje y la vida sostenible.

A sus 24 años, Arnau vive en el campo bordeando la autosuficiencia total: cultiva un huerto ecológico, cría animales y caza para subsistir en plena naturaleza.

Para generar ingresos, ha puesto en marcha un emprendimiento centrado en la cría de conejos que promociona a través de las redes sociales, desde donde también fomenta el consumo consciente, el reciclaje, el uso de energía solar y la elaboración artesanal de bienes esenciales.

Según explicó en una entrevista con Arnau Serrado, esta rutina le ha devuelto la libertad y el bienestar físico y mental, dejando atrás el agotamiento constante que padecía en Barcelona.

"Yo estaba en Barcelona, en la ciudad, y vivía allí desde que era pequeño, entonces, la verdad que no me acababa de gustar vivir allí", confesó Arnau, "me levantaba por la mañana con poca energía, estaba estudiando y lo notaba, como que pensaba que tenía anemia, estaba desganado".

Frente a esta completa ausencia de felicidad, el joven decidió 'tomar cartas en el asunto' y "a los 18 años decidí dar un cambio, venirme al campo a vivir, empezar algunos proyectos y mi vida aquí".

Además, no solo tomó esta importante decisión recién cumplida su mayoría de edad sino que además "me vine solo y empecé a hacer cosas chulas aquí", comentó, añadiendo que aprendió todo sobre la supervivencia en el mundo rural, un mundo que desconocía.

De esta manera, siete años después el joven catalán vive una vida lo más autosuficiente posible: "El objetivo no es ser 100% autosuficiente, sino el mayor número posible dentro de que no me ocupe tampoco todo el día a eso".

La vida rural a los 24 años

Con su objetivo de ser lo más independiente posible, Arnau ha conseguido la forma de cubrir prácticamente todas sus necesidades de forma sostenible: "Si yo decidiera comer solo lo que produzco, podría vivir y prosperar perfectamente aquí en la montaña, tanto yo como mi familia".

"Al final, yo produzco la mayor parte de los vegetales en el huerto, la carne viene de la caza, o sea que tengo carne ilimitada, lo que sea capaz de cazar de autoconsumo de forma legal, luego también tenemos pollos para el autoconsumo, gallinas y patos para huevos... con eso podríamos ser 100% autosuficientes", manifestó el joven que sí agregó que tendría que ir al supermercado por "aceite quizás o arroz".

Además de la parte de alimentación, a nivel de energía para calentar la casa en el invierno utiliza una estufa que funciona con leña que él mismo corta y recoge, "así hago un poco de gimnasio", comentó burlón.

Por otro lado, también aprovechó para acotar que fabrica su propio jabón, un arte que aprendió de su abuelo: "Necesitas aceite o grasa de cerdo o vaca y puedes echar una cucharada de miel y literal en media hora puedes hacer jabón para todo el año con medio litro de aceite o 300 gramos de grasa", explicó.

Arnau, 24 años: "Vivía en Barcelona, no me gustaba nada y a los 18 años decidí mudarme solo a una casa en el campo"

La realidad es que la vida de Arnau es lo más sostenible posible, intentando utilizar la mayor cantidad de recursos propios que tiene a su alcance. Para el agua y la electricidad manifestó que "tenemos placas solares en casa y el agua para el consumo hace un tiempo voy a una fuente natural que es súper buena y lleno ocho garrafas porque es un agua con más minerales y más sana".

Incluso señaló que coge el agua con recipientes de cristal para evitar que el agua se llene de microplásticos, además de hacer "agua solarizada" que está más cargada de electrolitos y minerales: "Muy poca gente habla de la importancia del agua, el agua de la ciudad normalmente pasa por tuberías infectadas de cal o con cloro y metales pesados".

Finalmente, Arnau resumió su estilo de vida, que a cualquier citadino le puede parecer muy lejano, en un argumento que resulta aún más impensable para los residentes de la ciudad: tranquilidad y silencio.

"La mayor diferencia es la vitalidad que te da vivir así, te da vida, energía, ganas de hacer cosas, salir al huerto, cazar e irte por la montaña, eso en la ciudad te apaga un montón. No es lo mismo estar en un piso con el vecino arriba, contaminación, ruido gente estresada, aquí abro la ventana y veo vacas delante, tengo un vecino a varios metros de distancia y estoy con mis animales", resumió el joven autosuficiente.