Juan sacerdote

Juan sacerdote La Pera de Jobs

Sociedad

Juan Orduña, 27 años, cura en España: "Mi salario no llega a 1.200 euros, pero no pago ni casa, ni luz, ni agua"

Sin gastos de vivienda y con 37 días de descanso prioriza la realización personal sobre el dinero

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Las claves

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Juan Orduña, sacerdote de 27 años en España, percibe un sueldo mensual inferior a 1.200 euros, por debajo del salario mínimo.

Los curas no pagan vivienda ni suministros básicos, ya que estos gastos son cubiertos por el Obispado, lo que les permite ahorrar gran parte de su salario.

Los sacerdotes disfrutan de 37 días de descanso anuales, sumando vacaciones y ejercicios espirituales.

El salario de los curas lo paga el Obispado, con parte de la financiación procedente de convenios con el Estado.

En un mercado laboral donde los salarios y la vivienda se establecen como las principales preocupaciones de los jóvenes, la vida económica de un sacerdote ofrece una perspectiva sorprendente.

Juan Orduña, ordenado a los 26 años, ha revelado con transparencia en el podcast La Pera de Jobs que un cura en España percibe un sueldo mensual inferior a los 1.200 euros, una cifra que se sitúa por debajo del Salario Mínimo Interprofesional.

Sin embargo, esta cifra no cuenta la historia completa, ni es del todo cierta.

A pesar de su nómina ajustada, los sacerdotes disfrutan de una serie de beneficios en especie que eliminan sus mayores gastos mensuales, permitiéndoles una estabilidad financiera que muchos trabajadores con sueldos superiores no alcanzan.

Estos beneficios permiten que, con ese sueldo, puedan mantener una vida "tranquila" y sin grandes privaciones

¿Cuál es el sueldo de un cura?

Según detalla Juan en la entrevista: "No llega a 1.200 euros y de eso hay que quitar lo que me quitan de la jubilación"

Pero la clave para que este salario sea suficiente reside en que la Iglesia cubre los gastos más pesados, esos que asfixian a cualquier otro joven trabajador.

Juan afirma que cuenta con una "cierta ventaja" económica fundamental: "Yo no tengo que pagar piso, no tengo que pagar luz, no tengo que pagar agua"

Al tener la vivienda y los suministros básicos cubiertos por el Obispado, su nómina se destina casi íntegramente a gastos personales y movilidad.

Otro beneficio relevante es el régimen de descanso. Juan afirma que los sacerdotes suelen tener un periodo vacacional superior al estándar: "Tienes 30 días, más 7 días de ejercicios espirituales"

Lo que suma un total de 37 días de descanso anuales dedicados tanto al retiro personal como a la desconexión de sus obligaciones parroquiales.

¿Quién paga el sueldo de un cura?

Respecto a la procedencia de sus ingresos, Juan explica que la gestión es administrativa y diocesana: "A nosotros nos paga el obispado y parte yo creo que también nos ayuda el Estado por el convenio", señala, aunque reconoce no conocer los detalle técnicos del acuerdo financiero.

Es decir el pago lo realiza directamente el Obispado (en su caso, el de Madrid)

Aunque los beneficios económicos son notables en cuanto al ahorro. Juan describe su horario como 24/7 (24 horas, 7 días a la semana), comenzando su jornada a las 6:30 de la mañana.

Para el sacerdote, el sentido de su profesión no reside en la acumulación de riqueza, sino en la realización personal y asegura que "no trabajamos por cobrar, sino porque nos realiza como personas".

Su testimonio subraya que, si bien el sueldo de un cura en España es modesto en términos brutos, los beneficios asociados y la pasión por el oficio compensan con creces las limitaciones financieras para quienes sienten la vocación.